Atzayaelh
Torres.
Ya la semana pasada narraba en este
espacio la riesgosa situación que enfrenta el Activo Integral de Burgos que
opera Pemex en el norte del país por la amañada licitación de servicio de
transporte de hidrocarburos para la que se contrató al consorcio conformado por
Barcasa e Inmuebles Rompe Picos (sic).
Pues bien, no obstante que para ganar el concurso
PEP-CAN-S-GCSEYP-00054135-18-1, por más de 900 millones de pesos, acreditaron
con documentos apócrifos la experiencia de su personal, un recurso de reconsideración
del que tengo copia, da cuenta de que presentaron facturas alteradas de los
vehículos con los que operan.
En el anexo,
detalla que la armadora Kenworth
Mexicana SA de CV envió una lista firmada por Gerardo Villela Marín,
subdirector de Relaciones Gubernamentales, con los números de serie de las 41
unidades que Barcasa inscribió, y mientras que en la solicitud del concurso
señaló que eran modelos 2018, en la realidad se tratan de unidades 2012 y 2017,
pero ¿esto en qué afectó? Bueno, pues que al prometer las unidades más modernas,
Barcasa y compañía lograron una calificación más alta dentro de la evaluación,
lo que ante la ‘miopía’ de los supervisores del concurso, les permitió ganar,
sin mencionar que las unidades 2012 y 2013 simplemente no son permitidas en el
concurso, mismo que pedía hasta 2014.
Así, detalla
el documento, Barcasa se valió de la
empresa de uno de sus socios para refacturar y así poder alterar los modelos de
los tractocamiones y facturar camiones con números de serie inexistentes, pues
además de la prueba confirmada por Kenworth, el número de serie revela además
que no corresponden al año que se dijo, lo cual pudo haber sido verificado por
el personal de Pemex desde que se presentaron los documentos para el concurso.
Esta mentira flagrante armada por los
concursantes, y detallada en la documentación que hoy tiene Pemex, es motivo
suficiente para rescindir el contrato, previa determinación del Órgano Interno
de Control; incluso, me dicen que ya hubo diferimiento de producción por incumplimiento
de contrato, pues no tienen equipo para seguir.
Recordemos
que en la entrega anterior daba cuenta
de que otro participante, Fletes y Materiales Forsis SA de CV, quien fue
desechado por supuestas incongruencias en las facturas presentadas para acreditar
el equipo mínimo requerido, sin precisar cuáles fueron las supuestas fallas.
Lo grave es que el contrato ya
inició, pero con equipos que no cumplen con los requerimientos técnicos de
Pemex para una actividad tan especializada. Es decir, no estamos hablando de
pipas de agua, o de camiones que llevan garrafones, estas unidades tienen
complejos sistemas de contención de hidrocarburos que no se pueden dar el lujo
de desestimar por una simple omisión en el ‘papeleo’.
Ahora el balón está en la cancha de
nuevo subdirector de la región Norte, Ricardo Padilla Hernández, quien además
tendrá que revisar la otra partida de este contrato en el Bloque Norte 02 de
Poza Rica, donde habrían hecho algo similar. Este será uno de los primeros
casos con olor a corrupción que le toca resolver al nuevo gobierno del
Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sólo agua de
mar…
Y si no
basta, habría que advertir también a la
nueva administración de Pemex Exploración y Producción que en 2017 fueron
asignados tres contratos para la perforación y terminación de pozos de
desarrollo de aguas someras a Baker Hughes, Weatherford y
Marinsa/Perfolat/Qmax, mismos que han sido el medio para darle un ‘sobre uso’ a
un producto llamado ‘SP Brecha’, generándole grandes facturas a la empresa Tecnología
Integral en Fluidos de Perforación.
Este producto no es más que una
sustancia con base en agua de mar, que de acuerdo con técnicos consultados,
deja mucho que desear en la eficiencia, pero que la Gerencia de Servicios de
Intervenciones a Pozos de PEP, con Pablo Crespo Hernández, ha insistido en
utilizar aunque no necesariamente se refleje en una mejora de los indicadores
petroleros.
Recordemos
que durante la era Lozoya, Tecnología
Integral de Servicios de Perforación recibió el contrato 641005813 por más de
mil millones de pesos a dos años de haber sido creada, lo que llamó la poderosa
atención, me cuentan, de la nueva administración pues Crespo anda movido
promoviendo su ampliación pese a que termina este 31 de diciembre, al mismo
tiempo que impulsa el uso del ‘SP Brecha’. en otros contratos.
Ella será el
puente entre Sener y reguladores.
Pues nada,
que la comisionada Neus Peniche deja
esta semana la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para integrarse al equipo
de Rocío Nahle como enlace entre la Secretaría de Energía con los órganos
reguladores: la propia CRE y la CNH.
La noticia resulta positiva pues
quién mejor que uno de ellos para entender las complejidades de los
reguladores. Además, Peniche sería una buena interlocutora entre ambas partes
para lograr los mejores acuerdos.
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