Darío Celis.
El
petróleo fue el talón de Aquiles de Citibanamex en el sexenio pasado. Por
prestarse al juego del gobierno de Enrique Peña Nieto, el boomerang viene de
regreso contra el grupo de Michael Corbat.
Seis años
después de que el entonces director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, operara la
intervención de Oceanografía, todas las acusaciones contra Amado Yáñez están
perdiendo sustento.
En contra, hay
evidencia de que el banco dirigido entonces por Javier Arrigunaga actuó, por
decir lo menos, con consigna política, total desaseo y sin estándares de
control.
Otro
problema en que incurrió el banco fue el sistemático tráfico de influencias
alentado por la cercanía de altos exdirectivos de Banamex con el management en
funciones.
El caso
más ominoso fue Oro Negro, y su presidente Gonzalo Gil White es hoy prófugo de
la justicia. Esta empresa proveedora de Pemex jamás hubiera escalado sin sus
relaciones.
Gil White es
hijo de Francisco Gil Díaz, cuya influencia en Banamex no está en duda. Oro
Negro levantó originalmente 300 millones de dólares de recursos de la Afore de
ese banco.
Diego
Tarrats, director de Renta Variable y Alternativos de Afore Banamex, veía las
inversiones de esa administradora de fondos y está casado con la hija de Gil
Díaz, o sea, la hermana de Gonzalo.
Por otro
lado, el jefe de Tarrats es Javier Orvañanos, cercanísimo a la familia Gil
Díaz, y su jefe es Luis Sayeg, el director general de la misma Afore.
Sayeg a
su vez es sobrino de Alfredo Harp, que junto con Roberto Hernández consolidaron
Banamex y posteriormente, en el gobierno de Vicente Fox, lo vendieron a
Citigroup.
Son
increíbles las faltas de gobierno corporativo: ¿Dónde quedaron los miembros
del Consejo de Administración, del comité de inversiones y del comité de
riesgos de Afore Banamex?
Ahora que
Oro Negro quebró y sus socios están prófugos, ¿quién rendirá cuentas del
quebranto de por lo menos 300 millones de dólares de los recursos de los
trabajadores de esa Afore?
LA
SECRETARÍA DE Energía, que comanda Rocío Nahle, recibe hoy las ofertas técnicas
y económicas de los seis paquetes en que dividió la construcción de la
refinería de Dos Bocas. Como le anticipé, Wood Group, que encabeza Robin
Watson, también se retiró del proceso. KBR, que preside Stuart Bradie, va por
los paquetes 1, 4 y 6 y se asoció con las mexicanas Hostos de Abraham Baruch y
MRP que es filial de Citapia de Juan Carlos Tapia. ICA Fluor, que dirige Juan
Carlos Santos, va solo y tras los paquetes 1, 2 y 3, mismos por los que pujará
Samsung de KimKi Nam que no ha definido socio, y finalmente Saipem, de Stefano
Cao, que apunta a los paquetes 2, 4 y 6 de la mano de las mexicanas Cargo, de
Rolando Ugalde, y ESE ASA, de Daniel Santos.
LA VENTA DEL
50 por ciento de Televisa Radio vino a transparentar los precios en este
sector. Si se considera la reciente venta de las dos FM en la CDMX y
Guadalajara de Imagen de Olegario Vázquez Aldir a El Heraldo de Ángel Mieres,
se pensaría que el consorcio de Emilio Azcárraga Jean malbarató. En el primer
caso se pagó cerca de 75 millones de dólares y en el segundo 76 millones, pero
por 17 estaciones de las cuales cinco están en la CDMX y tres de ellas son FM.
Pero no. La realidad es que Televisa tuvo una ganancia en dólares de 38 por
ciento en 17 años. En 2002 le vendió el 50 por ciento a Prisa, de Manuel Mirat,
en 49 millones de dólares y ahora le vende a Miguel Alemán su 50 por ciento en
76 millones. ¿Quién ganó y quién perdió?
EN EL
BANCO del Bienestar, que maneja Rabindranath Salazar, más de uno se anda
tronando los dedos. Sucede que tras envalentonarse y adjudicarle a Axtel el
contrato de data center, ahora no les salen las cuentas en el tiempo que les
llevará hacer la migración de la información del actual proveedor, Kio de María
Asunción Aramburuzabala, a la telefónica que dirige Rolando Zubirán. Triara, la
de Carlos Slim, estimó seis meses en las juntas de aclaraciones, pero los
genios del banco se empeñaron en 45 días, lo que se ve complicadísimo. El
contrato fijó tres meses. El punto es que los tiempos se ven apretados, lo que
llevará a un sobrecosto que nada va gustar a la Secretaria del Bienestar, María
Luisa Albores, cuyos programas sociales y respectivos recursos correrán por esa
plataforma.
EL DIRECTOR
DEL IMSS, Zoé Robledo, tuvo su primer encontronazo esta semana con la
oficial mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro. Y es que la segunda quiso imponer
en la dirección de Finanzas a Flavio Cienfuegos, pero el Consejo Técnico lo
rechazó en Consejo Extraordinario apenas el lunes. La posición quedó vacante
tras la salida de Gisela Morales por diferencias precisamente con Cienfuegos,
quien por lo pronto se mantiene en la dirección de Administración. La manzana
de la discordia es la compra y distribución de medicamentos e insumos para la
salud.
DONDE
TAMBIÉN YA están sintiendo la presión de la señora Buenrostro es entre los
reguladores del sector financiero. Las comisiones Bancaria, de Seguros y del
SAR, que llevan respectivamente Adalberto Palma, Ricardo Ochoa y Abraham Vela,
están en riesgo de aflojar la supervisión porque la oficial mayor no autoriza
nuevas plazas para cubrir las renuncias que su misma ley provocó. Lo que no
entiende Buenrostro es que las tres comisiones generan sus propios ingresos de
lo que le cobran a los regulados y con los que pueden pagar plazas. Ni si
quiera le están pidiendo dinero.
GUILLERMO
GARCÍA ALCOCER se incorporará al ITAM como profesor de economía a partir del
próximo semestre que está por iniciar. El expresidente de la Comisión
Reguladora de Energía regresa a su alma máter.
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