A diferencia del
Gobierno federal, desde el nivel municipal y estatal, el Alcalde de Tlajomulco,
Jalisco, y el Gobernador de Campeche, estado en crisis petrolera, así como
empresas nacionales y organizaciones civiles han comenzado a llamar “a la
dignidad” y levantar una ola contra Estados Unidos, su principal socio
comercial (hasta ahora).
Los frentes se están enfocando en contra de las empresas
automotrices, las cuales decidieron retirar inversiones en México para
llevarlas al vecino del norte ante las amenazas del republicano. En cuanto al
consumo, más de 30 organizaciones
llamaron a, sin hacer a un lado por completo lo global, comprar más lo hecho en
México con el fin de fortalecer la economía interna descuidada.
Al mediodía de ayer,
Alberto Uribe, el Presidente Municipal de Tlajomulco, ubicado dentro del área
metropolitana de Guadalajara y sede del aeropuerto, anunció que en la siguiente
compra de patrullas y vehículos del Ayuntamiento no contemplará a Chevrolet, de
General Motors, y a Ford, firmas a las que se les compró anteriormente cien
unidades.
En cuanto a cifras, General Motors es la gran empresa
estadounidense automotriz en México. De enero a noviembre, General Motors
exportó 495 mil 790 autos, produjo 649 mil 823 y vendió 266 mil 245 unidades.
Por su parte, Ford exportó 351 mil 691 unidades, produjo 363 mil 396 y vendió
87 mil 020, de acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz
(AMIA).
“La pasada compra de vehículos en Tlajomulco fueron 99
Chevrolet y 2 Ford. En la siguiente compra, no contemplaremos de nuevo a estas
marcas”, tuiteó. “No vamos a comprar a
empresas que están de acuerdo en tratar a México como un país de segunda. México
está unido y tiene dignidad”.
En entrevista con SinEmbargo, el Edil expuso la necesidad de no ser “sumiso, omiso y no tener
dignidad” ante la serie de políticas que Trump está implementando “bastante
humillantes y denigrantes contra los mexicanos” por lo que, desde “su pequeña
trinchera”, un municipio cuatro veces más grande que Guadalajara, además de ya
no comprar a esas dos empresas automotrices, redireccionará otras compras a otros mercados en Europa, Asia, América
Latina y Canadá para disminuir la dependencia a Estados Unidos.
“La transformación de
este país no se va realizar desde el centro, eso ya está comprobado, se va a
hacer desde lo local. Quien entienda eso va a estar en el nuevo modelo de
transformación, quien no, seguirá creyendo que el centralismo es lo que va a
solucionar”, dijo vía telefónica luego de participar en la feria ‘Compra local,
piensa local’.
Tlajomulco, al centro de Jalisco, centra su actividad
económica en la agricultura y en empresas farmacéuticas y dulceras. Cuenta
además con un corredor industrial en el aeropuerto.
Además de vetar a Ford y Chevrolet, el municipio dará una licitación de hasta 17 millones de pesos en
paneles solares a la Comunidad Económica Europea, Asia, Latinoamérica y México,
así como una adquisición de 5 millones de dólares para sistemas de cámaras de
vigilancia.
“La suma de cada peso
que pudiéramos utilizar buscaremos que no sea a compañías norteamericanas”,
afirmó Uribe. “Trump está vetando a
productos nacionales con la mínima gratitud por todo lo que este país ha
aportado a Estados Unidos”.
El Alcalde, con
estudios en Ciencia Política y Derecho, aclaró que como tal no se trata de un
boicot, sino de “una petición” al gobierno de Estados Unidos a que retome lo
que los ha hecho líderes.
“Estados Unidos si
por algo se caracterizó es por su defensa de la libertad, de la justicia, de la
democracia, de la paz y del libre comercio. No se puede permitir que un
Presidente siembre odio. Necesitamos de los líderes políticos que siembren
paz”, concluyó en la entrevista.
Más al sureste, en Campeche, su Gobernador Alejandro Moreno
Cárdenas de igual forma anunció que su administración no adquirirá más autos de
Ford, quien retiró una inversión por mil 700 millones de dólares para la
construcción de lo que sería una planta en San Luis Potosí.
Su decisión la justificó como un “acto de unidad nacional”
frente a la determinación de la automotriz. De acuerdo con cifras de Ford, la empresa vendió 389 unidades los
primeros 11 meses del 2016 en esa entidad frente a las más de 87 mil ofertadas
a nivel nacional.
“Convoco que acciones
como estas se multipliquen en todo el país. Llegó la hora de demostrar de qué
estamos hechos los mexicanos”, determinó en medios estatales el Gobernador
de un estado que, desde la caída en los precios del petróleo, ha desacelerado.
Respecto a la austeridad, recortó su sueldo un 25 por ciento.
El Alcalde de
Tlajomulco coincidió en hacer un llamado a los gobernadores para hacer “un gran
acuerdo nacional y de austeridad porque están volviéndose locos”.
También, añadió Uribe, es
trascendental un tratado comercial con América Latina, porque “es increíble que
no estemos completamente unidos cuando tenemos problemas muy similares”.
El 13 de diciembre
pasado, tras el retiro de Ford de San Luis Potosí, el Grupo de Experiencias
Xcaret, de Quintana Roo, y la constructora Compañía Contratista Nacional
(Coconal), con sede en la capital del país, anunciaron que suspenderán la
compra de automóviles a Ford.
En recomendación de Alicia Bárcena, Secretaria ejecutiva de
la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), “México debería trazar una estrategia
conjunta con las empresas”, dijo en entrevista con la agencia AFP
“Trump ya dijo lo que
quiere, ahora hace falta que México diga lo que quiere”, aseguró. Sin embargo,
reconoció que a América Latina en general “le falta” una estrategia industrial
de largo plazo como la realizada en China: sustituir las manufacturas que antes
importaba con las producidas en su territorio.
Más Consumo Nacional.
La Alianza por la Salud Alimentaria, a mitad de semana,
expuso el manifiesto “¡Consumidores al Grito de Guerra!”, en el cual más de 30
organizaciones de la sociedad civil proponen dar “un giro radical” al modelo de
desarrollo nacional para recuperar “la soberanía y la salud alimentaria” frente
a los pronunciamientos y amenazas del magnate Donald Trump.
“El poder de decisión
[consumir productos elaborados en México para apoyar a la economía local] puede
doblegar a Trump”, aseguró el activista Alejandro Calvillo, director de El
Poder del Consumidor.
Las organizaciones
exigieron el derecho de la sociedad a saber el origen de los productos en
general y los alimentos en particular, así como crear un programa de
mercados locales y regionales para fortalecer la producción campesina y a las
pequeñas y medianas empresas.
Víctor Suárez, de la Asociación Productores del Campo, destacó en conferencia de prensa que México
importa el 42 por ciento de los alimentos que la población consume,
principalmente de Estados Unidos, aunque pueden producirse en el país. Al año,
el país importa 12 millones de toneladas de maíz del vecino del norte,
documentó.
Sin embargo, no deben cerrarse totalmente las importaciones,
añadió. Basta de darle la espalda a productores nacionales, finalizó.

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