Basilio Camerino Picazo Pérez,
candidato del PRI a diputado local por el distrito de Papantla, presuntamente
involucrado en el homicidio de Miguel Alfonso Vázquez, ex síndico de Coyutla
–ocurrido el 6 de mayo de 2005–, amenazó de muerte a la reportera del ‘Diario
de Xalapa’ María Elena Ferral, a quien textualmente dijo en un restaurante: “Te
vamos a levantar”.
Considerado un cacique en el norte de
la entidad, Picazo Pérez ha sido alcalde de Coyutla y ha ocupado diversos
cargos en el PRI. Su actual abanderamiento se debe al padrinazgo político del
candidato a la gubernatura, Héctor Yunes Landa, y a su cercanía con el exlíder
estatal priista y hoy legislador federal, Jorge Carvallo Delfín.
Tras las amenaza del político
priista, Elena Ferral, con más de dos décadas en el ejercicio periodístico,
presentó la denuncia penal correspondiente en la Fiscalía Especializada en
Delitos contra la Libertad de Expresión, porque –dijo– teme por su integridad
física y la de su familia.
En su querella la comunicadora
refiere que Basilio Camerino Picazo siempre se hace acompañar de pistoleros y
de escoltas privados.
“Yo estaba en un restaurante de
Papantla y dejé comiendo a mis hijos cuando Basilio llegó acompañado de su
esposa, con su hijo, y empezó a decir que me haría daño, que ya me dejó vivir
mucho tiempo (sic) y que me desaparecerá en estos días, delante de su esposa y
un niño de nueve años, y me habla mi hija espantada”.
A decir de
la periodista, el candidato priista “ya
perdió piso” y suele tornarse violento en contra de sus detractores o enemigos;
asegura que el actual candidato siempre ha contado con la protección de la
justicia, y la muestra más clara es la averiguación previa por un homicidio que
continua en la impunidad.
Semanas
atrás, militantes priistas del norte de
la entidad se quejaron de que el Comité Directivo Estatal del PRI y el
candidato a gobernador, Héctor Yunes, le apostaran a alguien con la reputación
de Picazo Pérez.
“Una década después el PRI, nuestro
partido, apuesta al olvido y a postular como candidato a alguien que debería de
estar en la cárcel”,
expusieron militantes del distrito de Papantla que viajaron a la capital del
estado para recriminar el registro de Picazo Pérez como candidato a diputado.
En noviembre
de 2006 el Tribunal Colegiado de Circuito con sede en Boca del Río le negó un
amparo a Basilio Camerino Picazo, entonces alcalde de Coyutla, por considerar
que existían elementos para hacerlo responsable del homicidio de su síndico.
“El tema es que sí Basilio Picazo
Pérez se declaró inocente del asesinato del ex síndico, ¿por qué se amparó? Y
por qué hoy el PRI le permite postularse por un cargo de elección popular,
sabiendo la fama de cacique que tiene en la Cuenca del Papaloapan”, destacaron los priistas
inconformes con su postulación.
En aquel
entonces, para evitar ser detenido, el exalcalde tramitó otro juicio de amparo
número 672/05, concedido por el Juzgado Décimo Primero de Distrito con sede en
Poza Rica.
Según las
diligencias, dos pistoleros –uno de
ellos hijo del comandante de la policía municipal de Coyutla– mataron al
síndico después de que el alcalde Picazo Pérez les pagó 70 mil pesos.
Los dos
sicarios, Vicente Rodríguez y Rodolfo
Carballo, fueron condenados a 29 años de prisión, mientras el llamado autor
intelectual nunca fue investigado ni se libró orden de aprehensión en su
contra.
El hoy líder
estatal del PRI, Amadeo Flores Espinosa,
fungió como procurador general de Justicia del estado (PGJE) al inicio del
sexenio de Javier Duarte (2011-2014), y tampoco quiso reactivar la
investigación en contra de su correligionario.
En el
sexenio pasado el entonces líder estatal del PRD, Rogelio Franco Castán, pidió
a la policía ministerial “protección” y “medidas cautelares” para la ex
regidora Hortensia Escudero y el dirigente de Movimiento Ciudadano, Sergio
Rivera, luego de que ambos fueron amenazados de muerte por el propio Picazo
Pérez.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.