Por Juan
Carlos Cruz Vargas.
La Bolsa
Mexicana de Valores (BMV) y el peso iniciaron operaciones este lunes con un
desplome, luego de la caída de los precios del petróleo y la propagación del coronavirus
(Covid-19) a nivel mundial.
El
mercado de capitales mexicano reporta una caída del 4.5%; mientras que el dólar
se ubica en 21.34 pesos en sucursales bancarias.
“La
reacción de los mercados financieros a nivel global es señal de que los inversionistas
están viendo condiciones propicias para recesiones económicas en varias
economías del mundo, lo que explica las caídas en los mercados de capitales y
el surgimiento en la demanda por activos refugio.
“El
movimiento sigue considerándose especulativo, pues todavía no existen
indicadores que confirmen una recesión global”, explicó el análisis del Banco Base.
La
depreciación del peso mexicano ocurre a la par de caídas severas de otras
divisas de economías emergentes, luego de que el grupo de la Organización de
Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no llegó a un acuerdo para recortar la
producción petrolera global.
“Esto
ocurre en un contexto en el que la demanda por crudo está cayendo por las
medidas de contención del coronavirus. La aparente desintegración de la OPEP da
inicio a una guerra de precios, en donde jugadores como Rusia buscan llevar el
precio del petróleo a niveles insostenibles para los productores de shale en
Estados Unidos, en un intento por restarles rentabilidad y ganar participación
de mercado”,
explicó.
Como
consecuencia de lo anterior, el precio del WTI tuvo una caída máxima de
33.76% a 27.34 dólares por barril, mientras que el Brent perdió hasta 31.47% al
tocar un mínimo de 31.02 dólares por barril, siendo el mayor retroceso diario
desde el 17 de enero de 1991, cuando se desarrollaba la guerra del Golfo
Pérsico.
El Banco
Base recordó que no es la primera vez que intentan sacar del mercado al
petróleo shale, pues entre 2014 y 2016 se había dado una caída en el precio del
petróleo de más de 50% ante una guerra de precios. No obstante, en ese momento
la coyuntura era de expansión económica, mientras que en esta ocasión las
perspectivas de demanda por crudo se deterioran cada día a consecuencia del
coronavirus.
Los menores
precios del petróleo también representan una amenaza para las finanzas públicas
de algunos países.
En el
caso de México, que ya no es un país exportador neto de petróleo, implica una
mayor probabilidad de un recorte en la calificación crediticia de Pemex, la
cual ya se encuentra en grado especulativo por parte de Fitch Ratings.
Asimismo, agregó el Banco Base, esto incrementa la probabilidad de un recorte
en la calificación crediticia de la deuda soberana.
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