Por José Gil
Olmos.
La pareja Rafael Moreno Valle y Marta
Erika Alonso daban por hecho que continuaría su proyecto transexenal en Puebla
con miras al 2024 cuando haya nuevas elecciones por la presidencia. Pero una vez
que Andrés Manuel López Obrador tomó posesión como presidente, las noticias
para el matrimonio poblano ensombrecieron sus ambiciones.
El fraude salió a relucir y la
decisión que tome el pleno del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación (TEPJF) de que se repitan las elecciones marcaría el inicio del
nuevo gobierno federal de no permitir más fraudes electorales.
El
exgobernador Moreno Valle y actual
coordinador del PAN en el Senado tiene ambiciones desmedidas. Con un perfil
autoritario similar al del expresidente Gustavo Díaz Ordaz, según un estudio de
la Universidad Iberoamericana, movió los hilos del poder y manipuló el proceso
electoral del 1 de julio para hacer ganar a su esposa.
Su idea era controlar al PAN y
tenerlo como plataforma política y económica desde el estado de Puebla para las
elecciones presidenciales de 2024.
Pero ninguna de las dos cosas logró.
A pesar de haber intervenido de
manera clara y descarada en las elecciones para gobernador en Puebla y de
tratar de incidir en la vida interna del PAN, el plan de Moreno Valle se ha
tambaleado con el proyecto de resolución que propondrá al pleno del TEPJF el
magistrado José Luis Vargas Valdés, en el sentido de que se repitan las
elecciones en un par de meses.
La violación a los paquetes
electorales, abiertos previamente al conteo por parte de los consejeros
electorales, y la falta de seguridad en las bodegas donde se resguardó el
material electoral, dio pauta a que el magistrado José Luis Vargas Valdés
considerara que se vulneró el principio de certeza.
Pero antes
de esto hubo varios estudios como el del doctor Miguel Santiago Reyes
Hernández, académico de la Universidad Iberoamericana, quien tras analizar los resultados de una muestra de 12.1% de las actas
encontró “fraude en el conteo oficial”, errores en las actas y en la suma total
de votos, así como fallas en el conteo distrital del Instituto Electoral
Estatal (IEE).
El
investigador aseguró desde hace más de
un mes que se encontraron evidencias de manipulación de resultados en la
elección en Puebla y declaró que es una irresponsabilidad del IEE pasar por
alto nueve errores de cada 10 casos tomados en la muestra estudiada dentro de
su investigación “Inconsistencias graves en la Elección de Gobernador en
Puebla”.
A pesar de todas las pruebas el
órgano electoral estatal le dio el triunfo a Martha Erika Alonso, esposa del
exgobernador Rafael Moreno Valle, quien festejó el triunfo sin esperar la
resolución final a cargo del TEPJF.
El
magistrado Vargas emitió su proyecto de
sentencia con los siguientes puntos para declarar la anulación del proceso
electoral poblano:
“I) no se notificó a los representantes de los
partidos políticos el desarrollo de las 50 diligencias de apertura de bodega;
II) personal de la autoridad local abrió paquetes electorales; III) la bodega
central no atendía las disposiciones en materia de seguridad, pues ésta contaba
con más de un acceso principal; IV) la bitácora y las actas circunstanciadas
levantadas por la Oficialía Electoral para dar fe de las diligencias de
apertura y cierre contienen inconsistencias que impiden considerar que fueron medios
efectivos para el registro y documentación de los accesos al área de resguardo,
y V) no existe registro de las cámaras de video de seguridad que permita
corroborar el debido resguardo de los paquetes”.
La elección en Puebla fue a todas
luces un fraude y ante la negligencia de las autoridades electorales estatales,
el magistrado Vargas pide en su proyecto de resolución que se les destituya y
se abra una investigación judicial para determinar si hubo delitos graves.
Por cierto….
En su primer discurso como presidente,
Andrés Manuel sostuvo que ya no se permitirás más fraudes electorales. “Ya no
más fraudes electorales, acabar con esa vergonzosa tradición del fraude en
elecciones”, dijo el sábado en la Cámara de Diputados. Puebla podría ser el
primer caso en la era de López Obrador de que ya no se permitirán negociaciones
oscuras para avalar los fraudes electorales.
Muy buena opinión, José Gil Olmos .
ResponderBorrar