Por
Redacción / Sin Embargo.
El Proyecto
sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) reveló
esta mañana las primeras imágenes sobre las condiciones en las que se
encontraba la planta de Agronitrogenados de Coatzacoalcos, Veracruz, cuando
Altos Hornos de México (AHMSA) se la vendió a Petróleos Mexicanos (Pemex) en
2014, bajo la dirección general de Emilio Lozoya Austin, a un sobreprecio de
475 millones de dólares.
De acuerdo
con los archivos a los que tuvo acceso la Organización No Gubernamental (ONG), se
puede constatar “el estado deplorable y de abandono en el que se encontraba la
planta de Agronitrogenados de Coatzacoalcos en Veracruz, adquirida como si
estuviera en funcionamiento”.
En las
fotografías, se observan tuberías oxidadas, cables corroídos por el tiempo,
pasos de concreto enmohecidos y una torre que se caía a pedazos: ese es el
escenario de lo que las autoridades de Pemex adquirieron como una: “Planta en
funcionamiento”.
“La
Auditoría Superior de la Federación (ASF) calificó la compra-venta de
fraude. Esta operación se enmarca dentro del caso Odebrecht, que afecta a
varios países de la región, y es la razón por la cual Alonso Ancira Elizondo,
presidente del consejo de administración de Altos Hornos de México (AHMSA) está
preso y Emilio Lozoya Austin reclamado por la justicia”, recordó PODER.
En un
documento, obtenido por PODER, se estipulan las diferentes acciones
necesarias para poner en funcionamiento la planta y en él se califica de
“Estado crítico” a partes cruciales del complejo.
“El
detalle de esta información y las fotografías no se han revelado hasta ahora
debido a que el Estado Mexicano los considera información confidencial”, subrayó en un comunicado.
Según la
vista de las imágenes, la Planta de Urea I en la sección de la torre está
completamente dañada y necesita ser restaurada en puntos clave de la
estructura. Asimismo, el interior de la torre también presenta importantes
muestras de deterioro.
“Recordemos
que según la ASF el 60 por ciento del equipo tuvo que ser reemplazado o
renovado”, precisó
la ONG.
En otra
fotografía se muestran unos condensadores y un sistema tuberías, donde
prácticamente todo el material visible está prácticamente corroído, “el óxido
es tan evidente que incluso por las paredes escurre la tinta roja rastro del
tiempo que pasó sin ser utilizado”. Algunas paredes de lámina cubren un almacén
interno, también envejecidas y oxidadas.
Además, se
confirma que las bombas de alta presión que son utilizadas actualmente para
alimentación de amoníaco y amonio están conectadas a una especie de motor.
“Los
aparatos están visiblemente en desuso puesto que el motor al que deberían
conectarse se encuentra en el piso y la base de sostén para la primera bomba
también se cae a pedazos”, señaló.
Mientras que
las líneas de vapor son la zona más dañada. Existen orificios visibles y
tubería destrozada. Finalmente, en cuanto a la Planta de Urea II
Sección, igual a lo ocurrido en la Planta de Urea I y el resto del escenario,
la corrosión en todo el entorno es severa.
“Las
torres y escaleras que se desmoronan son casi tan evidentes como lo dicho por
la ASF, que la planta era inoperable. En diciembre de 2013, y con las
instalaciones en este estado, Pro Agroindustria, S.A. de C.V., filial de
Petróleos Mexicanos (Pemex), adquirió la planta de fertilizantes como si
estuviera funcionando. En el proyecto se estimaba que la planta de Urea
iniciaría operaciones en noviembre de 2015 y la otra en abril de 2016. A la
fecha de cierre de la auditoría (enero de 2017), la planta aún no había entrado
en operación”,
subrayó PODER.
En días
pasados, SinEmbargo publicó un texto de Univisión que revela que la compra
de Grupo Fertinal, una empresa en quiebra, fue justificada en tiempos de Lozoya
citando un informe de la firma PricewaterhouseCoopers (PWC) que contenía
información alejada de la realidad en cuanto al valor de la empresa y que fue
elaborado a la medida de quienes presionaban por la aprobación del contrato.
Según
documentos y testimonios obtenidos en exclusiva por Univisión, el informe de
PWC sí advierte que en los últimos años Fertinal había operado con pérdidas,
que su valor era mucho menor a otras compañías de tamaño similar y que tenía
deudas millonarias.
En una
denuncia presentada por Pemex a la Fiscalía mexicana en marzo de este año Pemex
aseguró que según el criterio de expertos consultados, Fertinal, comprada en
diciembre de 2015, “se encontraba técnicamente en quiebra desde su
adquisición”.
El
proceso de aprobación del polémico contrato estuvo además rodeado de presiones
e incluso amenazas, según una persona del consejo de Administración de Pemex
que se oponía a la compra de la empresa.
“Lo peor
que me ha sucedido en la vida ha sido formar parte del Consejo de
Administración de Pemex. Hubo un acoso constante a los consejeros. Recibíamos
mensajes, nos tenían intervenidos los teléfonos, nos investigaron a todos”, dijo la persona que integró el
Consejo mientras Lozoya era el director general.
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