Eduardo de Melo Pinto, involucrado en
el pago de sobornos por 3 millones de dólares a un político brasileño, es
fundador, director y apoderado en tres empresas establecidas en Xalapa, que se
asociaron desde 2013 con el gobierno de Javier Duarte para generar energía
eléctrica, con permisos exprés otorgados por la administración de Enrique Peña
Nieto. El mismo ex gobernador jugó un papel clave para que se concesionara por
30 años el servicio de agua de Veracruz a una filial de Odebrecht, cuyo actual
director, Javier Chuman Rojas, está acusado de lavado de dinero en obras
ejecutadas en el país africano de Angola, y que forman parte del proceso que se
sigue contra el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva.
El
exgobernador Javier Duarte puso el agua potable del puerto de Veracruz y un
proyecto de generación de energía eléctrica en manos de dos personeros de
Odebrecht que son acusados de sobornos y lavado de dinero en Brasil.
Como
mandatario estatal, Duarte decidió que
el gobierno veracruzano se asociara con filiales de la constructora brasileña
que esta semana ha recibido en Estados Unidos la multa más grande de la
historia por actos de corrupción. La sanción asciende a 2 mil 600 millones de
dólares.
El político,
detenido el sábado en Guatemala, jugó un
papel clave para que se concesionara a Odebrecht durante 30 años -en un proceso
plagado de irregularidades- el servicio de agua para los municipios de
Veracruz, Boca del Río y Medellín. En esa operación también participa un
consorcio catalán.
Asimismo, Duarte asoció a la administración que
presidió de 2011 y hasta octubre del año pasado, en un proyecto de generación
eléctrica y de abasto de agua en Xalapa, en la que su gobierno aportaría 355
millones de pesos en alianza con Odebrecht.
En esas
operaciones, los socios de Duarte fueron
Javier Chuman Rojas y Eduardo de Melo Pinto, quienes están procesados en el
sumario de Lava Jato, la mayor operación judicial anticorrupción que ha
sacudido a Brasil desde el año 2014 con más de 100 políticos involucrados en la
asignación de contratos públicos a favor de un cártel de empresas, entre las
que se encontraba la constructora Odebrecht, la cual extendió su red de
sobornos a 12 países en América Latina y África, incluido México.
En la causa judicial que se sigue
contra Odebrecht en el caso Lava Jato aparecen acusaciones contra Chuman Rojas,
actual directivo del Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (MAS) de
Veracruz, y De Melo Pinto, fundador y consejero de tres empresas que Odebrecht
creó en Xalapa en 2013 para aliarse con el entonces gobernador Javier Duarte, revela una investigación de
Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.
A Chuman
Rojas se le acusa de haber participado en una red de corrupción en África,
mientras que De Melo Pinto es involucrado en el pago de un soborno de 3
millones de dólares a un político brasileño.
Negocios
turbios con Duarte.
A lo largo de seis años (entre el 1
de diciembre del 2010 y el 12 de octubre del 2016) Odebrecht instaló en suelo
veracruzano 13 empresas. Antes, tenían sólo una.
El Gobierno
de Javier Duarte otorgó los permisos
para que cuatro de ellas explotaran recursos naturales; el Estado no obtendría
ganancias económicas por esos negocios y dejó pasar graves irregularidades en
un contrato para el suministro de agua potable en la zona conurbada del puerto.
Odebrecht obtuvo dos permisos para
generar electricidad por parte de la Comisión Reguladora de Energía en octubre
del 2013 y no ha usado esos permisos porque una ola de protestas sociales los
detuvo. La gente se opuso a que utilizaran el cauce del río Los Pescados para
generar electricidad. Sin embargo, podrían hacerlo en cualquier momento. En Brasil, el ex vicepresidente del
consorcio Henrique Serrano do Prado ha confesado que pagaron un soborno por 3
millones de dólares para una planta hidroeléctrica llamada San Antonio. Se
trata del mismo tipo de negocios que pretendían en Veracruz.
Y el
encargado de ese soborno, un brasileño de nombre Eduardo de Melo Pinto, estuvo
en Veracruz como apoderado legal y director en tres de las empresas de
Odebrecht que pretendieron echar a andar una planta generadora de energía
eléctrica en Xalapa.
Odebrecht
también infiltró a otro de sus hombres de confianza en México. Su nombre es Javier
Chuman Rojas quien ha ocupado cargos directivos en el Grupo Metropolitano de
Agua y Saneamiento (MAS), en Veracruz. Este personaje está acusado por blanqueo
de dinero en una de las investigaciones contra el ex presidente brasileño Luis
Inácio Lula da Silva, de acuerdo con el expediente obtenido por Mexicanos
contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Concesionan
agua 30 años… pese a escándalo.
El 9 de junio del 2015, Obredecht
Ambiental ganó un contrato para manejar el agua potable en la zona conurbada de
Veracruz. El título de concesión por 30 años –incluido en la negociación– no
tuvo fecha de inicio por lo que tampoco podía saberse cuándo terminará, según
una auditoría hecha por el Órgano Fiscalizador Superior del Estado de Veracruz
(ORFIS).
Eso, la falta de una fecha clara de inicio y
término, no es la única anomalía del contrato: tiene espacios en blanco,
careció de viabilidad técnica, nunca participó el Comité de Adquisiciones e
intervino una “persona ajena” a los gobiernos locales –de la cual no se conoce
su nombre-, de acuerdo con la revisión correspondiente a la Cuenta Pública
2015.
Cuando en Veracruz se anunció que
Odebrecht ganó ese contrato, ya tenía más de un año de haberse destapado en
Brasil el caso “Lava Jato”. El órgano de Gobierno del Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano
(SAS) anunció como ganador de la licitación pública internacional a Odebrecht
Ambiental a pesar de que estaba obligado a buscar un inversionista “de
reconocido prestigio y solvencia”, de acuerdo con el dictamen aprobado para su
creación por el Congreso del Estado desde el 6 de febrero del mismo 2015.
El Órgano Fiscalizador Superior del
Estado de Veracruz (ORFIS) informó a MCCI que las irregularidades encontradas
no implicarían sanciones penales ni administrativa y tampoco la rescisión del
contrato. Por medio
de su dirección de Comunicación Social indicaron que sus observaciones pueden
ser o no atendidas por el organismo operador que controla Odebrecht.
Tan sólo 10 días después de que
dieron a conocer al ganador de la licitación, Marcelo Odebrecht fue detenido. El viernes 19 de junio de ese mismo
año 2015, el dueño y director del Grupo Odebrecht pisó la cárcel acusado de
manejar un esquema de sobornos calculado en más de 3 mil millones de dólares.
Este
arresto, difundido a nivel internacional, no impactó en el Golfo de México, al
menos no entre las autoridades jarochas. El negocio seguía viento en popa. Tan sólo dos semanas después, el 9 de julio
del 2015, los municipios de Veracruz, Boca del Río y Medellín, junto con el
SASM firmaron un acuerdo con Odebrecht Ambiental para constituir la empresa
Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento, conocida como MAS.
Es decir, autoridades locales, junto con un organismo
desconcentrado del Gobierno Estatal –en ese momento encabezado por Duarte– y
Odebrecht, se convirtieron en socios.
Grupo
Ambiental Odebrecht –fundado en Brasil– ha tenido en estos años un
co-inversionista llamado Interagbar de México, filial de la española Aguas de
Barcelona. Pero los nombres de estos
consorcios no están a simple vista. Ambos conformaron la firma Grupo Ambiental
Pro Veracruz, y bajo ese nombre, han aparecido como accionistas mayoritarios,
según puede constatarse en registros públicos.
El 17 de julio del año 2015 estos
socios decidieron formalizar su participación en el MAS ante la Notaría Pública
14, ubicada en la capital veracruzana. En el acta –a la que se tuvo acceso para
este reportaje- anotaron que Grupo Ambientalista Pro Veracruz “aún estaba en
trámite” ante el Registro Público de la Propiedad en la ciudad de México por
“lo reciente de su otorgamiento”.
Pero la
prisa no incluyó un trato igualitario. Odebrecht y Aguas de Barcelona tendrían
el control accionario y, desde luego, también financiero.
“(…) Toda
vez que el actual déficit de operación impide al SASM y a los municipios
realizar aportaciones económicas para cubrir su participación accionaria. El
socio (las empresas) asumirá el pago de éstas”, se indicó en la página 6 el
acta firmada por la notaria Gorgina Fortis Cedillo.
Cuando diciembre del 2016,
exejecutivos de Odebrecht confesaron ante una Corte federal en Nueva York,
Estados Unidos, haber entregado sobornos en México por 10.5 millones de
dólares, el alcalde de Veracruz, Ramón Poo Gil, dijo: “Aquí estoy ante prueba
de balas (…) En el caso específico de la concesión de lo que es el agua, no
hubo ningún acto de esa índole y te lo digo yo”.
No me quiero
ir de Veracruz: Marcelo Odebrecht.
Marcelo
Odebrecht se sentía como en casa cuando visitaba Veracruz. En octubre del año
2013, expresó en español: “Si me quedo acá más tiempo, no me quiero salir”. En ese momento estaba en una reunión de
trabajo en la planta Etileno XXI, en Coatzacoalcos, acompañado del gobernador
Javier Duarte y de Emilio Lozoya, entonces director de Pemex, quien
fue señalado ante el Supremo Tribunal de Brasil por presuntamente haber pedido
un soborno de 5 millones de dólares. (Ver aquí documento)
Lozoya ha negado ese hecho por medio
de cartas enviadas a medios de comunicación. Incluso amenazó con demandar quien
lo haya difamado.
MCCI obtuvo una copia de esa declaración incriminatoria hecha por Hilberto
Mascarenhas, alias el “El Tío Bel”, quien era el responsable del departamento
de sobornos de Odebrecht en la cual identificó a un testigo: Luis Weyll,
entonces director en México de esa compañía.
En aquella
reunión en Veracruz –en octubre del 2013- Marcelo Odebrecht, Lozoya y Duarte,
acompañados de un grupo de funcionarios locales y de Pemex, realizaron una visita a la planta de Etileno XXI, uno de los negocios
más redituables del consorcio brasileño, cuyas ganancias serán de unos 2 mil
millones de dólares anuales.
En esa misma ocasión, Marcelo
Odebrecht también visitó al Presidente Enrique Peña Nieto en Los Pinos. Un año y ocho meses más tarde, fue
arrestado en Brasil acusado de corrupción y lavado de dinero. Actualmente,
purga una condena de 19 años.
La concesión para el manejo y el
cobro del servicio de agua potable por 30 años está vigente. Javier Chuman
Rojas ha aparecido ante la prensa de Veracruz como el representante legal del
consorcio Odebrecht-Aguas de Barcelona. En algunas ocasiones se la ha
identificado también como representante, pero del grupo MAS, en el cual las dos
firmas trasnacionales participan asociadas con tres municipios y un organismo
descentralizado del Gobierno Estatal, el SASM.
Directivo
veracruzano, acusado en Brasil de lavado de dinero.
Chuman Rojas
cuenta con pasaporte peruano y ha permanecido en México como “residente
temporal”, de acuerdo con la forma migratoria folio 10809564. En documentos
obtenidos para esta investigación periodística, consta que este mismo personaje
se ha presentado como el representante general del Grupo Pro Ambiental
Veracruz, del que forma parte Odebrecht. Su domicilio -inscrito ante la Notaría
14 de la capital veracruzana- está en un edificio de oficinas ubicado Monte
Elbruz 132 interior 301 en la colonia Insurgentes Chapultepec Morales, en la
ciudad de México.
Él mismo
firmóla propuesta para la licitación pública internacional LPI-SAS-DAF-001715,
a nombre de Odebrecht-Ambiental (ubicada en Brasil) y de Intergabar México.
El 17 de julio del 2016, el Grupo
Metropolitano de Agua y Saneamiento (MAS) inició operaciones con una inversión
de 10 mil 400 millones de pesos. En una ceremonia inaugural, el alcalde porteño
Ramón Poo Díaz –afiliado al PRI– dijo que atenderían a 40 mil familias y
colocaría drenaje para 20 mil más. Además, prometió que las tarifas por el
servicio del agua no subirían en el resto de ese año y tampoco el siguiente, es
decir el 2017.
En ese banderazo de salida, Ramón Poo
no mencionó que las autoridades –incluido él mismo– no tendrían control sobre
las acciones de la empresa porque estaban en quiebra.
Pero hay
algo más que, en ese momento, pasó un tanto inadvertido. La prensa local
consignó la presencia del peruano Javier Chuman Rojas, como director del MAS.
Menos de tres meses después, este personaje fue acusado por lavado de dinero en
Brasil, en una de las vertientes del caso “Lava Jato”.
Su nombre
está incluido en la investigación contra el expresidente Luiz Inacio Lula Da
Silva por haber gestionado préstamos ilegales a Odebrecht con recursos públicos
a través del Ministerio de Desarrollo Industrial y de Comercio así como del
Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para proyectos en
Angola, África.
El juez federal,
Vallinsey de Sousa Oliveira, consideró que las pruebas aportadas por el
Ministerio Público Federal demostraban que un sobrino de Lula, Taiguara
Rodrigues Dos Santos, se encargó de canalizar el dinero a Odebrecht por medio
de una empresa fachada llamada Exergia.
Lula no sólo
influyó para los préstamos como mandatario. Ya como expresidente dio
conferencias en Angola para promover las inversiones de Odebrecht. A cambio, el
dueño del consorcio, Marcelo Odebrecht pagó 30 millones de reales (unos 9.4 millones
de dólares) en sobornos a los implicados
en esta trama.
En la etapa
de investigación, la Policía Federal de Brasil obtuvo contratos firmados por
Javier Chuman Rojas como representante de Odebrecht para la construcción de la
autopista Catata-Lóvua (ubicada al norte de Angola). El juez Vallinsey de Sousa
Oliveira valoró este documento como una prueba para acusarlo por blanqueo de
dinero.
Peña, Fidel
Herrera y Duarte: encuentros en Brasil.
Odebrecht ha tenido oficinas en la
Ciudad de México, pero su corazón financiero está en Veracruz, en donde
estableció su base de operaciones a partir de 2010, justo el año en que
empezaron a fluir los sobornos en México, según han confesado en una corte de
Nueva York altos ejecutivos de la compañía.
El arribo de Odebrecht a Veracruz
ocurrió bajo el cobijo del gobernador Fidel Herrera, y su expansión se dio
durante la administración de su sucesor, Javier Duarte. Actualmente, el grupo
brasileño opera en Veracruz bajo al menos 14 nombres o razones sociales, según
consta en actas obtenidas para esta investigación.
En otros
países, la constructora financió campañas políticas a cambio de contratos de
obra, y su incursión en Veracruz ocurrió en plena campaña electoral, en la que
Javier Duarte fue electo el sucesor de Fidel Herrera en la gubernatura.
El 22 de mayo de 2010, Fidel Herrera
se reunió por primera vez en Sao Paulo, Brasil, con Marcelo Odebrecht y con su
mano derecha, Roberto Ramos Prisco, ambos involucrados en la red de corrupción. Ese día, Duarte cumplía dos semanas
como candidato del PRI a la gubernatura.
Un mes
antes, en la primera semana de abril de
2010, el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, también
tuvo su primer contacto con Odebrecht. Durante una gira por Brasil, le expuso
en qué tipo de proyectos pudieran participar como la construcción de carreteras
y en la ampliación del aeropuerto de Toluca.
Apenas
asumió la gubernatura, Javier Duarte siguió sus pasos, y el 4 de agosto de 2011
también viajó a Sao Paulo para reunirse con el mismo Marcelo. Ambos se
volvieron a encontrar en Veracruz el 24 de octubre de 2011, en momentos en que
el país vivía días de efervescencia política, por la campaña presidencial.
Justo dos años después, en octubre de
2013, Odebrecht retornó a México y primero acudió como invitado a la residencia
oficial de Los Pinos, donde ya despachaba Enrique Peña, y luego viajó a
Veracruz, donde se reunió con Javier Duarte, y con el director de Pemex, Emilio
Lozoya.
El 21 de
mayo de 2014, cuando ya se había hecho pública la investigación Lava Jato en
Brasil, Marcelo Odebrecht volvió a Veracruz para reunirse –otra vez- en privado
con Javier Duarte.
Gobierno de
Peña le otorga permisos.
A partir de 2010, el consorcio
brasileño instaló en Veracruz ocho subsidiarias para dar seguimiento a un
contrato con Pemex para la transformación del gas etano: Braskem México
Servicios, Etileno XXI SA de CV, Braskem IDESA SAPI, Braskem IDESA Servicios,
Braskem México Proyectos (sociedad financiera de objeto limitado), Braskem
México, Ethylene XXI Contractors SAPI de CV y Etileno XXI Services. IDESA es un
consorcio mexicano que está asociado en algunas instancias con Odebrecht.
Pero no todo
giró en torno a la paraestatal. En
Veracruz, Odebrecht creó además las compañías Desarrollo Energético La Antigua
SA de CV, Texolo Energía Renovable, Sociedad de Propósitos Múltiples de Xalapa
SAPI y Grupo Pro Ambiental Veracruz. Las cuatro están abocadas a la generación
de energía eléctrica y, desde luego, a la distribución de agua potable.
El primero
de los grandes negocios impulsado por Odebrecht en Veracruz sería la generación
de energía eléctrica, para lo que consiguió un socio de mucho peso: la
administración de Javier Duarte.
El 19 abril del 2013, Odebrecht y el
Gobierno de Veracruz crearon una de las compañías ya referida: la Sociedad de
Servicios Múltiples Xalapa. La intención era construir una central
hidroeléctrica que fuera alimentada por una presa y un acueducto. Aún no
transcurría un mes de conformada legalmente esa firma, cuando crearon otra
compañía llamada Desarrollo Energético La Antigua.
Su ingeniería de negocios se asemeja
a una matrushka rusa. Una esconde a la otra, pero se trata de los mismos. Desarrollo Energético La Antigua
(creada el 7 de mayo del 2013) ha tenido como socios a la Sociedad de
Propósitos Múltiples de Xalapa (Odebrecht-Gobierno de Veracruz) y a otra
empresa de nombre Texolo Energía Renovable, también conformada por Odebrecht y
la misma Sociedad de Propósitos Múltiples.
Desarrollo Energético La Antigua
sería la encargada de vender energía a la Comisión Federal de Electricidad
(CFE) para lo que construiría una presa “inmediatamente” aprovechando los
cauces de los ríos Texolo y Los Pescados, según consta en registros públicos.
La Comisión Reguladora Energía (CRE)
otorgó a La Antigua un permiso como “pequeña productora de energía eléctrica”
el 10 de octubre del 2013. La autorización está fechada y firmada nueve días
después de que Marcelo Odebrecht hiciera una intensa gira por México: primero
se reunió en privado con el Presidente Enrique Peña Nieto en Los Pinos y luego
visitó Veracruz, acompañado del gobernador Javier Duarte, para supervisar sus
negocios con Pemex.
En aquella
ocasión fue cuando el millonario empresario dijo: “Si me quedo acá más tiempo,
no me quiero salir”. Ocho semanas más tarde, los socios Odebrecht-Gobierno de
Veracruz consiguieron otro título para generar energía eléctrica a nombre de
Texolo Energía Renovable.
Los dos permisos otorgados en 2013 a
La Antigua y a Texolo continúan vigentes, pese al escándalo de corrupción
internacional que envuelve a Odebrecht. Un documento de la CRE, fechado el 28 de febrero de 2017,
menciona que ambas autorizaciones para generar energía hidroeléctrica en
Veracruz, están “por iniciar obras”, con una inversión conjunta de 103 millones
de dólares.
El hombre de
los sobornos.
Eduardo de
Melo Pinto Filho, acusado en Brasil de haber participado en el pago de dos
sobornos millonarios, era directivo o apoderado tres de las empresas que
Odebrecht impulsó para el negocio de la energía.
En Texolo
Energía Renovable fungía como director, según consta en actas obtenidas para
esta investigación. Mientras que en Desarrollo Energético La Antigua y en la
Sociedad de Propósitos Múltiples Xalapa apareció como apoderado legal. En esta última empresa, el gobierno que
encabezó Javier Duarte era dueño del 30% de las acciones, y se había
comprometido a aportar 355 millones de pesos.
Las tres empresas fueron constituidas
entre abril y mayo de 2013 ante el notario Eduardo Francisco García Villegas
Sánchez Cordero, de la Ciudad de México, aunque sus domicilios sociales se
fijaron en Xalapa, Veracruz, donde fueron inscritas en el Registro Público de
Comercio.
Odebrecht
buscó hacer negocios con la electricidad y el agua potable en Veracruz. El
primero de ellos fracasó ante un movimiento social que impidió la construcción
de una presa en el río Los Pescados aun cuando ya tenía los permisos del
Gobierno de Peña Nieto. No obstante, el servicio del agua potable para el
Puerto de Veracruz y dos de sus municipios conurbados está en marcha y Javier
Chuman Rojas, el otro personaje investigado en Brasil, ha sido su director
general adjunto.
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