Al defender su resolutivo por la
anulación de los comicios de Puebla, el magistrado ponente, José Luis Vargas
Valdez puso al descubierto presiones, cabildeos y tácticas dilatorias que se
dieron al interior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación
en torno a este caso.
En la sesión
que duró más de cuatro horas, el TEPJF
determinó, por cuatro votos a favor y tres en contra, convalidar el triunfo de
Martha Erika Alonso Hidalgo, esposa del exgobernador Rafael Moreno Valle, en las
elecciones por la gubernatura celebradas el 1 de julio.
Los magistrados que votaron a favor
de confirmar el acta de mayoría de Alonso Hidalgo fueron Reyes Rodríguez
Mondragón, Indalfer Infante Gonzales, Felipe de la Mata Pizaña y la presidenta
del tribunal, Janine Otálora.
Malassis, mientras que Mónica Arali Soto, Felipe Alfredo
Fuentes Barrera y el propio Vargas Valdez se pronunciaron por la anulación de
los comicios.
Antes de que
la magistrada presidenta emitiera su voto, que fue el que definió el veredicto
a favor de Alonso Hidalgo, el magistrado
ponente, Vargas Valdez, denunció que el proyecto que hizo público el 2 de
diciembre, en un trámite ordinario, debió someterse a votación el miércoles
cuando estaban ausentes dos magistrados, pero había cuórum con cinco de ellos.
Sin embargo,
dio a entender que no se hizo en ese
momento por el cálculo de que la votación de cinco magistrados favorecería la
anulación de los comicios y se pidió esperar hasta el regreso de dos de ellos,
con los cuales se conformó la mayoría para validar la elección.
“Queda la sospecha de ciertas
tácticas dilatorias, que se han dado aquí, que tienen que ver con atrasar las
resoluciones”,
expresó Vargas Valdez al defender su postura sobre la resolución de los
expedientes por los juicios SUP-JRC 2014/2018, SUP-JDC 517/2018 y acumulados,
interpuestos por Morena y el ex candidato a la gubernatura Luis Miguel Barbosa
Huerta.
“Me preocupa que estemos haciendo
cálculos para ganar votaciones, me preocupa esa transparencia de que tanto
hablamos se quede sólo en discurso, donde el justiciable simplemente esté a las
expensas de los cabildeos que existen para influir en la votación de este
pleno”, manifestó.
Luego, aclaró que lo que exponía sobre esto no era
“mera sospecha” porque desde hace dos días sabía de la existencia de un
proyecto de englose que rebatía su propuesta de anular las elecciones.
“A mí que me expliquen cómo, si los
magistrados ausentes llegaron ayer a las cuatro de la madrugada, cómo es que ya
tenían un proyecto de englose”, dijo al hacer hincapié en que una de las razones que se
dieron para dar más tiempo a la resolución del caso fue por la extensión de 450
hojas del resolutivo que presentó.
Luego de exponer en la sesión sus
“sospechas”, Vargas Valdez confió en que “la verdad” de lo que ocurre en el
tribunal con este tipo de prácticas, “saldrá a la luz pública tarde que
temprano”.
Previo a
esto, en la última parte de la presentación de su ponencia, el magistrado Vargas Valdez denunció que luego de que
hizo público en las redes sociales su proyecto que proponía la anulación de la
elección de Puebla y la revocación del a constancia de mayoría para Alonso
Hidalgo, él y otros magistrados fueron sujeto a presiones, amenazas e
intimidación.
“Las presiones que han sido
suscitadas con la publicación del proyecto de sentencia que hice pública a
través de la red institucional de un servidor, así como las amenazas en medios
de comunicación y prensa y otros medios de intimidación de los cuales un
servidor y varios de los aquí presentes fueron sujetos en los últimos días”, mencionó.
Luego se refirió a su convicción de
que el tribunal electoral debería resolver las sentencias con plena autonomía
sin “influencias, factores externos o intereses que intentan aminorarla y
sojuzgar”.
Previo a la
sesión del TEPJF, el Senador por Morena, Alejandro Armenta, acusó a los ministros de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alberto Pérez Dayán,
que, en conjunto con el expresidente del Tribunal Electoral, Constancio
Carrasco Daza, de ser los encargados de presionar a los magistrados.
De hecho, mencionó que fueron estos ministros los
encargados de elaborar la acción de inconstitucionalidad contra la Ley de
Remuneraciones que fue presentada por Senadores encabezados por Rafael Moreno
Valle, esposo de Alonso Hidalgo, y por Miguel Ángel Osorio Chong, del PRI.
“Los ministros se han coludido con el
PRI y con el PAN a cambio de presionar que no se anule la elección en Puebla”, acusó.
En la
sentencia de Vargas Valdez, que no
obtuvo la mayoría de los votos, el magistrado planteó que en los comicios de
Puebla se rompió el principio constitucional de certeza por haberse vulnerado
la cadena de custodia de los paquetes electorales.
Los videos…
Para
sustentar su tesis, el ponente presentó
al pleno tres dos de las cámaras de vigilancia que le entregó el Instituto
Electoral de Puebla provenientes de las cámaras de vigilancia instaladas en la
bodega en la que se resguardaron los paquetes.
En las grabaciones se puede ver
cuando grupos de personas ingresan de uno por uno al área, incluso con una
camioneta, sin registro, ni control alguno y es evidente la sustracción de
documentos.
En una de
las grabaciones, del 17 de agosto, se
puede observar que ingresan nueve personas a la bodega, cuya puerta solo está
emparejada y no cuenta con ningún sello ni cerradura, ni siquiera guardia de
seguridad que tenga a su cargo el registro de los accesos. Las personas entran
con mochilas vacías y a su salida se observa que van llenas, sin que alguien
verifique su contenido.
Igual ocurre
el 21 de agosto, a la misma bodega
ingresan 14 personas en las mismas circunstancias, y luego introducen una
camioneta, cuya batea llenan con paquetes electorales sin que se observe algún
proceso de registro del material que se extrae.
Vargas
Valdez mencionó que estas imágenes las
pudo encontrar en los videos que envió el OPLE poblano, sin embargo, las grabaciones sólo abarcaban 12 de 53
días que los paquetes estuvieron en esas bodegas, pues la autoridad no envió
los videos de todos los días pese a que el magistrado se los solicitó.
“De esos 12 días son las imágenes que
les he mostrado… yo me pregunto qué será de los otros días que no fueron
entregados aun siendo requeridos”, cuestionó.
Además, el juzgador hizo mención que las bitácoras
de control de accesos a las bodegas que envió el IEEP, es evidente que fueron
hechas de manera posterior a que le fueron solicitadas por el tribunal, pues
incluso estaba escritas con impresora las horas de ingreso y acceso de los
funcionarios electorales al lugar.
Aparte, señaló que en el caso de los videos que
presentó, no había coincidencia con la bitácora, pues esos días se reporta el
ingreso sólo de cuatro a cinco personas, cuando en las imágenes se confirma que
fueron más.
En total, mencionó que la autoridad electoral
reconoció 50 ingresos a las bodegas supuestamente para buscar paquetes que le
fue solicitado por el Tribunal Electoral del Estado y que en ninguno de los
casos se invitó a los representantes de los partidos políticos a atestiguar el
hecho, con lo que fueron violadas sus garantías.
Asimismo, confirmó que la bodega no reunía las
condiciones que señala la ley pues había más de una puerta de ingreso y no
había constancia de que hubieran sido selladas o clausuradas para garantizar
que no se usaran. También mencionó que fueron abiertos paquetes que ya habían
sido aperturados en recuentos distritales.
Recordó que todo esto ocurrió previo al recuento que
ordenó en septiembre la misma Sala del Tribunal Electoral, por lo que consideró
que el haber revisado voto por voto y casilla por casilla de la elección para
gobernador de Puebla, no puede considerarse “certero ni confiable” pues antes
de eso no se aseguró la integridad de los paquetes electorales.
“Es decir a ningún fin práctico conllevó el esfuerzo
institucional y humano realizado por este tribunal para garantizar el principio
de certeza de la elección y eso tiene una razón muy básica y elemental y es que
la finalidad con la que ordenamos ese recuento fue viciado, toda vez que,
previo a eso, fue la violación a la cadena de custodia”, explicó.
El
magistrado refirió que ese mismo
tribunal había invalidado los cómputos distritales de la elección por un cúmulo
de inconsistencias que se detectaron en las actas, por lo que ni esos
resultados, ni los del recuento que se hizo en septiembre podían considerarse
reflejo de la voluntad popular debido a las evidencias de que “la totalidad de
la paquetería estuvo expuesta a manipulación y alteración”.
El
magistrado también mencionó que en el
análisis de las pruebas aportadas por Morena y el ex candidato Luis Miguel
Barbosa, se acreditó el uso de un vehículo oficial para el traslado de
paquetería, la violencia que hubo en 59 casillas, hechos que mencionó como
“graves” pero no suficientes para anular las elecciones.
La postura de anular las elecciones
fue respaldada por los magistrados, Felipe Alfredo Fuentes Barrera y Mónica
Aralí Soto Fregoso, quienes igual consideraron que ni el cómputo distrital que
fue invalidado, ni el recuento que se llevó a cabo en septiembre, puede dar
certeza del sentido de la votación que emitieron los poblanos.
Fuentes
Barrera recordó que incluso en el
recuento de los votos, se encontraron paquetes que no contenían el listado
nominal, con muestras físicas de haber sido abiertos, cerrados con cinta
canela, sin la firma de representantes partidistas, boletas que no estaban
dobladas o que estaban marcadas con características similares, presumiblemente
hechos por la misma persona.
La
magistrada Soto Fregoso dijo que incluso
que los videos presentados por Vargas Valdez le resultaron “impactantes” pues
las bodegas en las que se resguardaron los paquetes de la elección de Puebla no
reunían condiciones mínimas de seguridad que se prevén en la legislación.
Sin embargo,
los magistrados Reyes Rodríguez
Mondragón, Indalfer Infante Gonzales, Felipe de la Mata Pizaña y la presidenta
del tribunal, Otálora Malassis, basaron su voto en contra en los hechos de que
la participación ciudadana en Puebla fue de más de 67 por ciento del electorado
y que los conteos siempre marcaron una ventaja para Alonso Hidalgo de más de
100 mil votos.
Rodríguez
Mondragón dijo que las pruebas
presentadas no bastaban en sí solas para demostrar que los paquetes que fueron
extraídos de las bodegas hubieran sido manipulados o alterados.
Además, los
magistrados que votaron a favor de ratificar la elección se pronunciaron por la
validez del recuento de voto por voto y casilla por casilla que se llevó a cabo
en septiembre y que fue consistente con los resultados de los cómputos
distritales y otras etapas de la elección.
Al final, el magistrado Vargas Valdez aún intentó
insistir en la procedencia de la nulidad de la elección, pues dijo que el
tribunal sentaría un precedente de que “todo en las elecciones se vale una vez
que se acabó la jornada electoral”
“Es decir que
las autoridades administrativas pueden
hacer todo, ya que nada es de la determinancia suficiente para declarar
inválido un proceso electoral, contrario, por cierto, a lo que resolvimos hace
unas semanas en el caso de la elección de Monterrey”, sostuvo.
Dijo que la “autopsia del proceso electoral” no se
pudo hacer del todo porque la autoridad electoral poblana les negó la totalidad
de los videos, y aun así había pruebas del grado de manipulación que hubo.
“Obviamente hay que decirlo, quienes hacen las trampas
electorales no son tontos, lo saben hacer perfectamente y cada vez con más
sofisticación, con profesionalismo para saber ocultar la ilicitud, pero no me
pueden decir que esos videos son cosas normales en un proceso electoral, si
convalidamos esas cuestiones, no podremos volver a hablar de integridad
electoral”, sentenció.
Cuando la
votación estaba empatada tres a tres, la
presidenta emitió su voto en contra del proyecto con lo inclinó la balanza por
la no anulación de los comicios y la confirmación del triunfo de Alonso
Hidalgo, quien tomará posesión este 14 de diciembre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.