Por Ana
Martínez.
La
Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) propuso que el
Gobierno federal destine 97 mil millones de pesos al mes para solventar un
“salario solidario”, es decir, una remuneración “significativa” para los
trabajadores de las micros, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), las cuales
son las más vulnerables a las repercusiones económicas por la pandemia del
Covid-19, aunque este monto no ha sido proporcionado por la actual
administración en ningúno de sus apoyos sociales.
El monto que
pide Coparmex ascendería a 194 mil millones de pesos sólo durante mayo y
junio, considerando que la cuarentena y la reactivación económica tarde cerca
de dos meses. El presupuesto anual para un programa social que se acerca a
esta cifra es el de Pensión para el Bienestar para los Adultos Mayores, con 129
mil 350 millones de pesos, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la
Federación 2020.
Le sigue el
de Becas para el Bienestar el cual, a pesar del aumento que recibió en marzo
pasado, ascienden a 67 mil 247 millones de pesos. Además, el programa Sembrado
Vidas, que cuenta con 28 mil 504.9 millones de pesos, y el de Jóvenes
Construyendo el Futuro, que otorga una beca mensual de tres mil 748 pesos a
becarios, cuenta con 25 mil 614.2 millones de pesos a ejercer este año.
Sin embargo,
la Coparmex afirmó que el Gobierno federal debe aportar dicho monto, el cual
varía de acuerdo a los ingresos de los trabajadores, para que en las próximas
semanas o meses las empresas no tengan problemas de solvencia, sobre todo las
microempresas con niveles bajos de remuneración, y puedan paliar la crisis
económica por el coronavirus.
“Para el salario
solidario tendría que destinar 97 mil millones de pesos por mes el Gobierno
federal si quisiéramos que se hiciera una aportación sustancial, sobre todo a
las personas que ganan entre uno y tres salarios mínimos, para que puedan tener
de manera íntegra su remuneración”, sostuvo el presidente d Coparemex, Gustavo de Hoyos.
“Es
necesario subirle el tono al Gobierno y exigirle que no abandone a las
MiPymes”, planteó el
dirigente patronal en una videoconferencia organizada por el Consejo
Coordinador Empresarial (CCE).
Enoch
Castellanos, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la
Transformación (Canacintra), afirmó que el empresariado debe seguir metiendo
presión al Gobierno a través del Acuerdo Nacional de Emergencia, con datos de
los empleos que se están perdiendo, para que “se tomen acciones a la brevedad”.
Según
estimaciones de la
Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), se perderán cerca de 900
mil empleos y cerrarán unas 200 mil empresas en caso de que el distanciamiento
social para evitar la propagación del Covid-19 se prolongue hasta la segunda
semana de mayo, cifra que podría subir, ya que las autoridades anunciaron el
posible fin de la cuarentena el 30 de mayo próximo.
LLAMADO A LA
UNIDAD, PIDE EL CCE. Pese al descontento de los participantes a la reunión
convocada por el CCE, quienes exigieron acciones concretas para atender el
impacto económico en los negocios, principalmente en las Pymes, Carlos Salazar
Lomelín, presidente del Consejo Coordinador, llamó a los empresarios a hacer un
acuerdo nacional y dejar a un lado los temas políticos.
Afirmó que
su propósito del acuerdo es que ningún trabajador o empresa se quede sin ayuda
por parte de la Iniciativa Privada, la cual tiene más posibilidades de
organizarse.
“Intentaremos
no dejar a nadie atrás, es decir, que ningún proveedor o actividad se quede sin apoyo.
Buscamos que el problema sea de liquidez y no de solvencia”, manifestó el
empresario quién pidio al empresariado continuar unidos.
Señaló que
el CCE ve positivo que las actividades económicas se vayan reactivando gradualmente
a partir del 17 de mayo, por lo que buscará un acercamiento con el Gobierno,
para evaluar la mejor forma de regresar a la “normalidad”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.