Por Adela Navarro Bello.
Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos
Humanos de la Secretaría de Gobernación, declaró el 8 de enero de 2019, en
conferencia de prensa en Ciudad de México, que uno de los objetivos más
importantes en la investigación sobre el homicidio y desaparición de 43
estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, era encontrar la verdadera identidad de
“Caminante” y de “El Patrón”, señalados de ser partícipes de los hechos
sucedidos entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014.
A “Caminante” se le identifica como el enlace entre policías
municipales, policías ministeriales de Guerrero, autoridades del Estado de
Guerrero y sicarios de una célula del cártel Guerreros Unidos que participaron
en la desaparición y homicidio de estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro
Burgos” aquel 26 de septiembre.
Mientras en las investigaciones de la entonces Procuraduría
General de la República (hoy Fiscalía), “Caminante” fue identificado como
Alejandro Tenescalco Mejía, un agente municipal de Iguala sin relevancia, el
análisis de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre la
investigación oficial y una propia, les permitió determinar que en realidad
“Caminante” es un General Brigadier en el retiro que, hasta días antes de la
desaparición de los estudiantes normalistas, fungía como director de la Policía
Ministerial de Guerrero en el gobierno de Ángel Aguirre.
Su nombre es Marcos Esteban Juárez Escalera. La
identificación de “Caminante” en la persona del General Juárez Escalera es una
hipótesis a la que también llegaron miembros de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH) y del Grupo Interdisciplinario de Especialistas
Independientes (GIEI).
En enero de 2019, Alejandro Encinas confirmó esa
identidad, y solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) profundizar en
sus investigaciones para que no se cometiera el error de juzgar a la persona
equivocada, pues para esa instancia, se trata de Tenescalco Mejía. De hecho, el
subsecretario de Derechos Humanos se refirió a Marcos Esteban Juárez Escalera
no solo como “Caminante”, también en calidad de “prófugo”.
Al inicio de la administración de Jaime Bonilla Valdez en
Baja California, a finales de 2019, Amador Rodríguez Lozano, secretario
general de Gobierno del Estado, nombró al General Marcos Esteban Juárez
Escalera, director de Centros de Reinserción Social de BC.
Así, uno de los hombres más buscados, al menos por los
organismos autónomos –CNDH, CIDH y GIEI- que revisaron y analizaron la
investigación del caso Ayotzinapa realizada por la FGR, “Caminante”, ahora
trabaja en el Gobierno de Baja California.
La relación entre Rodríguez Lozano y Juárez Escalera se
remonta a Chiapas, donde trabajaron juntos. Amador fue coordinador del Gabinete
de Política y Seguridad del mandatario Juan Sabines en 2006-2007, en tanto
Juárez Escalera era secretario de Seguridad en el Ayuntamiento de Tuxtla
Gutiérrez.
Una vez que Rodríguez Lozano fue nombrado por el propio
Sabines como ministro de Justicia, Juárez Escalera fue designado director de la
Policía Ministerial. Ambos se vieron inmiscuidos en un hecho, entonces sin
precedentes, cuando en junio de 2008, en conferencia de prensa, informaron del
aseguramiento de mil 824 paquetes de cocaína marcados con la leyenda “Cártel de
Sinaloa” y que daban un peso de dos toneladas. Diez días después, del
Ministerio de Justicia de Chiapas informaron que no era cocaína, sino lactosa.
Justificaron que dicha sustancia se usa para “adulterar la droga”.
Un integrante de la investigación de los sucesos de
Ayotzinapa en 2014 comentó a ZETA que la identificación y ubicación de
“Caminante”, es
decir, del General Marcos Esteban Juárez Escalera, resultaba importante para
desentramar algunos puntos de la indagación, que tienen que ver con la
información que este proporcionó tanto a miembros de Guerreros Unidos, como a
autoridades del Estado y policías en los momentos previos al secuestro de los
estudiantes, cuando ya los operativos
criminales estaban en marcha.
El análisis de las comunicaciones vía celular en los momentos
previos, durante y posteriores a la desaparición de los normalistas, indica que
“Caminante” mantuvo contacto con un sicario de Guerreros Unidos, Ramiro Ocampo
Pineda, así como personas cercanas al entonces gobernador Ángel Aguirre,
particularmente con su jefe de ayudantía, el también militar Felipe Martín
Ornelas Rebollo y dos agentes ministeriales: Eliohenay Salvador Martínez
Hernández y su jefe, Javier Bello Orbe, quienes en el momento crítico,
estuvieron presentes en el Puente El Chipote, cuando el autobús con el número
1531, donde se trasladaban entre 15 y 20 estudiantes de la Normal de
Ayotzinapa, fue detenido por policías municipales de Iguala y de Huitzuco. Los
jóvenes fueron trasladados a cuatro unidades pick-up patrulla con rumbo
desconocido. Jamás se les volvió a ver.
Para la CNDH, “Caminante” cumplió una función de
intercomunicación entre autoridades estatales y sicarios de Guerreros Unidos.
El 26 de septiembre de 2014, en calidad de ex director de la Policía
Ministerial de Guerrero, Juárez Escalera tuvo acceso a información en tiempo
real de lo que estaba sucediendo en Iguala, misma que llegó tanto al Gobierno
del Estado como a los criminales. Sin embargo, los primeros no actuaron en
consecuencia para evitar que los hechos sucedieran como se conoce, mientras que
los segundos participaron en la desaparición de los normalistas.
Con la información que la autoridad requiere de Juárez
Escalera, esperan develar cómo y cuándo en el gobierno de Ángel Aguirre se
enteraron de los hechos; profundizar la información sobre la presencia de los
dos ministeriales en el Puente El Chipote al momento del secuestro de los estudiantes,
particularmente la del oficial Eliohenay, a quien involucra con criminales; así
como conocer los datos proporcionados a Guerreros Unidos.
A pesar de la recomendación que la CNDH hizo a la entonces
PGR para investigar de manera más profunda la identidad de “Caminante”, de la
cual concluyeron se trata de Marcos Esteban Juárez Escalera, a saber de
defensores de derechos humanos no lo hicieron. Tampoco la FGR ha actuado en
consecuencia. El único que reconoció que la Fiscalía había identificado a la
persona equivocada, fue el subsecretario Alejandro Encinas, quien mencionó a
Juárez Escalera como “Caminante”.
LA PARTICIPACIÓN EN AYOTZINAPA
En la recomendación 15VG/2018 emitida por la CNDH por
violaciones graves a los derechos humanos, derivado de su investigación de los
hechos ocurridos en Iguala, Guerrero los días 26 y 27 de septiembre de 2014, se
asienta sobre la participación de “Caminante”:
“Del análisis de las evidencias obtenidas hasta ahora,
relacionadas con el personaje al que se identifica como ‘Caminante’, es
factible inferir que se trata de una persona que en los hechos de Iguala pudo
haber cumplido con un papel de operación bifuncional. Por una parte, es claro
que mantuvo comunicación directa, al menos, con un miembro de la organización
criminal Guerreros Unidos: con Ramiro Ocampo Pineda ‘El Chango’ y, por otra es
clara, a juzgar por la serie de comunicaciones telefónicas que mantuvo la noche
del 26 de septiembre, su vinculación con cuando menos 6 elementos de la Policía
Municipal de Iguala involucrados en los hechos, entre los que destaca quien fue
el director de esa corporación, Fausto Bruno Heredia. Que pudo haber desplegado
en los hechos una función de enlace o correo para recibir-transmitir
instrucciones y/o para recibir y hacer llegar información sobre su
cumplimiento, sea dentro de la organización criminal Guerreros Unidos como
podría ser a El Patrón, sea en las instituciones oficiales, llámense
autoridades políticas, administrativas, de seguridad pública estatal y/o
municipal o policiales de, al menos, los municipios de Iguala, Cocula y
Huitzuco”.
La investigación de la CNDH determinó que el número de
celular atribuido a “Caminante” no era el de Alejandro Tenescalco Mejía, sino
uno distinto, de hecho, revelaron que sí hubo interacción entre el número
telefónico de Tenescalco y el de “Caminante” antes y después de los hechos que
culminaron con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Específicamente, se comunicaron el 24 de septiembre de 2014 en dos ocasiones, a
las 12 del mediodía y a las 6:50 pm, para reestablecer comunicación el 27 de
septiembre en el periodo de tiempo que se estima sucedió la desaparición de los
normalistas; en esa ocasión hablaron doce veces entre las 4:34 y 6:56 am.
En la CNDH realizaron lo que llaman forensia telefónica,
establecer las comunicaciones que hubo en las regiones donde sucedieron los
hechos y entre policías, criminales y estudiantes sobrevivientes.
El número de “Caminante” lo obtienen a la detención de Ramiro
Ocampo Pineda “El Chango”, integrante de una célula del cártel Guerreros
Unidos, que entre sus contactos tenía a “Caminante”, con el que había
interactuado el día de los hechos en la Normal.
Una vez detectado el número, fue identificado en el análisis
de las comunicaciones, como desde el cual se comunicó con agentes municipales y
criminales la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014.
Investigadores de la CNDH concluyeron:
“Esta información de telefonía móvil pone en duda el
planteamiento sostenido
por la Procuraduría General de la República, en el sentido de
que la identidad de
‘Caminante’ corresponde a Alejandro Tenescalco Mejía, Policía
Segundo Municipal
de Iguala y que se sustenta básicamente en los testimonios
rendidos por dos elementos de la Policía Municipal de Iguala. A todas luces
resulta ilógico que Alejandro Tenescalco ‘se llame’ telefónicamente a sí mismo,
en 18 ocasiones”.
Para desviar la atención sobre la línea de “Caminante”, otro
policía de Iguala, quien en su teléfono celular tenía llamadas desde esa línea,
declaró que se trataba del número de una agente de la Policía con quien había
sostenido una relación sentimental. La mujer fue citada a declarar, y comentó
que en efecto había tenido esa línea en el tiempo referido, pero después la
desechó, desintegrando el chip.
Sin embargo, cuando le informaron que sería imputada dada
la actividad que sostuvo desde el celular referido el día de los fatales
hechos, la agente cambió su versión.
En la recomendación de la CNDH se lee:
“Al darse cuenta de la gravedad de la situación en la que la
había colocado su ex pareja (el elemento de la Policía Municipal de Iguala) que
quería evitar que se descubriera su conexión con la línea de ‘Caminate’ se
retractó de sus propias declaraciones y cambió su versión, ahora manifestó no
recordar haber tenido el número telefónico mencionado y tratando de
justificarse dijo que‘por nerviosismo, cansancio’, por preocupación de su bebé
manifestó haberlo dicho”.
Los investigadores determinaron que los dos equipos que
presentó la agente, no correspondían al IMEI (identidad internacional de equipo
móvil), que sí concuerda con el número de celular utilizado por “Caminante”,
quien tuvo el aparato en su posesión, de acuerdo a la compañía telefónica, del
5 de septiembre al 9 de diciembre de 2015. Situación que la CNDH recomendó a la
entonces PGR indagar a profundidad.
La recomendación de la CNDH refiere que de las
investigaciones ministeriales que “podrían contribuir” a conocer la identidad
de “Caminante”, se encuentra que “once
agentes de la Policía Ministerial del Estado de Guerrero, declararon que a
quien fue su director en esa corporación, el General Brigadier retirado Marcos
Esteban Juárez Escalera, se le conocía con la clave de ‘Caminante’ en las
comunicaciones que sostenía vía radio, lo cual fue corroborado por el propio ex
servidor público en su declaración ante el agente del Ministerio Público de la
Federación”.
El ahora encargado del Sistema Estatal Penitenciario en Baja
California en el gobierno de Jaime Bonilla, declaró que utiliza el código de
“Caminante” desde que fue titular de la Secretaría de Seguridad Pública de
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas en 2007. Justo la época en que coincidió con Amador
Rodríguez Lozano, su jefe ahora en calidad de secretario general de Gobierno de
Baja California, y entonces coordinador de Gabinete del Gobierno del Estado de
Chiapas (2006) y ministro de Justicia del Estado (2007) gobernado por Juan
Sabines Guerrero, entonces representando al Partido de la Revolución
Democrática (PRD).
Posteriormente, de 2011 a 2014, “Caminante” se desempeñó
como director de la Policía Ministerial de Guerrero en el gobierno de Ángel
Aguirre, también del PRD, donde fue señalado por practicar -desde esa posición-
espionaje telefónico a políticos; él habría declarado que instauró un
departamento de inteligencia para investigar a los criminales. Cuando concluyó
esa labor, días antes de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de
Ayotzinapa, el ahora funcionario del gobierno de Baja California se integó en
calidad de secretario de Seguridad Pública al Ayuntamiento de Acapulco.
Los investigadores de la CNDH concluyeron que un teléfono
de “El Chango” aparece registrado en el directorio el número telefónico de una
persona identificada como “Caminante”, desde el cual Ocampo llamó a Juárez
Escalera el 26 de septiembre de 2014; que en las horas críticas del 26 de septiembre,
seis elementos, entre ellos el director de la Policía de Iguala, involucrados
en los hechos, tuvieron comunicación telefónica con “Caminante” por lo menos en
43 ocasiones.
Además, que el General Brigadier retirado fungió como titular
de la Policía Ministerial del Estado de Guerrero desde diciembre de 2011 hasta
agosto de 2014, y once agentes de esa corporación señalan que le conocían con
la clave “Caminante”, lo cual corroboró el propio Juárez Escalera, adicionando
que la misma clave utilizó cuando laboró como secretario de Seguridad Pública
de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
En esa etapa de la investigación, se resume que
“necesariamente, la autoridad ministerial estaría obligada a -en el curso de
sus indagaciones-, profundizar sobre cada uno de estos aspectos en la búsqueda
por establecer la identidad de ‘Caminante’, considerando que las actividades
ilícitas trascienden a las adscripciones y a nuevos encargos públicos y no
representan, enla lógica delincuencial, un obstáculo para su ejecución”.
El registro del número telefónico de “Caminante” se obtuvo de
la forensia practicada a uno de los aparatos de comunicación de Ramiro Ocampo
Pineda “El Chango”, integrante de Guerreros Unidos, específicamente a la célula
de Víctor Hugo Benítez Palacios “El Tilo”.
Desde el móvil se realizó una llamada a “Caminante” el 26 de
septiembre de 2014, lo cual significa que este tuvo comunicación con un
integrante de Guerreros Unidos y no solo con seis miembros de la Policía de
Iguala como supuestos representantes de la autoridad.
En un segundo Informe, el GIEI señaló que ese 26 de
septiembre, por lo menos seis elementos de la Policía Municipal de Iguala
tuvieron comunicación con el número telefónico de una persona identificada como
“Caminante” en horas críticas, entre ellos:
* Fausto Bruno Heredia, director de la Policía Municipal de
Iguala, quien le llamó en diez ocasiones entre las 10:16 pm y las 3:42 am.
* Rubén Alday Marín, agente de la Policía Municipal de
Iguala, quien lo hizo en 29 ocasiones entre las 11:03 pm y las 4:32 am.
* Los agentes municipales de Iguala, Zulaid Marino Rodríguez,
Miguel Ángel Hernández Morales, Raúl Cisneros García y Enrique Pérez Carreto.
También que al número de “Caminante” entraron, de las 9:27 a
las 11:57 pm del 26 de septiembre de 2014, 17 llamadas de once líneas
telefónicas diferentes, incluidos números relacionados con miembros del cártel
Guerreros Unidos, como el caso de Ramiro Ocampo Pineda.
LA CONCLUSIÓN DE LA CNDH.
Al análisis de este y otros elementos, la Comisión Nacional
de los Derechos Humanos estableció:
“Con base en la información de telefonía móvil que sí se
proporcionó, es posible concluir que el 26 de septiembre de 2014, en el horario
crítico de los hechos: 6 elementos de la Policía Municipal de Iguala, 2
usuarios probables integrantes de la organización criminal Guerreros Unidos
(pudiera tratarse de un usuario con dos líneas), 1 elemento de la Policía
Ministerial de Guerrero, quien tuvo presencia en el escenario de ‘El Puente del
Chipote’ (la noche que ocurrieron los hechos), 1 usuario del que no se
proporcionan datos y 1 persona, hasta ahora no identificada en las
investigaciones, se comunicaron al número de telefonía móvil de Caminante
(telefonía móvil terminación 9150)”.
Asimismo, “…Esta circunstancia haría suponer que
“Caminante cumplía con una función de enlace para la transmisión de órdenes y
de información. Existe la posibilidad de que las órdenes giradas por la persona
identificada como ‘El Patrón’ pasaran directa o indirectamente por Caminante
para ser trasmitidas a los elementos de las diversas policías municipales que
participaron en los hechos. De este modo, es factible que El patrón utilizara a
Caminante para hacer llegar sus indicaciones a integrantes de la organización
criminal Guerreros Unidos. Es más, es muy probable también que este proceso se
realizara en sentido inverso para hacer llegar información surgida en el
terreno, a las cúpulas criminales. Esto es que tanto agentes policías
municipales como miembros de Guerreros Unidos hayan hecho llegar información a
El Patrón vía directa o indirecta con Caminante, detalles que tienen que ver
con la participación de estos personajes en los hechos que tendrán que ser
investigados por la PGR”.
Efectivamente, tanto para la CNDH como para otros órganos
autónomos, y una conclusión en la que el subsecretario Alejandro Encinas
coincide, es que la persona identificada como “Caminante” es el General en el
retiro Marcos Esteban Juárez Escalera, hoy día director de Centros de
Reinserción Social de Baja California en la administración de Jaime Bonilla
Valdez.
Juárez Escalera fue agregado militar en Ottawa, Canadá;
Comandante Operativo en la Policía del Distrito Federal en la Jefatura de
Gobierno de Marcelo Ebrard; además de haber ocupado cargos en Chiapas cuando
Amador Rodríguez Lozano fue ministro de Justicia en aquella entidad federativa.
Después se integró a la Policía Ministerial de Guerrero durante el gobierno de
Ángel Aguirre, en cuyo contexto ocurrió la desaparición de 43 jóvenes
normalistas de Ayotzinapa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.