Sanjuana Martínez.
Parece inmutable y lo es. Lord
Socavón, Gerardo Ruiz Esparza, es intocable por obra y gracia de su jefe
Enrique Peña Nieto. Es experto en lavarse las manos como Pilatos.
¿Algo le
sabe o simplemente lo sostiene como Secretario de Comunicaciones y Transportes
porque existe un pacto, cuyos términos no conocemos los ciudadanos?
Solo así se explica que el secretario
responsable del socavón del Paso Exprés de Cuernavaca continúe en su puesto, luego de la lamentable muerte de dos personas por negligencia y a
consecuencia de la corrupción que cubre la obra pública del gobierno de Peña
Nieto.
No es la
primera vez que Ruiz Esparza es responsable de este tipo de actos. Hagamos un
recorrido por su ilustre trayectoria.
Empezaremos por recordar el caso del
tren México-Querétaro. Ese proyecto se vino abajo, luego de descubrirse el
favoritismo del actual gobierno con su constructora de cabecera: Grupo Higa
propiedad del empresario corrupto Juan Armando Hinojosa. La obra iba a ser construida junto a
la empresa China Railway Construction. El tren tendría una inversión nada más y
nada menos que de 60 mil 820 millones de pesos. Como consecuencia de esta
cancelación, los mexicanos pagamos el pato, es decir, le fueron entregados 16
millones de telares en concepto de indemnización a China Railway Construction. Finalmente, Lord Socavón dijo que el
proyecto se canceló para evitar demandas de otros concursantes que lo acusaron
de favoritismo. Tal vez, en ese momento, Ruiz Esparza debió haber renunciado.
Sus errores monumentales nos han
costado mucho a los mexicanos. En su carrera está incluida el caso de
corrupción de OHL. Recuerden ustedes los audios filtrados en 2015 que
exhibieron la forma en que la empresa española fue favorecida para la
asignación de contratos multimillonarios en la construcción de carreteras. En ese momento fue cesado el
Secretario de Comunicaciones del Estado de México, Apolinar Mena, porque se
descubrió en las conversaciones difundidas que OHL le pagó las vacaciones. Lo
mismo se dijo de Ruiz Esparza, porque su nombre surgió en otro audio con
directivos de la empresa donde señalaban que habían sido favorecidos por él
para las licitaciones de los proyectos de carretera Ciudad del Carmen y la
autopista de La Raza-Indios Verdes-Santa Clara. Por supuesto, él se dio un baño
de pureza y negó todo.
Todos conocemos el método de
adjudicación de obra pública en México. Hace poco un conocido constructor me
decía que ya están acostumbrados a entregar grandes cantidades dinero a cambio
a los funcionarios en turno, regalos, vacaciones y todo tipo de prebendas a fin
de hacerse con los contratos.
¿Cuánto dinero entregó OHL al
gobierno de Peña Nieto a través de Ruiz Esparza? No lo sabemos, pero lo que
está claro es que en las últimas elecciones del Estado de México la empresa OHL
volvió a ser noticia porque se dijo que financiaba la campaña del candidato
priista Alfredo del Mazo.
El nombre de Ruiz Esparza aparece
envuelto de escándalos de corrupción, pero él sigue firme en su puesto.
Otro de sus aciertos altamente
cuestionados fue el reparto de las teles digitales. Ruiz
Esparza nuevamente adjudicó contratos a dedo, nada más y nada menos que 13
contratos por adjudicación directa con sobrecostos obviamente por 82.3 millones
de pesos. Según él se entregaron 290
mil aparatos en 2014, pero según el informe de la Cuenta Pública nunca se
comprobó el destino de 11 mil 533 televisores ni tampoco quedó claro el destino
de 6 mil 492 teles supuestamente siniestradas.
Al analizar
las anomalías del Paso Exprés de la autopista México-Acapulco, Ruiz Esparza se
convierte directamente en el intocable, el impune secretario de Peña Nieto y
adquiere el nombre de Lord Socavón.
Revisemos la
información: las empresas responsables
de la construcción de esa obra, Epccor y Aldesa, tienen un amplio historial de
anomalías y también retrasos en los tiempos de entrega. Pero lo más importante,
se les ha descubierto los famosos sobrecostos siempre presentes en las obras
licitadas a dedo por Lord Socavón. Por ejemplo, Epccor y Gutsa Infraestructura, son propiedad de los Gutiérrez Cortina,
la empresa que construyó dos deficientes obras: la biblioteca José Vasconcelos
que inicialmente se programó que costaría mil millones de pesos y finalmente
costó 2 mil 300 millones. También construyeron la famosa Estela de la Luz que
debió haberse entregado el 21 de agosto del 2010 y lo hicieron más de un año
después, el 30 de diciembre de 2011. Los Gutiérrez Cortina son los mismos que
repararon pésimamente la Autopista del Sol y cuyos trabajos concluyó con 1200
días de retraso.
Y como son
magos para las corruptelas, Gutsa
Infraestructura fue inhabilitada pero los amigos de Ruiz Esparza fundaron
Epccor, la empresa que construyó el Paso Exprés y que está por construir la
torre de control del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y
muchas obras más.
Y si todo lo anterior no es
suficiente, recordemos que Ruiz Esparza era secretario general de Gobierno del
Estado de México en 1984 cuando la explosión de gas LP en San Juan Ixhuatepec.
En fin, Lord Socavón no es un advenedizo
en tragedias, más bien, es un experto, sobre-todo aquellas ocasionadas por
negligencia, corrupción y falta de escrúpulos para el expolio del erario a
manos llenas.
¿Cuándo le
llegará su hora?
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