La Transparencia no ha llegado a los
partidos políticos. Desde hace casi dos años –mayo de 2015- la nueva Ley
General de Transparencia y Acceso a la Información Pública los obliga a
publicar páginas de datos abiertos y brindar información a los ciudadanos, pero
ninguno ha logrado cumplir a cabalidad con las reglas del Acceso a la
Información.
Llevan unos
meses en la Plataforma Nacional de Transparencia como entidades a los que se
les puede solicitar información. Pero no les ha ido bien. La Métrica de
Gobierno Abierto, elaborada por el Instituto Nacional de Acceso a la
Información y Protección de Datos Personales (INAI) y el Centro de
Investigación y Docencia Económicas (CIDE), les da una calificación de 0.21 en
un puntaje de 0 a 1. Los partidos políticos son los que obtuvieron la peor
calificación –muy cercana a cero–; además de los sindicatos.
No hubo uno que se salvara. PRI, PAN,
PRD, PT, Morena, MC, Nueva Alianza, PES y PVEM fueron reprobados en su forma de
responder a los requerimientos de los ciudadanos.
La resistencia de los partidos
políticos a la Transparencia ha sido histórica. En la década pasada se negaron
a dar a conocer sobre cuotas, padrones de afiliados o en qué gastaban y se
opusieron a legislar al respecto. Después de la promulgación de la nueva ley de
Transparencia, continuaron con
oposición. Primero, pidieron un plazo de un año para abrir su información.
Luego, quisieron otros seis meses. Este año, por fin, debutaron en la lista de
entidades a las que se les puede hacer
solicitudes de información mediante el INAI.
De enero a marzo de 2017, los
partidos políticos recibieron mil 478 solicitudes de información de 80 mil 688
que fueron captadas a través del INAI, según datos del mismo organismo. Las respuestas de los partidos fueron petición de prórrogas, documentos
de cientos de fojas con costo para el ciudadano o la declaración de la
inexistencia de la información.
En qué gastan el dinero público que
reciben cada año, a cuánto ascienden los viajes de sus dirigentes, cuál es la
fortuna de sus líderes, por qué no tienen páginas con datos abiertos, ¿son
empresas familiares?
Estas son preguntas recurrentes de los ciudadanos a los partidos políticos
mediante el INAI, según una revisión de esta Unidad de Datos en la página del
organismo.
LOS MÁS
OBLIGADOS.
La Ley
General de Transparencia, promulgada por Enrique Peña Nieto en mayo de 2015
convirtió a los partidos políticos en las entidades con mayor número de
obligaciones frente a los ciudadanos en el ámbito de la Transparencia.
En el argot del acceso a la
información, cuando una entidad tiene “obligaciones” significa que debe tener
datos disponibles sin necesidad de que los ciudadanos se la requieran.
En total,
son 78 repartidas en los artículos 70 y 76. Están la publicación del padrón de
afiliados o militantes, acuerdos o resoluciones de los órganos de dirección,
los convenios de participación con organizaciones civiles, contratos y
convenios para el arrendamiento o compra de bienes y servicios, las cuotas
ordinarias y extraordinarias aportadas por los militantes, los montos
autorizados de financiamiento privado, y el directorio de los órganos de
dirección.
Esta Unidad
de Datos hizo una revisión del desempeño de los partidos bajo la nueva Ley de
Transparencia. Lo que les han pedido y las respuestas que han dado. También de
sus páginas públicas para observar el cumplimiento de sus obligaciones. Lo que
se encontró no los perfila como organismos transparentes. En algunos casos, la información es de 2015
(PRI y PVEM), en otros no hay contratos publicados (PVEM), a veces, hay
contratos tachados (Morena), y en cuanto a remuneraciones, hay funcionarios que
según el partido, perciben cero pesos (Morena).
Y las
elecciones están a unos meses. El próximo 4 de junio serán elegidos
Gobernadores en Coahuila, Nayarit y el Estado de México, mientras que en el
verano de 2018, se votará por un nuevo Presidente de la República.
Partido
Acción Nacional (PAN)
Su página de
Transparencia muestra un capitulado con las obligaciones que le marca la
LGTAIP, pero falla en sus buscadores. Por ejemplo, al darle click al
“Financiamiento federal” no aparece nada. Por otro lado, no hay ninguna pestaña
que indique en dónde están las cuotas de sus afiliados y cuando se usa el
buscador general, simplemente no puede escribirse en el espacio destinado. En
cuanto a las respuestas a los ciudadanos, ha sido puntual en sus plazos de
respuesta, pero con límites en la información brindada. Se le solicitaron los
montos otorgados para viáticos de los viajes hechos por Everardo Padilla, ex
Secretario de Acción Juvenil, y Alán Ávila, actual funcionario en ese cargo, de
2015 a lo que ha transcurrido de 2017. El partido, a través de la Coordinación
de Finanzas, proporcionó la relación de los vuelos y viáticos, pero pidió un
pago de 290 pesos para entregar las facturas.
Movimiento
de Regeneración Nacional (Morena)
Morena se
puso límites en la publicación de su información en la página que le ordena la
LGTAIP. Si bien publica contratos de arrendamientos, los nombres del arrendador
y el fiador aparecen tachados. Así, no puede conocerse con quién ha celebrado
convenios. En cuanto a las remuneraciones de los integrantes del Consejo
Nacional, sostiene que sólo devengan sueldo Andrés Manuel López Obrador (50 mil
pesos), Martí Batres Guadarrama, presidente del CEN (50 mil pesos), Tomás
Pliego Calvo, secretario de Organización (20 mil pesos) y Marco Antonio Medina
Pérez, Secretario de Finanzas (20 mil pesos). Otros 12 funcionarios como la
secretaria General, Bertha Luján Uranga o el Secretario de Educación, Formación
y Capacitación Política, Froylán Yescas Cedillo ganan cero pesos. A través del
INAI, a Morena le solicitaron si parientes del dirigente Andrés Manuel López
Obrador integraban su nómina y si se les pagaba. El partido respondió que no
contaba con evidencia en documentos al respecto.
Partido
Nueva Alianza (Panal)
Este partido
se ha limitado a listar sus obligaciones, pero no las ha llenado. Por ejemplo,
no se encuentran los montos de financiamiento público otorgados mensualmente,
en cualquier modalidad, a sus órganos nacionales, estatales, municipales y del
Distrito Federal ni sobre su situación financiera y patrimonial o el inventario
de sus bienes inmuebles. Los contratos no pueden ser revisados. La remuneración
de los integrantes de su directiva, tampoco. Un ciudadano solicitó el padrón de
personas que lo conforman y el informe anual de origen y destino de sus
recursos que entregó al INE. El partido remitió en ambos casos a páginas
electrónicas.
Partido de
la Revolución Democrática (PRD)
En la
categoría destinada a publicar las obligaciones que le marca la LGTAIP presenta
una lista de lo que debe cumplir, pero no despliega ninguna. Acompaña con la
leyenda “No aplica” a varias fracciones como el directorio, la información de
los programas de subsidios, la información financiera sobre el presupuesto
asignado, las remuneraciones brutas y netas, y los resultados sobre
procedimientos de adjudicación directa, invitación restringida y licitación. A
través del INAI, se le pidieron documentos que dieran cuenta de los viajes en
el país y en el extranjero realizados por su presidenta, Alejandra Barrales,
durante 2016. La respuesta fue que la información solicitada rebasaba la
capacidad de almacenamiento de la Plataforma Nacional de Transparencia y por
correo electrónico el partido dio información incompleta sin ofrecer los
documentos de manera física.
Partido del
Trabajo (PT)
Este
organismo ni siquiera ha publicado la lista de obligaciones. En su página de
Transparencia no hay nada. Aparece el logo del PT. Como sujeto obligado, se le
solicitó el listado en excel de las contrataciones en 2016 con proveedores,
monto de cada contrato y servicio. Al responder el partido omitió el servicio
prestado. También se le solicitó copia simple del reporte de gastos erogados en
viajes realizados por integrantes de la CEN en la República Mexicana y en el
extranjero. Para brindar la información, el partido pidió como cuota de
recuperación treinta mil 140 pesos por 160 copias de reportes.
Partido
Encuentro Social (PES)
Cumple al
pie de la letra con todas las obligaciones, pero su información llega hasta
diciembre de 2015. Se le pidió copia simple del reporte de gastos erogados por
sus dirigentes República Mexicana y en el extranjero. Se pidió desglosar los
costos de boletos por persona, así como el gasto en taxis en las ciudades. Para
brindar la información, el partido pidió 6 mil 824 pesos por igual número de
hojas.
Partido
Revolucionario Institucional (PRI)
Cumple con
el total de obligaciones, pero su información es hasta diciembre de 2015. En el
tabulador de sueldos aparece un monto de 75 mil 161.36 para el Presidente del
Comité Ejecutivo Nacional. De modo que es posible saber que ese sueldo lo tuvo
Manlio Fabio Beltrones quien en ese año conducía al partido, pero no es posible
saber cuál es el de su actual presidente, Enrique Ochoa Reza. En el INAI no hay
resoluciones publicadas en contra del PRI, por lo que no fue posible ver qué le
han solicitado.
Partido
Verde Ecologista de México (PVEM)
Publica un
listado de sus obligaciones, pero al dar click, la página aparece vacía. Por
ejemplo, la que llevaría a contratos de adquisiciones y arrendamiento. Es
posible ver las remuneraciones de sus dirigentes, pero con fecha de 2015. Ese
año, en el que se efectuaron elecciones en junio y el partido incurrió en una
serie de prácticas por el que fue multado por el Instituto Nacional Electoral,
el vocero del partido (el cargo lo ocupó primero Arturo Escobar y luego Carlos
Puente) ganaba 100 mil pesos brutos al mes, mientras que los miembros del
Consejo Político Nacional percibían 75 mil pesos. Se le requirió el informe
anual sobre el origen y destino de sus recursos. Respondió cuánto gastó, pero
no en qué.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.