Por José
Raúl Linares.
Un juez
federal dejó sin efectos la “suspensión de plano” que, en mayo pasado, le fue
otorgada al exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, y sobre quien pesa una
orden de aprehensión por el delito de tortura contra la periodista Lydia Cacho.
A decir
de la comunicación enviada por el Juzgado Decimosegundo de Distrito de Amparo
en Materia Penal de la Ciudad de México, a cargo de la jurista Rosa María
Cervantes Mejía, Marín Torres no ratificó el amparo por lo que la medida
precautoria quedó sin efectos.
En un
acuerdo fechado el pasado 11 de junio, dicho juzgado manifestó problemas
para localizar al exgobernador, por lo que solicitaron que diera un domicilio
en el cual hacer llegar las notificaciones o su localización, sin embargo, la
defensa de Marín no lo proporcionó.
Ante ello, Cervantes
Mejía determinó retirar las medidas precautorias que no podían ser efectivas
pues los delitos contra los que se acusa al exgobernador de Puebla son
considerados graves.
El pasado 7
de mayo, Marín solicitó un amparo contra la detención que dictó el Primer
Tribunal Unitario del Vigésimo circuito, con sede en Cancún, Quintana Roo, por
las torturas que sufrió Lydia Cacho hace 13 años. Siete días después ésta
notificó “el cumplimiento dado a la suspensión de plano concedida” contra actos
privativos de la libertad.
El Primer
Tribunal Unitario ordenó su detención, junto a Adolfo Karam Beltrán y Julián
Sánchez Moreno –exjefes de la policía local y de mandamientos Judiciales de la
Procuraduría estatal, respectivamente–, así como contra el empresario textilero
Kamel Nacif Borge, “por su probable responsabilidad en la comisión del delito
de tortura”.
En 2005, el
empresario de origen libanés Kamel Nacif demandó por “daño moral” a Lydia
Cacho, quien en su libro “Los demonios del edén: el poder detrás de la
pornografía”, lo acusó de proteger una red de pederastas encabezada por el
empresario Jean Succar Kuri, arrestado en Cancún en 2004.
Un año
después el periódico La Jornada reveló los audios donde Nacif felicitó al
entonces gobernador Mario Marín por solicitar la aprehensión de Cacho en
Cancún, Quintana Roo, donde reside la periodista.
Durante su
detención, la escritora manifestó haber sufrido torturas y tratos degradantes,
motivo por el que 12 años después se giró la orden de aprehensión contra Marín
Torres y sus cómplices.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.