Enrique
Galván Ochoa.
Ni duda
cabe: las manifestaciones motorizadas de los sorianitos no han hecho mella en
el ánimo del presidente López Obrador. En la mañanera de ayer denunció que la
empresa española de energía Iberdrola está detrás de una campaña en su contra a
través del diario El País y otros medios. Recordó que el ex presidente Calderón
fue empleado –después de terminar su encargo– de una subsidiaria de Iberdrola y
la ex secretaria de Energía, Georgina Kessel, también cobra o ha cobrado en su
nómina. Citó a Peña Nieto: tuvo su empresa favorita, OHL. Ya encarrerado,
mencionó que el ex rey Juan Carlos –quien hubo de abdicar por una serie de
escándalos financiero-sexuales– vergonzosamente fue declarado inocente por un
tribunal hispano. Ni como discutir este punto: la familia real española está
podrida en corrupción, inclusive el rey Felipe acaba de ser involucrado en un
oscuro patrimonio que su padre (el abdicado) había puesto a su nombre; tuvo que
desvincularse públicamente de cualquier relación. El tema de fondo es si el
pueblo mexicano tiene derecho a ejercer su soberanía sobre sus recursos
naturales, como dice la Constitución, o empresas extranjeras pueden imponer sus
propios intereses.
En el
Consejo.
Fue una
cortesía y un reconocimiento a su trabajo, no exentos de significado político,
que López Obrador cediera al canciller Marcelo Ebrard la oportunidad de dar a
conocer la noticia: Tengo el honor de informar que México ha sido electo por
187 votos miembro del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones
Unidas. Gran reconocimiento a nuestro país en todo el mundo. ¡Enhorabuena!.
Mientras otras dependencias meten en problemas al gobierno de la 4T, de la
cancillería llegan soluciones, que van desde la buena relación con el
presidente Trump, la firma del nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos y
Canadá y el puente aéreo con China para traer equipo médico, entre otros.
La negrita.
Dicen que
cuando Vicente Fox regresó de su primer viaje a Estados Unidos, le preguntaron
los compañeros reporteros sus experiencias. Habría contestado: me impresionó
mucho el problema de la discriminación racial y también que hay un chingo de
negros por dondequiera. Fue una de las primeras manifestaciones de su nivel intelectual. El lamentable asesinato de George
Floyd ha provocado reacciones de repudio en muchas partes del mundo –el
movimiento Black Lives Matter. Sin embargo, ¿es necesario quitar a la
simpática negrita de los empaques de la harina para hacer hot-cakes? Tiene
décadas ahí y no parecía molestarle a nadie. Pepsico, la dueña de la marca,
está considerando retirarla. Mejor paguen más a sus empleados y dejen en paz a
la negrita.
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