A falta todavía de ocho meses para
que termine oficialmente el sexenio, durante el gobierno del presidente Enrique
Peña Nieto se ha batido el récord de ataques contra la prensa y medios de
comunicación con 1, 986 eventos registrados entre diciembre de 2012 y el 5 de
febrero de 2018.
Esta es la
cifra más alta documentada por la organización civil Artículo 19 desde que
empezó a contabilizar agresiones contra periodistas en México en el año 2007.
De acuerdo
con el informe ‘Democracia simulada, nada que aplaudir’, que Artículo 19
presenta este martes con motivo de su décimo aniversario en México, durante el actual sexenio van 894 agresiones
contra la prensa más que en el sexenio anterior con el presidente Felipe
Calderón, cuando se registró un total de 1, 092 agresiones.
En 7 años,
aumenta 212% agresiones contra la prensa.
Salvo en el
periodo de tiempo que va de 2013 a 2014, cuando se contabilizaron 330 y 326
agresiones, respectivamente, el número
de ataques contra periodistas y medios ha ido batiendo récords año tras año con
Peña Nieto: en 2015, Artículo 19 registró 397 agresiones; en 2016, 426; y en
2017, 507.
De hecho, 2017 es también el año con
más agresiones en la última década. Las 507 agresiones del año pasado suponen
un aumento del 53% si se compara con 2013, el inicio del sexenio de Peña. Y un
alza de hasta el 212% si la comparación se hace con 2010, cuando se
documentaron 162 ataques.
2017 batió también el récord de
asesinatos de periodistas, con 12 casos. Esta cifra superó a los 11 homicidios
de comunicadores de 2016 y a los 11 de 2011.
Con Peña Nieto suman 41 periodistas
asesinados; el
gobierno de Calderón lo supera con 48 casos. En total, entre 2009 y 2017, van 78 periodistas asesinados, un promedio de casi 9
comunicadores asesinados al año.
Cándido Ríos, reportero veracruzano
que se encontraba bajo el resguardo del Mecanismo de Protección para Personas
Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas; Cecilio Pineda, reportero de la
fuente policial de Guerrero; Ricardo Monlui, periodista veracruzano; Miroslava
Breach, periodista de investigación de Chihuahua; o Javier Valdés, fundador del
semanario Ríodoce, de Sinaloa; fueron algunos de los periodistas asesinados en
2017, y cuyos casos siguen impunes.
Al margen de
los homicidios, las formas más comunes
de agredir a la prensa durante el presente sexenio son los ataques físicos, o
ataques contra su material de trabajo: 570 casos documentados. Le siguen las
amenazas, con 376 casos; la intimidación, con 356; la privación de la libertad,
con 178; y el hostigamiento y el acoso, con 128 casos.
Las privaciones de la libertad
aumentaron 2.5 veces en el sexenio actual con respecto al previo; el promedio
anual pasó de 17 en los últimos cuatro años del sexenio de Calderón, a 44 en el
sexenio de Peña Nieto.
Uno de los casos más emblemáticos fue el de Pedro Canché, periodista crítico
con el gobierno de Quintana Roo, detenido de manera arbitraria en agosto de
2014, acusado de sabotaje y liberado nueve meses después.
Los casos reportados a Artículo 19 de
‘intervención de comunicaciones’ contra periodistas también aumentaron de
manera notable en 2017. Ese año, se documentaron 17 casos; y en 2016, 11. Mientras que entre 2009, todavía
con Calderón, y 2015, no se tenía registro de ningún caso. Sobre este punto
cabe recordar que en junio del año pasado, el diario The New York Times reveló
que periodistas y activistas en México son espiados con un software adquirido
por el gobierno federal.
La mitad de
las agresiones las cometieron funcionarios.
En el
informe ‘Democracia simulada, nada que aplaudir’, Artículo 19 señaló que “a pesar de que el discurso
oficial del gobierno ha culpado una y otra vez al crimen organizado por la
violencia contra la prensa”, las cifras de la organización civil apuntan a que
los mayores perpetradores de agresiones contra medios son los funcionarios
públicos.
De las 1, 986 agresiones durante el
actual sexenio de Peña Nieto, 8% fueron cometidas presuntamente por integrantes del
crimen organizado, y 48% por
funcionarios públicos.
Además, al inicio del sexenio Artículo 19 documentó
que 75% de los asesinatos de periodistas eran cometidos presuntamente por el
crimen organizado. A un año de finalizar el presente sexenio, la organización
civil apunta que puede identificarse, a partir de denuncias y testimonios, que
21.9% de los asesinatos fueron presuntamente cometidos por el crimen organizado
y 19.5% por funcionarios públicos.
No obstante,
la organización defensora de la libertad de expresión precisó que “la falta de investigaciones diligentes, exhaustivas,
completas e imparciales” hace muy difícil determinar, “al menos como verdad
jurídica”, si quienes idearon y cometieron los asesinatos fueron integrantes
del crimen organizado, funcionarios, o funcionarios coludidos con el crimen.
Los reporteros son los más agredidos,
con 874 casos. Entre 2017 y el inicio del sexenio de Peña en 2013, las
agresiones a reporteros aumentaron 124%. Y si se compara con 2010, el alza es
aún mayor: 339%.
En Coahuila
aumentaron 1,266% las agresiones.
En cuanto a los estados más violentos para la prensa,
la Ciudad de México, con 383 agresiones; Veracruz, con 255, y Oaxaca, con 177,
ocupan los tres primeros lugares del ranking. Le siguen Guerrero, con 163, y
Puebla con 111.
En el caso de la Ciudad de México, Artículo 19 señaló que se produjo “un aumento brutal de violencia contra la prensa”
en el contexto de manifestaciones y protestas sociales, principalmente en 2013
y 2014.
Al margen de estos casos, llama la
atención el caso de Coahuila, que en 2014 registró tres agresiones contra
periodistas, y en 2017 tuvo 41 casos; un aumento del 1,266%.
Los números
de la impunidad: 800 averiguaciones, 2 sentencias.
Ana Ruelas,
directora de Artículo 19 para la oficina de México y Centroamérica, subrayó en
entrevista con Animal Político que estas
cifras récord de agresiones han estado acompañadas durante el presente sexenio
por una constante: la impunidad.
Y para
corroborarlo, la activista planteó una serie de datos oficiales: desde julio de
2010 hasta febrero de 2016, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos
cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE),
inició 800 averiguaciones previas por agresiones contra periodistas y medios de
comunicación. De esas cientos de averiguaciones, solo se obtuvieron dos
sentencias condenatorias hasta el 15 de junio de 2016. Por lo que los niveles
de impunidad en casos de ataques a la prensa alcanzan prácticamente el 100% de
los casos.
Desde que
entró en vigor el Nuevo Sistema de Justicia Penal, la FEADLE ha iniciado 203 carpetas de investigación de febrero de 2016
a diciembre de 2017, judicializando solo cinco investigaciones, lo que
representa el 2.4% del total de iniciadas.
“Durante todo el sexenio, la FEADLE
ha fallado en su labor de investigar los delitos cometidos contra las y los
periodistas y llevar a los responsables ante la justicia, originando con esto
la falta de acceso a la justicia, verdad y reparación para las y los
periodistas”, apuntó
Ruelas, quien además subrayó que tanto
la Procuraduría General de la República (PGR), como la FEADLE, que depende de
ésta, “han demostrado que son incapaces de investigarse a sí mismas”, por lo
que “no existe un combate real” a los ataques contra la prensa.
Sobre este
punto, Ana Ruelas recalcó el llamado de Artículo 19 para que a través del
Sistema Nacional Anticorrupción se instaure “una Fiscalía que verdaderamente
sirva, y que no solo sea un cambio cosmético en la PGR”.
“Necesitamos una Fiscalía que sea
autónoma de verdad, que haga investigaciones exhaustivas e imparciales, y para
ello se requiere de voluntad política”, concluyó la directora de Artículo 19.
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