Por EFE
Wall
Street abrió este miércoles con caídas de alrededor del 5 por ciento y su
principal indicador, el Dow Jones, perdía un 5.71 por ciento en reacción al
potencial plan de estímulo fiscal del Gobierno de Estados Unidos para combatir
el impacto económico del coronavirus.
Sin embargo,
media hora después de la apertura de la sesión en la Bolsa de Nueva York y
tras una jornada de martes positiva, el Dow moderaba sus pérdidas iniciales
hasta un 3.90 por ciento o 829 puntos, situándose en 20 mil 408 enteros,
especialmente lastrado por la aeronáutica Boeing (-15.7 por ciento), la
financiera American Express (-9.9 por ciento), la industrial United
Technologies (-9.5 por ciento) y la petrolera Chevron (-8.2 por ciento).
El selectivo
S&P 500, que en las operaciones de futuros activó un mecanismo de
paralización al tocar el límite a la baja del 5 por ciento antes del toque de
la campana, retrocedía en este momento un 3.26 por ciento o 82 puntos, hasta 2
mil 447 enteros; y el índice compuesto del mercado Nasdaq descendía un 2.23 por
ciento o 164 puntos, hasta 7 mil 171 enteros.
Por
sectores, el más golpeado eran el energético (-6.5 por ciento) y el industrial
(-6,08 por ciento).
Wall Street
rebotaba siguiendo la estela de las últimas siete sesiones, en las que el
S&P 500, considerado el índice más representativo del mercado
estadounidense, ha bailado un 4 por ciento o más en las dos direcciones, a
medida que se desarrolla la crisis del coronavirus en el país.
Los
analistas del parqué señalaban este miércoles la drástica subida del
rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años en apenas unas horas, ya que ayer
se situaban en torno al 0.65 por ciento cuando la Casa Blanca desgranó un
paquete de estímulo fiscal de cerca de un billón de dólares, entre aplazamientos
del pago de impuestos, asistencia a sectores especialmente afectados como las
aerolíneas u hoteles y entrega de efectivo a los ciudadanos.
El martes
los inversores reaccionaron con optimismo también a las medidas excepcionales
del Tesoro y la Reserva Federal (Fed) para aumentar la liquidez de los mercados
financieros, por valor de más de 500.000 millones de dólares, que siguieron al
descalabro de otro “lunes negro”, peor que el anterior, con caídas no vistas
desde 1987 y la volatilidad, medida por el índice Vix, en máximos de hace más
de diez años.
No obstante,
la incertidumbre impera en el mercado, como expresaron hoy analistas de Wells
Fargo en una nota de análisis: “Con los tipos a corto plazo de nuevo en el 0
por ciento, la cuestión que surge naturalmente es si a la Fed se le ha acabado
la munición”.
En otros
mercados, a esta hora el petróleo de Texas caía un 10 por ciento, hasta 24.17
dólares el barril; el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subía al mil
062 por ciento, el oro cedía a mil 509.40 dólares la onza y el dólar ganaba
terreno frente al euro, que se cambiaba a mil 0924 dólares.
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