Ariel E. Dulitzky, académico y
director de la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de Texas (UT),
sostiene que el cártel de Los Zetas no hubiera podido crecer en Coahuila si no
hubiera sido por la omisión o cooperación de las autoridades estatales.
El más
reciente informe “Control…Sobre Todo el Estado de Coahuila” recopila testimonios de miembros de la
organización criminal en las cortes de Texas que señalan a los ex gobernadores
Humberto Moreira Valdés y a su hermano Rubén Moreira Valdez de haber recibido
sobornos para dejar operar al cártel.
El documento
fue presentado el pasado 6 de noviembre y fue elaborado por la Clínica de
Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas.
La reacción de los políticos
coahuilenses señalados no se hizo esperar. Humberto Moreira anunció que
presentará una denuncia penal en contra de los autores del informe que, acusó,
tiene como fin “producir daños irreversibles” a su familia y a su persona.
Su hermano Rubén, aún mandatario en
Coahuila, también advirtió que emprendería acciones legales contra los
investigadores y señaló que la información que se presentó no era nueva, además
de que es utilizada por los senadores del PAN, ex candidatos derrotados y otros
para golpear a la entidad y a su Gobierno.
El ex Procurador General de Justicia
se defendió de las acusaciones y aseguró que los testimonios son supuestos
intentos de sacar ventaja por parte de estos detenidos.
En
entrevista con SinEmbargo, el
investigador apunta que los testimonios de los testigos que se usaron en las
cortes de Estados Unidos pasaron por filtros avalados por un juez y con respeto
al debido proceso, y observa que dudar de este tipo de fuentes se entiende en
la medida de que en México los casos se sostienen en “confesiones obtenidas
bajo tortura, o bajo coacción”, lo que ha sido señalado por diferentes
organismo internacionales.
El experto
en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. y ex presidente-Relator del
Grupo de Trabajo de desapariciones forzadas e involuntarias de las Naciones
Unidas reitera que sólo la omisión de
parte de las autoridades a distintos niveles, y la participación directa a
servidores públicos permitió operar a Los Zetas en Coahuila.
—Los testimonios señalan de recibir
sobornos a los dos últimos Gobernadores de Coahuila. ¿Esto puede derivar en
acciones penales?
—Esto no nos corresponde a nosotros
decidir. No somos fiscales, ni en México ni en Estados Unidos. De modo que sólo
damos a conocer lo que dijeron los testigos.
—¿Cómo
implican los testimonios a Humberto Moreira?
—Hay dos testigos que indican que se
habrían hecho pagos a personas cercanas. De acuerdo a testigos, ellos actuaban
en representación del Gobernador, a cambio de que Los Zetas pudieran continuar
operando en Coahuila.
—¿Cuáles son
las conclusiones de este trabajo?
—Nosotros
arribamos, basados en los testimonios, a dos conclusiones principales: primera,
que hay un grado muy alto de abusos que
fueron cometidos por Los Zetas, con un grado altísimo de violencia, que
incluyen homicidios, secuestros y desapariciones, reclutamiento forzado de
personas y amenazas; segunda, que
este altísimo grado de violencia se pudo hacer porque había actos de omisión de
parte de las autoridades de distintos niveles de Gobierno, y había
participación directa a servidores públicos.
—¿Cuál es el
fin de la violencia?
—Básicamente, todo gira a de acuerdo con los
testimonios, con la idea de ejercer control, con la idea de someter a cualquier
persona con la que se veía que podía ser un rival de Los Zetas, como forma de
represalia, si hay algún envío de drogas había sido perdido o secuestrado, como
forma de obtener el pago y también para sembrar el terror dentro de población
civil, como una forma de control de las plazas.
—¿Cómo
operaba esta colusión entre autoridades y el narco?
—El informe
describe cómo Los Zetas operaban, de
acuerdo con los testigos, muchas veces recibiendo cooperación directa de
ciertas instituciones de seguridad. Como podría ser evadir la justicia, obtener
una reducción de penalidades, u operar desde la cárcel de Piedras Negras. De
modo que sí hay muchos testimonios sobre la operación de Los Zetas que contaba
como mínimo con la tolerancia, y como máximo, la cooperación directa de varios
servidores públicos.
—Pero qué
hay de las autoridades de procuración de justicia…
—Lo que
surge de los testimonios es que había gente de la Procuraduría General de la
República (PGR), y de la Procuraduría General de Justicia del estado, que
tenían algún vínculo con Los Zetas y que, en general, de acuerdo con los testimonios, estos vínculos facilitaban evitar que
no se iniciaran las investigaciones penales, que éstas se retrasaran, o que si
había casos concretos en los que se tenía que condenar a una persona que el
monto de la pena no fuera demasiado elevado.
—¿POR QUÉ DEBERÍAMOS DE CREER EN LO
DICHO POR LOS TESTIMONIOS?
—Primero, estos testigos primero fueron aceptados
como testigos válidos por jueces federales de los Estados Unidos. Segundo, estos testigos testificaron bajo juramento,
es decir que juraron decir la verdad, y si no lo decían podían ser pasivos del
delito de perjurio por no haber cumplido ni dado un testimonio veraz. Tercero,
los testigos fueron interrogados
intensamente tanto por los fiscales como por los abogados defensores. Es decir,
que los abogados de las partes, y los abogados de las personas acusadas
pudieron cuestionar a los testigos, pedir más información para ver si era
verdad las cosas que afirmaban. Y fundamentalmente, los testigos no sólo dieron
un testimonio aceptado como válido, sino que el jurado, que tiene que
establecer si se ha aprobado más allá de toda duda la comisión de un delito y
la responsabilidad de las personas acusadas encontró los testimonios como suficientes
junto con un catálogo de evidencias que fueron producidas en los juicios para
condenar a estas personas. De modo que el sistema judicial aceptó y dio todas
las garantías del debido proceso para que se dé validez a estos testimonios.
—¿Cree que
el entorno de la procuración de justicia en México abona a este tipo de
descalificaciones?
—Yo entiendo
estas preguntas en el contexto mexicano. Por
lo general, y tal como lo han señalado muchísimos organismos internacionales de
derechos humanos, el sistema penal se basa fundamentalmente en la prueba
testimonial, y en muchísimas ocasiones es en base a confesiones obtenidas bajo
tortura, o bajo coacción.
—¿Lo dice
por lo dicho por la Relatoría de la Tortura de la Organización de las Naciones
Unidas?
—Esto es lo que ha dicho el Relator
sobre la tortura, el Subcomité de Prevención de la Tortura, el Subcomité de
Prevención de la Tortura, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), hay casos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que
han establecido esto mismo. De modo que esa duda que se genera en México sobre
la validez de testimonios no existe en Estados Unidos porque es un sistema que
garantiza el debido proceso y estos testimonios se han dado con todas sus
garantías.
—¿Qué recomendaciones
surgen al Estado a raíz de este trabajo?
—Lo que surge claro del informe por
un lado es que hay que hacer más investigaciones, y que la investigación no
tiene que ir sólo sobre funcionarios de Los Zetas, sino sobre funcionarios y
servidores públicos. Y es claro que la corrupción fue un elemento esencial para
que pudiesen operar Los Zetas. De modo que el combate a la corrupción también
es una forma de combate al crimen organizado y a la violencia.
—¿Cuál es el
papel de los Estados Unidos en este problema?
— Es evidente que Estados Unidos
tiene un rol, que las armas de los Zetas eran compradas en Estados Unidos y la
droga era traficada hacia los Estados Unidos. De modo que hay una
responsabilidad de los Estados Unidos en este tema y que el Gobierno de ese
país posee información que podría aclarar algunas violaciones a Derechos
Humanos. Esta información debería ser compartida, no sólo con las autoridades
mexicanas, sino con organizaciones de la sociedad civil que están trabajando
para esclarecer violaciones de derechos humanos, particularmente, desaparición
y secuestro.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.