En los últimos cinco años el salario
mínimo ha tenido una recuperación de 20 por ciento en términos reales, al pasar
de 60 pesos a 88.36 pesos considerando el aumento anunciado el martes, mientras
la inflación de octubre se ubica en 6.37 por ciento anual. Sin embargo, al no
cubrir todavía el costo de la canasta básica para una persona, viola el
artículo 123 de la Constitución, razón por la que la sociedad civil se está
coordinando para llevarlo a tribunales.
En su nuevo
nivel, el salario mínimo que entrará en vigor en diciembre cubrirá el 92.76 por
ciento del monto necesario para alcanzar la Línea de Bienestar establecida por
el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social
(CONEVAL), indicador que a la fecha es del 84 por ciento. La canasta básica individual
diaria cuesta 97 pesos.
“Es litigable, puede llevarse a
juicio alegando que no se da acceso al mínimo vital. Sin embargo, el caso
difícilmente prosperaría, ya que el Estado alegaría que está dando otras
condiciones para acceder a ello como programas sociales, vales de despensa, vivienda,
etcétera”, consideró
Manuel Guadarrama, abogado e investigador del Instituto Mexicano para la
Competitividad (IMCO).
En México, de acuerdo con cifras
oficiales, alrededor de ocho millones de trabajadores del mercado formal e
informal sobreviven con un ingreso equivalente al salario mínimo. La mayoría,
7.5 millones, son del sector informal sin acceso a seguridad social. Pero en el
lado formal solo el 61 por ciento de los empleos que se están creando en 2017
son de tiempo completo y con ingresos que permiten al trabajador cubrir sus
necesidades básicas, documentó el sector empresarial.
Los datos de
la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) arrojan que alrededor de 428 mil personas que laboran
en la economía formal reciben un salario mínimo general trabajando más de 40
horas a la semana, en tanto que en la economía informal son 2.5 millones de
personas.
Héctor
Rubio, miembro de Acción Ciudadana contra la Pobreza, dijo que, con el antecedente de publicidad oficial llevada a la Suprema
Corte de Justicia de la Nación (SCJN), “una de las líneas en la que estaremos
trabajando más fuerte es en la de un litigio estratégico para llevar a la Corte
este tema”. Agregó que la lucha no solo será de esta alianza conformada por
más de 60 organizaciones, sino se unirán con otras organizaciones garantes de
derecho humanos.
El Artículo 123 constitucional expone
en uno de sus puntos que “los salarios mínimos generales deberán ser
suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en
el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria
de los hijos”.
El investigador del Centro de
Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), Marcelo Delajara, dijo en entrevista que
mientras el nuevo salario mínimo no cubra la canasta básica por persona
seguimos por debajo de lo planteado como deseable.
“Este año terminará con una inflación
de 6.5 por ciento y este aumento fue de 10 por ciento. Si lo vemos hacia atrás,
el incremento salarial es mayor a la inflación. Pero si vemos cómo nos quedamos
respecto a la canasta, estamos por debajo”, destacó las dos perspectivas.
Delajara
expuso que para la Conasami una minoría gana el salario mínimo porque no toma
en cuenta al sector informal; a el Banco
de México le preocupa el impacto de los aumentos en la tasa de inflación; y
para las organizaciones civiles es importante también el sector informal.
“La Conasami
debe de buscar un punto medio entre posturas muy encontradas. Por un lado, es conocida la oposición de Banxico a que
el salario mínimo suba tan rápido porque estima que eso tendrá un impacto
inflacionario importante. Por el
otro lado está el Gobierno de la Ciudad de México, la Coparmex y las
organizaciones de la sociedad civil tiran para distintos lugares”, expuso el
economista.
LAS VOCES EN
CONTRA.
Para Enrique
Peña Nieto “el salario mínimo debe ser una retribución justa” y el incremento
de este año anunciado por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos
(Conasami) “no se trata de un ajuste menor”. La Conasami se comprometió a que a
más tardar el 30 de abril de 2018 se realizará un nuevo ajuste para que el
salario mínimo llegue al 100 por ciento de la línea de bienestar establecida
por el Coneval.
Pero hay otras voces que consideran
que sigue siendo insuficiente y, afirmaron, la Conasami “obedece a consignas” y
carece de capacidad técnica.
La
Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha demandado reiteradamente un salario mínimo
de 95.24 pesos como punto inicial para una recuperación gradual. Hacia el 2030
propone que el salario mínimo general sea entre 162.35 y 194.68 pesos diarios,
lo que según sus estimaciones permitirá cubrir el ingreso necesario para
satisfacer las necesidades del trabajador y su familia.
“El incremento acordado en Conasami
es un avance limitado y de medio camino, para que todas las personas que
trabajan en la economía formal obtengan, cuando menos, el 100 por ciento de la
suma requerida para satisfacer la canasta alimentaria y la canasta no
alimentaria en núcleos urbanos, es decir, para que alcancen la Línea de
Bienestar”, expuso
el sector empresarial el martes en un comunicado.
Para que México deje de contarse
entre los países con los salarios más bajos de América Latina, insiste en
alcanzar una evolución progresiva de los sueldos, preservando la estabilidad, y
estableciendo objetivos precisos de largo plazo.
Rogelio
Gómez, de Acción Ciudadana contra la Pobreza, se sumó al rechazo. “Es injustificable e inadmisible” que la
Conasami haya ignorado la propuesta de la Coparmex, justo la que paga los
salarios. Calcula que el salario mínimo debe alcanzar en los próximos años los
200 pesos diarios para mantener una familia.
“Es una de las decisiones del
Gobierno federal basada en los mitos y los dogmas que se defienden en la Secretaría
de Hacienda y el Banco de México, pero que desde Acción Ciudadana ya
desmontamos con expertos a nivel internacional”, expuso.
De acuerdo
con Salomón Chertorivski, Secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de
México, el Banco de México (Banxico)
“metió miedo” para que el salario mínimo no se aumentara más. El Gobernador del
banco central, Agustín Carstens Carstens, recomendó días antes al sector
empresarial “mucha prudencia” con el incremento salarial para que –según su
visión– no incidiera negativamente en la inflación ya encima del 6 por ciento.
Los grupos financieros Santander y
Banorte determinaron que el actual aumento tendrá un impacto moderado sobre la
inflación.
Rogelio
Gómez advirtió que este incremento puede
llegar a politizarse y ser usado como bandera de partido pese a ser “una
política pública generadora de pobreza”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.