Enrique
Quintana.
El día de
ayer fue un ‘lunes negro’ para los mercados financieros.
Las bolsas
de casi todo el mundo se vinieron para abajo con fuertes caídas. Por ejemplo,
el Euro Stoxx 50 cayó en 4 por ciento y el Nasdaq de Nueva York en 3.7 por
ciento. Y anoche, el Nikkei también caía fuerte.
El precio
del petróleo se desplomó en casi 4 por ciento; los rendimientos de los bonos
gubernamentales llegaron a mínimos de mucho tiempo, y el precio del oro se fue
para arriba.
Todo esto es
producto de los nuevos temores por el efecto económico que puede tener la
propagación del coronavirus. Ya no se teme solamente el efecto que el COVID-19
tendría sobre la economía china, sino la posibilidad de que pegue a otras
economías importantes como Japón, Corea del Sur o Italia, solo por citar
algunas en las que se han disparado los casos.
En este
contexto, ¿deberíamos preocuparnos en México por la perspectiva económica
asociada a los impactos del coronavirus?
Le explico
algunos ámbitos en los que podría haber impacto.
1.- El
precio del petróleo se ha caído. Solamente el día de ayer retrocedió en
alrededor de 4 por ciento y en lo que va del año la caída es cercana al 15 por
ciento. La razón es que se teme una fuerte baja de la demanda de China, que es
el principal importador de petróleo del mundo entero. Aunque la Secretaría de
Hacienda adquirió coberturas para asegurar los ingresos petroleros, a un
promedio de 49 dólares por barril, esto protege las finanzas gubernamentales,
pero no a los ingresos de Pemex, que sufrirían por esta caída, aunque el
impacto se amortiguaría por el abaratamiento de las importaciones de gasolina.
Ayer, el precio de la mezcla mexicana estuvo en 46.4 dólares por barril.
2.- Podría
haber una baja global de la actividad económica. Ya hay previsiones de que la
economía mundial crecerá algunas décimas menos de lo anticipado apenas hace
algunas semanas en caso de que la enfermedad esté presente más tiempo del
estimado. Esto podría afectar la demanda de las exportaciones mexicanas.
3.- Podríamos
tener algunos problemas en las cadenas de suministro en la industria
manufacturera. La importancia de China como productor manufacturero es global,
y si a ello se suma el impacto que ya se percibe en lugares como Corea del Sur,
Japón e Italia, no sería raro que algunas fábricas, por ejemplo, del sector del
automóvil en México, enfrentaran próximamente problemas para el abasto de
algunos suministros para la cadena de producción. Esto podría afectar
igualmente la producción local.
4.- El
impacto en los mercados financieros locales ya lo vimos el día de ayer. El tipo
de cambio del peso frente al dólar se fue para arriba. La debilidad de la
moneda mexicana puede encarecer algunos bienes y servicios, aunque, por otra
parte, también podría ser un incentivo para las exportaciones. En el caso de la
Bolsa, ayer hubo una caída cercana a los mil puntos. El retroceso fue de poco
más de 2 por ciento y el saldo anual ya prácticamente es tablas.
No
importa que hasta este momento no se haya detectado ningún caso confirmado de
esta enfermedad en México. Los efectos negativos los vamos a sentir.
Sin embargo,
como le hemos comentado reiteradamente en este espacio, también está la otra
cara de la moneda. México podría aprovechar las circunstancias que habrán de
producirse en la economía mundial y aumentar su participación en el mercado
norteamericano, sustituyendo productos de China. También podría atraer más
inversión extranjera de empresas que están analizando mudar su operación de
China a algún otro punto del planeta.
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