Enrique
Galván Ochoa.
Amenos que
se mude (¿o lo muden) a otro planeta, Emilio Lozoya sabe que finalmente será
detenido. Hace los últimos movimientos en la partida de ajedrez que está
jugando con Santiago Nieto. La insinuación de su abogado defensor Javier Coello
en el sentido de que sabe mucho y en un momento dado podría embarrar a Peña
Nieto, así como a los miembros del consejo de administración de Pemex, no tuvo
el efecto de detener o desviar la persecución. Un tribunal determinó ayer
retirar un recurso judicial que impedía su arresto por el cargo de operaciones
con recursos de procedencia ilícita. Coello dice que aunque ya no está amparado
no lo van a encontrar. Es una afirmación inquietante, temeraria. En su oficina
de la avenida Constituyentes, lóbrega, huele a misterio, Santiago Nieto prepara
el jaque mate.
Otro
apachurrón.
El
subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, se reunirá hoy con el equipo de
Fitch Ratings. Oportuno, porque ayer, otra calificadora de crédito dijo que la
economía seguirá desacelerándose este año y podría forzar al gobierno a aplicar
recortes adicionales de gastos, en buena parte debido a políticas económicas
impredecibles que socavan la confianza de los inversores. Moody’s alertó sobre
los riesgos a mediano plazo para el panorama fiscal de México. Seguimos
anticipando un año de desafíos y estimamos que el crecimiento se ralentizará a
1.2 por ciento en 2019, desde 2 por ciento en 2018, dijo Alejandro Olivo,
director adjunto de Moody’s. Como consecuencia, los ingresos públicos podrían
ser menores que lo estimado por el gobierno, lo que requeriría reducciones en
gastos para mantener el equilibrio fiscal prometido por el presidente López
Obrador, sostuvo. En mayo, el Banco de México (Banxico) redujo por cuarta vez
consecutiva su proyección de crecimiento económico para 2019 hasta un rango de
0.8 por ciento y 1.8 por ciento, ante un complicado inicio de año por el débil
desempeño de la economía global y local.
Macron y su
servicio semi-militar.
Francia ha
puesto en marcha su servicio militar con fachada civil, estrenando el Servicio
Nacional Universal (SNU), una iniciativa del presidente Macron dirigida a
jóvenes de entre 15 y 16 años. El proyecto arrancó con una prueba piloto en la
que 2 mil adolescentes pasarán internados lejos de casa durante dos semanas.
Durante ese tiempo tendrán prohibido fumar y no podrán usar el móvil hasta su
hora libre (excelente) al final de la jornada. Además, cada día cursarán
módulos con temas específicos sobre defensa, valores de la República francesa o
desarrollo sostenible. También tendrán clases de defensa personal y asistirán a
debates sobre la discriminación por orientación sexual, la radicalización o la
igualdad entre hombres y mujeres. En caso de hacerse obligatorio, la mili
costaría cada año mil 600 millones de euros al gobierno galo e incorporaría a
unos 800 mil adolescentes.
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