Por Gabriela
Hernández.
En plena fase 3 de la contingencia sanitaria,
el gobernador Miguel Barbosa Huerta mantiene una abierta confrontación con la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP): ambos se acusan de politizar
un convenio de colaboración para atender a pacientes con covid-19.
Mientras
el gobierno asegura que el Hospital Universitario (HU) incumple con las
condiciones de equipo, infraestructura y personal para atender a infectados por
coronavirus, el rector de la casa de estudios, Alfonso Esparza Ortiz, dice que
la autoridad estatal pretende que el nosocomio universitario ceda los 32
ventiladores artificiales con los que cuenta.
Los
desencuentros entre Barbosa Huerta y la rectoría de la BUAP tienen su
antecedente desde el arranque de la actual administración, pero se diluyó en
los últimos meses por las marchas estudiantiles y la crisis por la pandemia del
covid-19.
El
desacuerdo por la firma de un convenio para la atención de pacientes
contagiados por covid-19 se ventiló primero en un medio de comunicación cercano
al gobierno estatal, donde se aseguró que el Hospital Universitario presentaba
una falla en su infraestructura que le impedía tener la capacidad volumétrica
de oxígeno para operar sus respiradores artificiales y con ello ponía en riesgo
la vida de los enfermos.
También
se reveló que, para sortear esta falla, la Secretaría de Salud del estado
propuso un convenio a la BUAP que consistía en que el sistema estatal atendiera
a los derechohabientes universitarios contagiados por coronavirus, mientras que
el HU daría servicio a usuarios del sistema estatal de salud con otro tipo de
enfermedades.
Luego de
esta publicación, la BUAP emitió un boletín donde señaló que estaba de acuerdo
en firmar el convenio, pero que pedía una modificación: no entregar todos los
ventiladores artificiales, equipo y parte del personal con que cuenta, para no
poner en riesgo la atención de otros pacientes.
La noche de
ayer, David Méndez Márquez, secretario de Gobernación del estado, dio una
rueda de prensa en la que acusó al rector Esparza Ortiz de recurrir a
“prácticas dilatorias”, de tener actitudes “protagónicas” y cambiar los
términos del convenio, con criterios políticos, para retrasar la firma.
“El
gobierno del estado, por mi conducto, establece que en estos términos no hay
condiciones para suscribir el convenio que le propusimos a la BUAP”, expresó el
funcionario, aunque afirmó que la situación del nosocomio es crítica y puede
llegar a contaminarse en su totalidad.
Por su
parte, el secretario de Salud, Humberto Uribe Téllez, manifestó que habían
hecho una evaluación del HU a partir de que se incrementó el número de decesos
en ese nosocomio, que a la fecha registra 11 muertes por coronavirus.
Añadió
que detectaron que la estructura del hospital no está hecha para soportar un
número creciente de pacientes de una enfermedad altamente contagiosa como el
covid-19, y que desde su construcción no se contempló soportar la presión de
volumen de gases medicinales y de oxígeno que se requiere para la atención
simultánea de pacientes graves.
Uribe indicó
que el HU no cuenta con el equipo de punta y el personal especializado
“suficiente y específico”, por lo que ponía en riesgo la atención de su
derechohabiencia, calculada en 23 mil usuarios.
En respuesta,
el rector de BUAP, Alfonso Esparza, dio una entrevista televisiva en la que
sostuvo que el diagnóstico de la Secretaría de Salud del estado sobre las
condiciones del hospital era “falso”, pues contaban con 28 ventiladores de
última generación y estaban por llegar otros cuatro que compraron.
“Todos
estos ventiladores se encuentran funcionando y en perfecto estado”, señaló, y
precisó que también cuentan con equipos periféricos de oxígeno suficientes para
que todos estos aparatos puedan funcionar de manera simultánea.
“Es falso
que el hospital vaya a colapsar porque no funcionen los ventiladores. El
Hospital Universitario es uno de los que cuenta con más ventiladores a nivel
nacional”, mencionó
Esparza.
De igual
manera, relató que desde el pasado viernes 10 tuvo una primera reunión con
funcionarios del gobierno estatal y que hubo disposición de firmar el acuerdo
de colaboración mutua para atender la pandemia en Puebla.
Sin embargo,
indicó que cuando el gobierno estatal envió su propuesta, la BUAP se percató
que les pedían la entrega de todos los ventiladores, monitores cardiacos,
bombas de infusión, así como recursos materiales y humanos, como internistas,
urgenciólogos, neumólogos, radiólogos, inhaloterapeutas y enfermeras.
“Estamos
convencidos que una emergencia sanitaria como la que estamos viviendo nos
obliga a cooperar en todo lo posible para poder salvar la mayor cantidad de
vidas posibles, pero el dejarnos sin el equipo y personal necesario para poder
atender urgencias y a nuestros derechohabientes tendría un impacto tan
catastrófico como el propio covid-19”, manifestó el rector.
Dijo que desde
el martes 14 la BUAP comunicó al gobierno que estaba de acuerdo con firmar el
convenio si se le permitía mantener parte de su equipo y personal especializado
para atender a los pacientes de otro tipo de urgencias médicas, pero hasta esa
fecha no habían dado una respuesta.
“No son
tiempos de politizar. No podemos aceptar aquello que atente contra la salud y
la vida de los integrantes de la comunidad universitaria. No son tiempos de
restar, de dividir, de descalificar, de falsear información, de imponer. Son
tiempos de sumar y multiplicar esfuerzos”, reclamó.
Cuestionado
sobre esas declaraciones, el gobernador manifestó que el tema de los
ventiladores no es el centro de la discusión, y si no hay condiciones para
tener un “trato serio” con la BUAP, no firmará ningún convenio.
“Hay
partes con las que nunca se podrá tener tratos claros y serios, ahí se acabó, y
que cada quién tenga la parte de responsabilidad que le corresponda. Punto. Se
acabó, para que así ya no sigan escarbando”, expresó.
En rueda de
prensa, este martes, Barbosa dio a conocer que los hospitales públicos del
sistema estatal de salud de Puebla cuentan actualmente con 110 camas de terapia
intensiva y 400 de hospitalización, además de que se inició el proceso de
reconversión de otros hospitales, y en total tendrán 300 camas de terapia
intensiva y 900 de hospitalización para atender la contingencia en su tercera
fase.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.