Georgina Morett.
A pesar de
que México está calificado como uno de los países más corruptos, nuestros
legisladores juegan con este tema como si no fuera importante y sólo lo
utilizan para darse golpes mediáticos.
Primero, la Sección
Instructora de la Cámara de Diputados votó en tres ocasiones con empate el
desafuero del extesorero de Javier Duarte, Tarek Abdalá, a quien se le acusa de
haber desviado dos mil 300 millones de pesos, y de Alberto Silva, a quién se
acusa de desviar mil 500 millones de pesos, por lo que ahora se definirá en el
pleno.
Pero eso
sí, los priistas que defienden a los veracruzanos de su partido proponen crear
una Comisión Especial Legislativa para investigar el patrimonio y las riquezas
“presuntamente inexplicables” del presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya.
A lo cual, el coordinador del PAN, Marko Cortés, reviró con la propuesta de que se
investigue también el patrimonio y las riquezas del presidente nacional del
PRI, Enrique Ochoa Reza, quien “adquirió al contado más de 100 concesiones de
taxis”, de acuerdo con su declaración patrimonial.
Y pidió que
además se incluya el seguimiento a las investigaciones de los casos de la “casa
blanca” y Odebrecht.
O sea, como siempre en
época de elecciones se acusan de corruptos al grito de difama que algo queda, y
después todo se olvida, sin que culminen las investigaciones, con lo cual dañan
la credibilidad en las instituciones.
Esta
corrupción cobró vidas en el temblor del 19 de septiembre y mostró a una sociedad
molesta, que no quería entregar sus donativos a las autoridades; y menos de un
mes más tarde, los partidos políticos siguen defendiendo su impunidad y sólo
utilizan las acusaciones por corrupción como parte de sus campañas mediáticas.
El diputado
Omar Ortega Álvarez explicó que ayer se votaron tres veces, como marca el
reglamento, los dictámenes sobre los desafueros de Tarek Abdalá y Alberto
Silva, diputados del PRI, y en todas hubo empate, por lo que
por unanimidad se decidió que ahora corresponde al Pleno de la Cámara la
discusión del dictamen y que se apruebe por mayoría absoluta, con el 50 por
ciento más uno de los diputados presentes.
Comento que la Cámara
de Diputados no puede convertirse en una caja de impunidad en la cual se
imponga el amiguismo y el compadrazgo, por lo que expresó su confianza de que
los priistas voten a favor del juicio de procedencia y se pueda investigar a
los exfuncionarios de Javier Duarte.
Explicó que
el presidente tiene tres días naturales para poner a consideración si hay o no
lugar al desafuero de estos diputados.
Y como la definición se dará ante el pleno, Omar Ortega expresó que será muy
interesante que los ciudadanos escuchen las razones que den los priistas para
hablar a favor de estos dos exfuncionarios, que participaron con el
exgobernador que ha sido señalado como el más corrupto.
Sería bueno
que los políticos entendieran que los mexicanos exigen acabar con la
corrupción, y no simplemente que sea utilizada como su principal arma en las
campañas políticas.
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