Atzayaelh
Torres.
El 29 de
enero Octavio Romero Oropeza respondió con un “no sé a quién se refiera” ante
la pregunta sobre los (ya nada posibles de ocultar) problemas que tiene con
cientos de proveedores a los que se les adeuda una gran cantidad de dinero, y a
los que afirmó en la conferencia matutina del presidente López Obrador, se les
mantenía abierto el programa de cadenas productivas de Nafin, donde se les
había ampliado 4.4 por ciento la línea de financiamiento.
Ya
previamente, en octubre de 2019, diputados de ciudades petroleras le
cuestionaron por el mismo asunto durante una comparecencia. Prometió que
respondería por escrito.
El
desconocimiento del director de Pemex sobre el tema, en ese momento y a finales
de enero, era auténtico. Por lo que decidieron tomar cartas en el asunto.
El pasado 5
de febrero, Juan Carlos Ramos Garibay, subgerente de Auditoría Interna de la
Delegación de Auditoría en Pemex Exploración y Producción, envió un correo
electrónico a todas las áreas de la subsidiaria más importante de Pemex para
demandar información sobre los adeudos que la petrolera mantiene con
proveedores, para un reporte que solicitaba la propia oficina de Romero
Oropeza. Cito:
“En
relación a los cuestionamientos que se le efectúan a Nuestro Director General
de PEMEX, respecto al pago de estimaciones a empresas que ya ejecutaron
servicios u obras o la entrega de bienes y que aún no están dadas de alta en
sistema para su pago, respecto a ello, solicitando de su apoyo para que por
este medio nos indique si los supervisores o residentes de las Áreas que sean
de su ámbito de competencia tienen esta problemática, en caso de ser afirmativo
deberá proporcionarnos los siguientes datos:”
A
continuación, Ramos Garibay enlista una serie de características que debe
tener el reporte, mismo que debe ser entregado “en el menor tiempo posible, ya
que se debe rendir un informe de la Dirección General de la existencia de
estimaciones pendientes de pago no registradas en el sistema para su pago”
(sic).
Después de
ello, el mensaje permeó hasta los mandos medios, quienes lo reenviaron a sus
subalternos, y en cada caso, destacaron el hecho de que la información era para
responder a “diversos cuestionamientos” que le habían realizado recientemente a
Romero Oropeza.
Incluso
la cadena de mando llegó hasta cuatro contratos: el 4180998011, 4180998001,
428813856, así como el 4180988008, los cuales piden descartar que padezcan de
impago.
Será
difícil que la próxima vez que le pregunten, Romero responda con otro “no sé a
quién se refiera”, pues la situación está que arde y cada día se pone peor. En
fin, todo indica que no se le está informando con veracidad al director de
Pemex.
La chamba no
para.
Diversas
fuentes me reportan que desde un edificio corporativo en el Bulevar
Bicentenario de la colonia Country, en Villahermosa, Tabasco, se despachan
estrategias, contratos y temas diversos de Pemex Exploración y Producción
(PEP).
Me cuentan
que los fines de semana, en el piso 4, Miguel Ángel Lozada, quien se amparó
ante la inhabilitación que le impediría continuar con sus funciones al frente
de PEP, y un grupo de colaboradores cercanos (algunos de ellos a su antecesor
Javier Hinojosa Puebla) revisan el mapa de ruta a seguir por parte de la
petrolera.
En ese
mismo edificio se encuentran las oficinas de Jaguar Exploración y Producción,
que administra varios bloques ganados en las rondas petroleras, además de Grupo
Spetro, que representa en México el colombiano Giovanny Bejarano, y que es una
prestadora de servicios al sector petrolero con un promedio de 30 empresas de
subcontratación con contratistas de PEP.
El core
business de este broker es operar subcontratos en outsourcing a terceros con
servicios a pozos, plataformas, ductos, infraestructura y demás proyectos que
lleva a cabo en la subsidiaria.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.