Por Laura Poy Solano.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)
mantendrá el financiamiento a proyectos de divulgación y fortalecimiento de
nuevas vocaciones, en colaboración con academias y asociaciones científicas,
pero con criterios claros, topes presupuestales, compromisos y metas definidos,
así como mecanismos de transparencia y rendición de cuentas en un marco de
austeridad, afirmó Elena Álvarez-Buylla Roces, directora general del
organismo.
En cuanto al amparo concedido el pasado 9 de enero por un
juez de distrito en materia administrativa al Foro Consultivo Científico y
Tecnológico (FCCyT) para que el Conacyt le entregue recursos para garantizar su
operación, Álvarez-Buylla, indicó que como cualquier asociación civil puede
concursar, mediante proyectos específicos, para acceder al financiamiento
público, y enfatizó que el consejo mantiene su disposición al diálogo.
En entrevista con La Jornada, rechazó que se busque
eliminar el apoyo financiero a las asociaciones civiles o a ciertas
organizaciones, pero no se trata de seguir la misma inercia del pasado con un
sistema de intermediarios, pues desde que se destinaba el recurso del erario
hasta que llegaba a quien debía ser el beneficiario, se iba diluyendo. Ahora,
lo que planteamos es cómo le hacemos para juntos optimizar los programas, los
recursos y llegar a más beneficiarios.
Al respecto, adelantó que en los próximos días se dará a
conocer el calendario de proyectos que desarrollarán este año en el marco del
convenio suscrito con la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y el número de
beneficiarios que se prevé alcanzar con programas como La Ciencia en tu
Escuela, La Noche de las Estrellas, la competencia Cotorra de Matemáticas,
talleres de robótica y el programa de apoyo a jóvenes en conflicto con la ley,
entre otros.
Álvarez-Buylla recordó que en 2019, destinaron 217
millones de pesos a cuatro convocatorias abiertas a academias y asociaciones
científicas para fortalecer las tareas de difusión y vocaciones científicas, lo
que incluyó el financiamiento a diversas olimpiadas en disciplinas como
matemáticas, biología, historia, química y física.
Reconoció que son un esfuerzo de articulación, mediante el
trabajo de sociedades y academias, que hacen una labor muy valiosa, porque
trabajan con estudiantes de diferentes niveles educativos y los exponen a
competencias internacionales.
Sin embargo, alertó que “había un modus operandi donde a
veces se asignaban los recursos sin criterios claros; a unas sociedades les
daban más y a otras menos, algunas llevaban (al extranjero) comitivas gigantes,
iban acá y allá. Creo que también hay que reflexionar con mirada crítica porque
son un esquema bastante elitista y neoliberal que sólo favorece a un grupo
pequeño (…) son concursos estandarizantes que también estigmatizan a los no
talentosos”.
Con el FCCyT, diálogo.
Álvarez-Buylla reiteró que en el caso del FCCyT, todo el
tiempo hemos estado en disposición de diálogo, pero ellos decidieron irse por
la vía legal, y por cuidado al debido proceso tenemos que ser muy respetuosos.
Destacó que esta determinación jurídica sólo es un paso más de un procedimiento
que sigue en curso, porque hay más instancias.
Recordó que hubo colaboración con el foro y con su mesa
directiva, con quien se realizaron actos conjuntos, pero sólo ellos saben qué
es lo que los está motivando para salirse del ámbito del diálogo y la
construcción de país.
Cabe recordar que desde julio de 2019, el Conacyt
suspendió la entrega de recursos al FCCyT, tras una consulta a la Secretaría de
la Función Pública que determinó que el Conacyt no se encuentra obligado a
transferir recursos económicos al FCCyT, pues se trata de una asociación civil,
esto es, una persona moral de derecho privado.
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