Por Efrén
Flores.
Ni Pemex ni
CFE cerraron 2018 con broche de oro. En el último año del sexenio de Enrique
Peña Nieto, estas compañías del Estado mexicano tuvieron saldos rojos en
materia de eficiencia productiva y además, la ASF detectó probables daños a su
operación financiera por 869 millones 566 mil 998.42 pesos.
La
petrolera –entonces
dirigida por el Ingeniero en Industrias Alimentarias Carlos Alberto Treviño
Medina– dejó 387 millones 514 mil 876.59 pesos pendientes de aclaración por
irregularidades no solventadas que resultaron de pagos “indebidos” o
“duplicados” en contratos gubernamentales, de acuerdo con la segunda entrega de
la Cuenta Pública de 2018.
Los
hallazgos de la ASF indican que en Pemex también hubo perjuicios
patrimoniales por incumplimientos de contrato, falta de aplicación de penas a
contratistas, “falta de recuperación de anticipos” y errores en cálculos de
financiamiento, además de discrepancias entre los acuerdos contractuales y los
bienes o servicios reportados.
Mientras que
el año pasado Petróleos Mexicanos malgastó recursos por errores, negligencia
administrativa o corrupción, la empresa del Gobierno federal perdió capacidad
productiva. Entre 2017 y 2018, la producción de petrolíferos (-19.1 por
ciento), petroquímicos (-15.9 por ciento) y crudo (-5.9 por ciento) fue a la
baja.
Las cifras
oficiales de la petrolera también indican que su deuda consolidada repuntó
en 2.2 puntos porcentuales durante el periodo, sumando más de 44.4 mil millones
de pesos a sus pasivos financieros, hasta alcanzar los 2 billones 082 mil 286
millones 155 mil 300 pesos de adeudo.
La CFE no
se quedó atrás. La compañía de electricidad, asimismo presentó anomalías
presupuestarias durante la última Cuenta Pública de la ASF.
El año
pasado acumuló probables daños al erario público federal por 482 millones 052
mil 121.83 pesos, ya fuera por falta de aplicación de sanciones o por efectuar
inversiones no validadas por las autoridades administrativas de la compañía.
De acuerdo
con las auditorías de la ASF, las inconsistencias ocurrieron a la par que
algunas Empresas Productivas Subsidiarias (EPS) de la CFE presentaron números
rojos en su capacidad productiva. Entre ellas estuvieron CFE Distribución, así
como las plantas de electricidad Generación I, II, III, IV, V y VI.
Las cifras
de CFE indican que las siete EPS mencionadas tuvieron saldos negativos de
4.5 a 64.8 mil millones de pesos en su Valor Económico Agregado (EVA, por sus siglas
en inglés). Esto “significa que la[s] empresa[s] destruy[eron] valor económico
en su operación”, ya que el EVA mide las ganancias reales de la empresa, se lee
en las auditorías de cumplimiento financiero de la segunda entrega de la Cuenta
Pública de 2018.
Asimismo, cuatro
de las siete empresas de CFE –salvo por las EPS Generación II, IV y VI–
tuvieron problemas para generar rendimiento sobre sus activos (ROA) y sobre el
patrimonio invertido de los accionistas (ROE), con saldos negativos de 1.6 a
18.1 por ciento.
En
términos de rentabilidad o de costo-beneficio de la cadena productiva de la
empresa, el indicador de Retorno sobre Capital Empleado (ROCE) también resultó
negativo en los casos de CFE Distribución (-4.2 por ciento) y CFE Generación I
y III (-3.4 y -1.0 por ciento, respectivamente).
Por lo
anterior, la ASF determinó que Pemex y CFE no cumplieron con algunos de sus
objetivos del Plan Nacional de Desarrollo para 2013-2018, aún con los cambios
promovidos por la Reforma Energética de 2013 y las modificaciones a la Ley de
Hidrocarburos durante el sexenio peñanietista.
La
petrolera no “aseguró la obtención de las mejores condiciones disponibles para
el Estado” en cuanto a precio, financiamiento y oportunidad de algunos de sus
proyectos de inversión. Tampoco redujo el desabasto de materias primas –como
etileno y polietilenos– y gas para la transformación industrial, ni revirtió la
“subutilización” de algunas plantas productivas para incrementar su capacidad
de producción, pese a que invirtió millones de pesos en ello, según la
Auditoría.
En el caso
de CFE, existieron situaciones de rentabilidad negativa en la mayor parte de
las EPS auditadas, “debido a la falta de visión de negocios” y a las “limitadas
acciones de mantenimiento, ampliación y modernización” de la infraestructura,
además de “la insuficiente respuesta para la reducción de pérdidas de energía
eléctrica”, se lee en la segunda entrega de la Cuenta Pública de 2018.
Con respecto
a la problemática general del sector eléctrico, la Auditoría refirió que
hasta el año pasado hubo registro de “elevados costos de generación” de
electricidad, una “reducción de la inversión” para sacar adelante a los parques
de generación y escasas garantías para la producción de energías renovables,
entre otros factores.
BOQUETES EN
PEMEX.
Hubo
cinco proyectos de Pemex con irregularidades durante 2018: la puesta en marcha
de la Plataforma Abkatun-A2 (Golfo de México), la reparación de fugas en la
Sonda de Campeche, la gestión financiera y operativa de propiedades, plantas y
equipos de Pemex Etileno, así como la rehabilitación de la Planta H-OIL de la
Refinería Miguel Hidalgo (Hidalgo) y de la Planta Catalítica II en la Refinería
de Cadereyta (Nuevo León).
En el primer
caso, la ASF determinó que hubo 1.5 millones de pesos pendientes de
aclaración, por tratarse de “pagos indebidos” que denotan “falta de vigilancia,
supervisión y control de los trabajos por parte de la residencia
administrativa” responsable de revisar y autorizar el pago de servicios.
PLATAFORMA-PEMEX.
Algo
similar ocurrió en el proyecto de reparaciones del “Servicio de Carga,
Almacenamiento, Transporte y Descarga de Petróleo Crudo Estabilizado en la
Sonda de Campeche”.
De acuerdo
con la ASF, hubo 72.4 millones de pesos irregulares en pagos indebidos,
además de 10.5 millones en daños al erario público federal por “incumplimiento
de las actividades de inspección del fondo marino en la zona que se habría de
intervenir”, y por diferencias entre la propuesta económica calculada (por
Pemex) y presentada (por el contratista) para la realización del proyecto.
Entre los hallazgos
de la Cuenta Pública de 2018 también figuraron 148.9 millones de pesos en
pérdidas derivadas de diversas faltas de “aplicación de las penas
convencionales al contratista”, por retrasos en la entrega de bienes y
servicios en los proyectos de las plantas H-OIL y Catalítica II.
Otra de las
grandes pérdidas estuvo relacionada con la gestión de activos físicos de
Pemex Etileno. De acuerdo con la auditoría de cumplimiento número
2018-6-90T9J-19-0473-2019473-DE, Pemex perdió más de 18.3 millones de pesos por
“falta de recuperación de anticipos” dados a contratistas que incurrieron “en
incumplimiento de los contratos” afines al proyecto.
En el
caso de la Refinería de Hidalgo, la ASF determinó que hubo daños por 803 mil
690.55 pesos por “la incorrecta aplicación del porcentaje de financiamiento” a
un contratista del que se verificó “que no requería de financiamiento”.
Además, en
el caso de la Refinería de Nuevo León, la ASF encontró 22.9 millones de pesos
en perjuicio de la Hacienda Pública Federal, ya que Pemex contrató bienes y
servicios no autorizados o correspondientes al proyecto, además de haber
malgastado 12.3 millones en pagos duplicados e indebidos por “aplicar
incorrectamente las deducciones señaladas en las estimaciones a precios
unitarios pagadas en 2018”.
Como
consecuencia de las irregularidades observadas, la ASF solicitó 22
Promociones de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria (PRAS) para que las
autoridades competentes realicen las investigaciones pertinentes y en su caso,
inicien procedimientos administrativos en contra de los funcionarios públicos
que resulten responsables.
ANOMALÍAS EN
CFE.
Las tres
deficiencias presupuestarias en la CFE durante 2018 –cuando el economista Jaime
Francisco Hernández (2016-2018) encabezó la compañía eléctrica– estuvieron
concentradas en el programa de “Adquisición de Carbón de CFE Generación II”.
En un primer
momento, la ASF encontró un probable daño o perjuicio al erario público por
18.9 millones de pesos relacionados con la falta de aplicación de penalizaciones
a ocho proveedores que entregaron 257 mil 368.5 toneladas métricas de carbón
con atraso, en incumplimiento del contrato gubernamental.
En segundo
lugar, la ASF detectó irregularidades por 463.2 millones de pesos
relacionados con la aprobación de erogaciones que no fueron validadas por el
“personal facultado”. Ello implicó un gasto que no correspondió a los volúmenes
facturados y pagados, con lo que hubo un incumplimiento del Reglamento de la
Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
Debido a los
resultados de la CFE, la Auditoría determinó que en muchos casos, la
compañía “no estuvo en condiciones para cumplir con su objetivo estratégico de
ser rentable y generar valor para el Estado, lo que compromete la atención de
la creciente demanda de energía eléctrica en el país”.
Lo anterior incluye
rezagos “debido a la falta de recursos y de un procedimiento claramente
definido en materia de planeación, programación, presupuestación e
implementación de proyectos”, cuyas consecuencias son –entre otros– “la
deficiente estructura financiera” de la empresa para cubrir costos operativos y
generar rentabilidad y riqueza, además de imposibilitar la implementación de
una “estrategia clara para contener el efecto del robo de energía y reducir el
impacto económico que representan la energía no entregada y cobrada a los
usuarios finales”.
De
acuerdo con el actual titular de la empresa productiva del Estado, Manuel
Bartlett Díaz, urge aplicar un plan de eficiencia, austeridad y anticorrupción
en la CFE, ya que su situación financiera “es crítica”.
Pemex y CFE,
en picada.
Hasta el
tercer trimestre del año pasado, la dependencia federal registró pérdidas por
37 mil 806.3 millones de pesos. Asimismo, su deuda bruta consolidada ascendió a
361 mil 207.5 millones, cifra 15 veces superior a su nivel de endeudamiento (22
mil 239.5 mdp) en el año 2000.
Como
consecuencia de las irregularidades observadas, la ASF solicitó tres PRAS en
contra de los funcionarios públicos que resulten responsables.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.