viernes, 20 de enero de 2017



…Un gabinete frágil, débil y gris para enfrentar el momento más sombrío del México moderno.

Las amenazas de Donald Trump durante la campaña fueron muchas, pero tres le conciernen de manera drástica a México. El punto final que el nuevo Presidente desea ponerle al TLCAN, la presión a la industria para que abandone México y la deportación de tres millones de connacionales. ¿Qué va a hacer el Gobierno de Enrique Peña Nieto si esas palabras son cumplidas al pie de la letra? ¿Con qué equipo se enfrenta a lo que hoy se anuncia?

Esta Unidad de Datos revisó los datos públicos de quienes llenan doce posiciones estratégicas en el Gabinete para hacerle frente al nuevo escenario nacional e internacional por la llegada de Trump a la casa oval de Washington. En la lista están Carlos Pérez Verdía Canales (el asesor de Peña Nieto), Aurelio Nuño Mayer [Educación], Miguel Ángel Osorio Chong (Gobernación), Raúl Cervantes Andrade [PGR], Rosario Robles Berlanga (SEDATU), José Antonio Meade (Hacienda), Ildefonso Guajardo Villarreal (Economía), Luis Videgaray Caso,  (Cancillería), Arely Gómez González (Función Pública), Luis Enrique Miranda Nava (Desarrollo Social), Ardelio Vargas Fosado [Migración] y Patricia Chemor Ruiz (Conapo).

Así, se encontró que el hombre en el Instituto Nacional de Migración, el órgano que se encargará de velar por los derechos de los connacionales deportados si Trump cumple con su contundente advertencia, es un policía de carrera con antecedentes de participar en la tragedia de Atenco cuando Enrique Peña Nieto era Gobernador del Estado de México; que la mujer en el Consejo Nacional de Población (Conapo), el organismo a cargo de las proyecciones poblacionales y que deberá dar cuenta del nuevo flujo migratorio, es sobrina del ex Secretario de Educación, Emilio Chuayffet Chemor, y permitió que la llamaran “licenciada” en documentos oficiales sin serlo; que el Secretario de Hacienda quien justifica el alza del precio en las gasolinas con fenómenos en los mercados internacionales percibe al día seis mil pesos mensuales; y el hombre que debe  erradicar la pobreza en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) está señalado de haber operado padrones a favor del Partido Revolucionario Institucional en el pasado. Son las piezas de un tablero en el que está el alfil más táctico, Luis Videgaray Caso, quien según sus propias palabras es “aprendiz” de canciller.

Los observadores políticos temen. Responden que como nunca antes, el Gabinete del Presidente mexicano se encuentra tan frágil que está a punto de sufrir daños y quebrarse. Ven que en el equipo que rodea al Jefe del Ejecutivo para trabajar en el Gobierno los próximos dos años – predomina la ineficacia, el desconocimiento de la responsabilidad conferida y hasta el desdén.

El politólogo Eduardo Huchim May hace un apunte: “Es una alineación con el poder, el de Estados Unidos. Un equipo supeditado a los deseos de Donald Trump. El Gabinete peñanietista es un grupo listo para que Trump ejerza poder y no para defender la soberanía nacional”.

En ello no hay coherencia. Un Presidente es elegido para trabajar a favor de su país. Entonces, ¿por qué la conducta de Enrique Peña Nieto? Eduardo Murueta, director de la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología (Amapsi) y especialista en Psicología del poder, analiza la psique del Presidente respecto a la selección de su equipo: “La psicología priista es así. Hay que alinearse a la mentalidad del poderoso. En este caso ya va más allá de las fronteras. Ahora estamos entrando a una especie de sobre-gobierno estadounidense al cual el gobierno provinciano de México le rinde culto y le rinde pleitesía, y espera las decisiones que tome. No toma la iniciativa nuestro gobierno, nuestro país. No tiene una política, no tiene valores. Peña Nieto es una persona sin criterio, sin valores porque no tiene puntos de referencia. Él fue fabricado por el grupo Atlacomulco en una carrera política superficial, de apariencia, de manejo de un discurso fácil, de un discurso que aparentemente dice cosas y no dice.

Mientras, los funcionarios peñanietistas continúan en sus despachos con sueldos brutos que llegan a los 205 mil pesos mensuales. Ninguno declara su fortuna con precisión ante la Secretaría de la Función Pública, la dependencia que se encarga de vigilar la conducta ética y legal de los funcionarios. El Secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribeña es el funcionario que ante los ciudadanos se ha encargado de justificar el alza en el precio de las gasolinas. “No deben asustarse” le dijo a la población en varias entrevistas radiofónicas en enero. Él gana seis mil 837 pesos diarios y tras cuatro meses y 10 días en el cargo ha acumulado una ganancia bruta de 888 mil 858 pesos. Meade declara no estar de acuerdo en hacer público sus posibles conflictos de interés. Como patrimonio dice que tiene un terreno de 254 metros cuadrados y dos vehículos Honda FIT (2007 y 2017), de los cuales no especifica su valor.

Aurelio Nuño Mayer, el Secretario de Educación Pública, el encargado de la Reforma Educativa y a quien una menor de ocho años le corrigió la pronunciación del verbo “leer”, dice que no tiene casa, ni vehículos. Lo único que tiene son muebles y accesorios de casa que han sido adquiridos desde 2011 y hoy tienen un valor en conjunto de un millón de pesos. Sostiene además que tiene una deuda por un préstamo de 138 mil 888 pesos cuyo origen data de 2006.

Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación, agregó a su sueldo bruto de 205 mil pesos al mes, los honorarios de un trabajo extra por “servicios profesionales” por el que ganó 355 mil 148 pesos en 2013. Respecto a sus casas, hay inconsistencia. Declara tener un departamento de 12 metros cuadrados que adquirió en 20011.

Son los hombres y mujeres puestos en posiciones estratégicas en el Gabinete de Enrique Peña Nieto frente a uno de los destinos que se anuncia más funesto, frente a Donald Trump que hoy tomó posesión. Él mismo está frágil. Aquel Mexican Moment previsto por la revista The Economist en 2012 fue un espejismo que se hizo sombras. No hay politólogo que no vea que este es el tramo más crítico de su Gobierno y lo inicia con una aprobación a su gestión de 12 por ciento, de acuerdo con una encuesta publicada por Reforma, el diario que en 1994 empezó a medir la aceptación de los Presidentes. La encuesta, el diario la hizo del 11 al 15 de enero entre mil mexicanos adultos; es decir, después del aumento del 20 por ciento en el precio de las gasolinas y el diésel.

Pero el nombramiento más emblemático es Luis Videgaray Caso, un hombre que a pesar de haberle propiciado problemas políticos como el traspié al recibir al mismo Trump en Los Pinos o no haber sido eficaz en Hacienda respecto al crecimiento económico del país, regresa.

“Videgaray funciona como la materia gris a la que recurre el Presidente. En esta relación, al primero lo avala su preparación académica cuyo máximo grado es el Doctorado, mientras que Peña Nieto no es capaz de listar los libros que ha leído [se refiere al dislate que tuvo en la FIL en 2012 en plena campaña]”, describe el observador de la psique del poder.

En ello coincide Carlos Bravo Regidor, politólogo del Centro de Investigación y Docencia Económica [CIDE]. “Ciertamente Videgaray ha sido un leal a Peña Nieto desde hace muchos años. Está muy preparado. Y es la eminencia gris a la que recurre Peña Nieto”.

Luis Videgaray regresó al Gabinete el 4 de enero, pero ahora como Canciller, un campo deconocido para el ex Secretario de Hacienda. Foto: Cuartoscuro

No Hay Gabinete, Ni Asesor Que Valga; Sólo Existe Videgaray.

Para Carlos Bravo Regidor, politólogo del Centro de Investigaciones y Docencia Económicas [CIDE], no hay Gabinete que observar. “Todo quedará en manos de un solo hombre: Luis Videgaray Caso. El hecho de que haya regresado es un espaldarazo. Y más que la preocupación del país, la visión es electoral”.

“El hombre vuelve a ser una especie de segundo al mando. Es la primera vez en la historia de México que el Canciller es el segundo o es el hombre más importante del Gabinete, la mano derecha de Enrique Peña Nieto. Históricamente, la mano derecha ha sido el Secretario de Gobernación. Así, lo que hace el Presidente con el retorno de Luis Videgaray es aceptar que el proyecto de cara al futuro está en manos de él”.

– Si se abre la caja de Pandora del tratado, México va a tener dos opciones: elegir un tratado que lastima los intereses de México o salirse. Esas van a ser las únicas dos opciones que tendrán sobre la mesa, porque es imposible que México se siente a renegociar el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y que tenga ventajas comparativas importantes.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.