Enrique
Galván Ochoa.
Desde la
campaña presidencial, entre las zonas de riesgo que los opositores señalaban
que inevitablemente conducirían a un conflicto, estaba la incompatibilidad no
sólo ideológica, sino también de temperamentos de Donald Trump y Andrés Manuel
López Obrador. El momento más crítico, ya con AMLO en la Presidencia, se
presentó cuando Trump amenazó con aplicar un ruinoso tarifazo a las
exportaciones mexicanas si no detenía el flujo de migrantes centroamericanos.
López Obrador encomendó el asunto al secretario de Relaciones Exteriores, y
Marcelo Ebrard ha remado el problema en aguas agitadas al desenlace que tuvo
ayer con el secretario de Estado, Mike Pompeo, en México. Al concluir su
reunión, Pompeo escribió en Twitter: “Estados Unidos y #México comparten mucho
más que una frontera. En nuestro encuentro, @M_Ebrard y yo reafirmamos nuestros
valores democráticos y los lazos culturales compartidos. México es uno de
nuestros socios más importantes para aumentar la prosperidad y la seguridad de
nuestros países y la región”. #JuntosProsperamos. ¿Cómo interpretarlo? ¿Pasó el
peligro del tarifazo? Ebrard es optimista, dice que en virtud de los avances,
no considera necesario iniciar ningún tipo de negociación con respecto a un
eventual acuerdo de tercer país seguro entre México y Estados Unidos. La
estrategia migratoria para garantizar flujos ordenados, seguros y regulares
continuará durante los próximos 45 días. Por el momento, el tarifazo ha sido
superado. Pero el problema no es sólo ese, sino Trump. En cualquier momento se
le vuelve a ocurrir… eso o algo peor.
Gasolina
china.
El cambio
más importante que ha ocurrido en tiempos recientes en materia de relaciones
comerciales con Estados Unidos es la importación de gasolina de China. México
se está saliendo de la dependencia de las refinerías texanas. Hay pedimentos
registrados por 600 mil barriles en mayo y un millón 300 mil en junio, de
acuerdo con la Secretaría de Energía, a cargo de Rocío Nahle. Además, la
compañía Wepec, tiene previsto exportar más combustible en agosto, según la
agencia Reuters. No tardan en poner el grito en el cielo las refinerías
afectadas por la competencia china, han hecho cuantiosas inversiones porque
supusieron que México sería eternamente un cliente cautivo. Habrá que
prepararse para su ofensiva en forma de fake news. Van a decir que la gasolina
china no sirve, etcétera. Si no sirve ¿cómo es que la consumen millones de
autos en Asia?
Derecho de
réplica.
De vez en
cuando, y si no se trata de sueldos, los suyos desde luego, la Suprema Corte de
Justicia atina con un buen fallo. A través de su segunda sala determinó que el
derecho de réplica no tiene la finalidad de resolver si el ciudadano tiene la
razón o no sobre si la información difundida es falsa o inexacta, sino lo que
busca es un balance entre los medios de comunicación y las personas referidas
en éstos, es decir, permitir a través del mismo medio en que fue divulgada la
información, que además de que la persona aludida pueda presentar una versión
propia de los hechos que previamente fueron difundidos, permitiendo que los
receptores tengan mayores elementos para formarse una opinión al respecto.
Excelente. Ahora sólo falta convencer a algunos medios y comunicadores que
concedan la réplica.
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