“Nos utilizaron”. Así responde el
rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEMOR), Alejandro
Vera, sobre la participación de la institución en el desvío millonario de
recursos públicos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) que
terminaron en empresas fantasma.
Sin precisar si la institución fue
utilizada por la dependencia o por las empresas que contrató, el rector aseguró
que la universidad firmó convenios “de buena fe” y, por tanto, no tiene la
obligación de comprobar la legalidad de las compañías más allá de los documentos
que le entregaron.
Animal
Político y Mexicanos contra la Corrupción revelaron que 11 dependencias del
gobierno desviaron 7 mil 670 millones de pesos a través de ocho universidades
públicas que sirvieron de intermediarias para contratar a 186 empresas, de las cuales
126 son irregulares.
Entre las dependencias involucradas
está la Sedesol, que entregó 697 millones de pesos a la UAEMOR para cumplir con
la distribución de despensas, artículos para promotores de la Cruzada y la
organización de un concierto, entre otros. Aunque no hizo ningún servicio, la
Universidad se quedó con una “comisión” de 61 millones 120 mil pesos sólo por
contratar a empresas… que resultaron fantasma.
La universidad realizó ocho
licitaciones para escoger a los proveedores, pero las empresas participantes
eran irregulares y concursaron entre sí en diferentes procesos; otras fueron
descartadas porque no presentaron documentos básicos, como el poder notarial de
representante legal, o porque la oferta económica era mayor a la prevista.
Las licitaciones, además, ocurrieron
en tiempo récord. Por ejemplo, Meve Soluciones recibió 29 millones 211 mil
pesos el 18 de diciembre de 2013. Ese mismo día firmó el contrato con la
universidad, entregó los servicios y la factura por supuestamente hacer la
estructura administrativa y el sistema informático para el control de brigadas
de la Cruzada Nacional contra el Hambre.
Dicha empresa no está registrada ante
la Secretaría de Economía -primer requisito para operar legalmente- y no se
encuentra en el domicilio fiscal que reportó en la Ciudad de México.
En
entrevista con el equipo de investigación, el
rector Vera aseguró que las empresas presentaron documentos que comprobaban su
legalidad como el acta constitutiva, el RFC y carta poder.
Sin embargo,
la investigación periodística comprobó
que de las empresas escogidas tres son fantasma declaradas por el Servicio de
Administración Tributaria (SAT) por realizar operaciones fraudulentas (Grupo
Comercializador Cónclave, Prodasa y Grupo Industrial y Servicios Yafed).
Mientras que las sociedades Evyena Servicios y Factibilidad Empresarial son
investigadas por el SAT por la misma razón.
Dumago Systems Solutions vende computadoras,
pero fue contratada para repartir despensas; Consolidación de Servicios y
sistemas Administrativos repara maquinaria, pero fue elegida para la
“orientación, promoción y apoyo” del Fondo de Aportaciones para la
Infraestructura Social. Y Grupo Industrial y Servicios Yafed fue desmantelada.
Sobre estas
irregularidades, la universidad dijo que
no es responsable de investigar a las empresas en el sistema financiero del
país. En cambio, sostiene el rector, le corresponde al SAT y a la Secretaría de
Economía vigilar la legalidad de las compañías.
–¿Quién les
dijo que contrataran a esas empresas?
– A nosotros no nos dicen. Si las
empresas llegan con una información privilegiada esa es otra cosa. Nuestra
licitación fue pública y abierta, como pasa con el resto de licitaciones.
–Entonces,
¿las empresas los engañaron?
–No, yo no podría decir que nos
engañaron, porque la documentación obra en nuestros archivos. Y es una
documentación que se verificó y toda estaba conforme a la normatividad.
–Pero
contrataron a empresas fantasma.
-Sí, pero ya no nos toca a nosotros
determinar a nosotros si son o no son (fantasma). A nosotros no nos toca
determinar si la información que presentan (las empresas) es o no es falsa.
-La Universidad asegura que tiene
documentos de prueba sobre los servicios, pero cuando fuimos (a las empresas)
se veía claramente que no existían. ¿Esto qué sensación le causa?
-Me causa un encabronamiento. En
serio, no nos merecemos esto como mexicanos, como país, como universidad. Y si
nos usaron, que paguen. Los que tengan que pagar. Yo no voy a tapar a nadie. Ni
voy a ser cómplice de nadie. Me parece infame lo que hacen.
–En un
proceso de autocrítica, ¿cuáles fueron los errores de parte de la universidad
en estos convenios?
-No tenemos que estar firmando eso
(los convenios). No tenemos por qué meternos y ser utilizados de esa manera.
Esa es la autocrítica. Es el tema de decir, ¿por qué fregados nos utilizan?
Firmamos contratos de buena fe.
–¿Quién los utiliza?
- ¿Cómo que quién?
–¿Los utilizaron las empresas, el
gobierno?
-Pues yo
creo que ahí es donde ya tienen que ver dónde está el entramado. Pero créanme,
no somos las universidades. Al menos esta no. (La UAEMOR) no es cómplice y no
va a ser cómplice de nadie.
- ¿Podría
pasar esto mismo con otras empresas?
-Sí, si las
autoridades no ponen un freno, y no atienden el problema del lavado de dinero…
Pero no solo nosotros. Si nosotros pedimos información a la comisión bancaria
pues jamás nos la van a dar.
-Entonces,
habría un riesgo elevado de que esto volviera a suceder…
-Sí, estamos
en un gran riesgo. Yo creo que todos estamos en un gran riesgo, y es muy
importante que se apliquen las medidas conducentes para que cuando tú veas una
empresa que participa, pues tengas la seguridad de que es una empresa está
legalmente constituida.
Empresas
cobran y no entregan servicios
Grupo
Comercializador Cónclave fue declarada fantasma por el SAT y ganó 207 millones
de pesos. El servicio consistía en entregar 16 millones de productos como
gorras, tortilleros, linternas o balones para los promotores de la Cruzada
Nacional contra el Hambre en 13 entidades del país.
La
licitación fue abierta el 26 de septiembre de 2013, tan solo un día después se
anunció como ganador a Grupo Comercializador Cónclave. El 8 de octubre se hizo
el pedido y un día después se entregaron los productos en 214 municipios. El
pago fue entregado el 31 de octubre.
De acuerdo a la verificación de la
Auditoría Superior de la Federación, los artículos ni siquiera llegaron a las
delegaciones de la Sedesol en los estados y, por tanto, la empresa cobró sin
realizar los servicios. El rector Vera asegura lo contrario. Las pruebas, dice, son los documentos de “satisfacción de los recursos”
por parte de personal de la Sedesol.
-O sea, ustedes dicen que las
empresas cumplieron, ¿porque la Sedesol dice que cumplieron?
–Sí, porque nos liberan los
compromisos y nos liberan los pagos. Porque si nos hubieran dicho ‘oigan, estos
no cumplieron’, pues no hubieran liberado los pagos.
Sin embargo,
la Sedesol presenta como pruebas del cumplimiento
de los servicios, las actas de la Universidad y asegura que “en ninguna parte
de los convenios ni de los anexos técnicos y apéndices se advierte que
corresponda al director (de la SEDESOL) supervisar el cumplimiento”.
Empresas
fantasma y sin registro ‘compitieron’ por licitaciones
El rector
Vera aseguró que las licitaciones públicas, a partir de las cuales se
contrataron a varias empresas para realizar servicios a Sedesol, “se realizaron
conforme a la normatividad aplicable”. Sin
embargo, Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción documentaron que los
concursos beneficiaron a empresas fraudulentas.
Por ejemplo, en la licitación
LP12/2013 ganó Grupo Comercializador Cónclave, cuyo representante legal, David
Dávila Córdova, fue operador del cártel de Juárez y fue detenido en 2005 por
lavado de dinero, según reveló una investigación de Aristegui Noticias.
En el
concurso también participó la empresa
Bombasa, S.A. de C.V., que no está registrada en la Secretaría de Economía y
cuyo representante legal era Luis Antonio Mendoza Ángeles, actual “profesional
ejecutivo” de la PGR, en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de
Delincuencia Organizada (SEIDO), cuya función es “apoyo en el área de
vehículos”.
Según su
declaración patrimonial en Declaranet, Mendoza Ángeles trabajó en Advanced
Computer Knowledge, S. A. de C. V. en el área de licitaciones, empresa que
recibió recursos de Grupo Comercializador Cónclave de este contrato sin hacer
algún servicio. Según respondió la Secretaría de Economía a una solicitud de
transparencia, Advanced Computer tampoco está registrada ante la dependencia.
También
concursó Comercializadora Gear, S.A. de C.V., que recibió recursos en otro
convenio firmado por la Universidad de Morelos y la Sagarpa en febrero de 2014
y en el que no se cumplieron con los
servicios de ejecución del Programa ProAgro Productivo, según respondió la
dependencia en una solicitud de información.
El
representante legal de esta empresa era Juan José Durán García, que según su
declaración patrimonial fue delegado estatal del INEA de 19 de diciembre de
1994 hasta el 15 de enero de 2007. En la licitación no presentó copia
certificada de identificación fiscal y comprobante de domicilio, por eso fue
descalificada.
Comercializadora
y Distribuidora Kardiel, S.A. de C.V. fue la cuarta participante. Tampoco está
registrada en la Secretaría de Economía y el representante legal era Román
Merino Espinosa, jefe de Departamento en la Fiscalía Especializada para la
Atención de Delitos contra la Salud de la PGR desde el 16 de junio de 2001,
según consta en Declaranet. También fue descalificada por “no acreditar las
facultades legales”.
Prodasa,
S.A. de C.V. ganó la licitación LP/2013, por 188 millones 662 mil pesos, sólo
por ofrecer la oferta más baja con respecto a su única competidora:
Comercializadora Claudio, S. A. de C. V., cuyo representante legal fue Óscar
Armando Fragoso Hernández, quien fue subdirector del Instituto Nacional de
Salud Pública, entre noviembre de 2002 y julio de 2008.
La
licitación LP17/2013 por 33 millones 633 mil pesos la ganó Dumago Systems
Solutions, que tampoco cuenta con registro ante Economía. Esta empresa se
dedica a vender computadoras, pero debía repartir medio millón de despensas en
las zonas más pobres del país. Compitieron con ésta RAR Computación, S. A. de
C. V. y Meve Soluciones, S. A. de C. V., que ganó otra licitación, la número
LP12/2013 por 29 millones 211 mil pesos, pese a que no está registrada en la
Secretaría de Economía.
Otro caso
fue el convenio firmado con la Sagarpa en febrero de 2014 por 13 millones 77
mil pesos para operar el programa Pro Agro. Aquí no hubo licitación y ni
siquiera contrato con las empresas contratadas.
La universidad se quedó con 415 mil
pesos como comisión y entregó el resto del dinero a siete empresas. Dos de
ellas que aparecieron en las licitaciones previas: Grupo Comercializador
Cónclave y Comercializadora Gear. Otras como Ceo Marne México, Fortalitia y
Soluciones Globales Reggan ni siquiera existen en la dirección que registraron,
tal y como corroboró este equipo de investigación.
En una solicitud de transparencia, la
Sagarpa reconoció que no existían pruebas de la realización de los servicios.
Es decir, las empresas se quedaron con el dinero.
Si bien hubo supuestas licitaciones,
la investigación periodística comprobó que las empresas concursantes no tenían
posibilidades de conseguir algún contrato del gobierno federal porque no cumplían
con los requisitos para operar legalmente.
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