Por Alejandro
Gutiérrez.
Una
compañía mexicana recibió un contrato para entregar cinco millones de barriles
de petróleo crudo al gobierno venezolano de Nicolás Maduro, pese a las
sanciones del gobierno de Donald Trump contra el gigante Petróleos de Venezuela
S.A. (PDVSA).
El
contrato se firmó el 17 de marzo pasado, para que la sociedad mexicana entregue
los cinco millones de barriles de petróleo crudo a cambio de una cantidad de
litros de gasolina que no se precisó, según publicó ayer el diario español ABC.
En un texto
firmado por su corresponsal en Washington, David Alandete, el rotativo
señala haber tenido acceso al contrato de la empresa mexicana Jomadi
–desconocida en el sector y de la que apenas hay registros–, que sería una
intermediaria de los cinco millones de barriles de petróleo, entre el 25 de
marzo y el 25 de julio, en puertos de Turquía.
A partir
de las sanciones impuestas por Estados Unidos contra PDVSA desde finales de
2019, el gobierno de Trump ha advertido a varias compañías para que dejen de
canjear combustible ya refinado por crudo venezolano. Eso sucedió con la rusa
Rosneft, que se retiró del mercado del país sudamericano luego de que dos
filiales fueran sancionadas por esa práctica.
La
italiana Enel envió en marzo dos cargamentos de diésel a Venezuela, y uno la
española Repsol, que fueron tolerados por Estados Unidos por tratarse de canjes
enmarcados dentro del programa de pago de deuda del régimen. Sin embargo, las
dos compañías europeas y la india Reliance fueron advertidas de cortar por
completo este tipo de canje, señala la publicación.
No obstante,
Grupo Jomadi Logistics & Cargo S.A. de C.V., compañía mexicana, ha
recibido un contrato para operar ese canje de combustible, debido a la carencia
en el mercado venezolano.
La
compañía, dirigida por José Refugio Ruiz, tiene su sede social en Guadalajara,
Jalisco. En 2016 recibió del gobierno mexicano el permiso oficial para
comercializar petrolíferos. En 2018 declaró haber importado al menos mil
millones de litros de turbosina, combustible de aviación destilado del proceso
de refinación del petróleo crudo, además de 18 millones de gasolina de diverso
octanaje.
Entre
2017 y 2018 declaró haber importado nueve millones de litros de diésel, según
los registros oficiales mexicanos.
Consultado
por el periódico español, el embajador de Venezuela en Estados Unidos, Carlos
Vecchio, conocido opositor al chavismo, señaló que se ve que surgen los “enchufados
de la gasolina”, y en su opinión eso provocará más corrupción y “más
sufrimiento para la gente, más pérdidas para el Estado y un magnífico negocio
para otros”.
Aunque
Venezuela es uno de los países con mayores reservas de petróleo del mundo, padece
grave carencia de combustibles refinados. A esto se suman las sanciones
impuestas por Estados Unidos para la importación de los materiales que se
requieren para el proceso de refinamiento de combustibles y que servía para
dotar su propio mercado nacional.
En este
marco, la compañía Jomadi adquirió en febrero 114 mil litros de químicos
líquidos para la destilación y mezcla de la gasolina a la empresa estadunidense
Murex LLC, con sede en Texas. El diario español se puso en contacto con el
director de Jomadi para pedirle su postura sobre esta información, sin que éste
respondiera.
Las
fuentes del sector petrolero consultadas por el corresponsal de ABC en
Washington se preguntan de dónde obtuvo la compañía mexicana ese gran volumen
de combustible. “No es un cargamento menor”, dicen, y añaden que “tan grandes
cantidades deben ser declaradas al gobierno mexicano, que debe tener constancia
de su procedencia”.
Otras dos
empresas mexicanas –Libre Abordo y Schlager– son investigadas por el gobierno
estadunidense por acuerdos para conseguir 15 millones de toneladas de crudo
para PDVSA a cambio de 210 mil toneladas de maíz y mil tanques de agua potable,
según una publicación previa del periódico ABC.
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