Por Linaloe
R. Flores.
Cuando la
noche del 23 de abril de 2009, el entonces Secretario de Salud, José Ángel
Córdova Villalobos, anunció que México estaba en una crisis de contagio por el
virus H1N1 de la Influenza, los negocios pequeños y grandes bajaron la cortina,
las clases se suspendieron en todas las escuelas y los habitantes de la Ciudad
de México se aislaron en sus casas. La capital del país se volvió
fantasmagórica. Mientras, sin ojo crítico y a discreción, el grifo del
dinero público se abrió a borbotones.
Sólo en
campañas gubernamentales cuyo mensaje central era que el Gobierno tenía el
control de la crisis, entre 2009 y 2012, fueron gastados 89 millones 224 mil
349 pesos (unos 131 millones 693 mil 576 de ahora), según una inmersión de
SinEmbargo en los contratos archivados en Compranet y el Portal de Obligaciones
y Transparencia que en su etiqueta llevan la palabra “Influenza”. Se trata del
periodo que abarca desde que la epidemia fue declarada hasta el último día de
la Administración de Felipe Calderón Hinojosa.
Hoy, ante la
presente crisis del Covid19, el ex Mandatario se ha convertido en el gran
crítico de las decisiones del Presidente Andrés Manuel López Obrador (su
antiguo enemigo político) y en un defensor de sí mismo en la epidemia de 2009.
Visto a
través de los registros históricos de Compranet (la página en la que deben
publicarse las compras gubernamentales) de aquel año, Calderón Hinojosa fue
un Presidente proclive a utilizar la televisión y publicaciones privadas para
dejar sentado en la memoria de los mexicanos que, si la epidemia de la
Influenza H1N1 no se convirtió en pandemia, fue gracias a su actuar. La
identificó como “uno de los cinco jinetes del Apocalipsis” al que él no le dio
tregua. Si se ve la serie de contratos sobre la publicidad oficial en el
episodio, en efecto puede verse una coraza hecha dinero.
LAS CAMPAÑAS.
El 25 de
abril de 2009, el ex Presidente Felipe Calderón emitió el decreto DOF:
25/04/2009 por el que ordenó diversas acciones en materia de salubridad general
para prevenir, controlar y combatir la existencia y transmisión del virus de la
Influenza estacional epidémica. En el artículo 2 del documento, facultó al
entonces Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, a gastar en equipo
médico, agentes de diagnóstico, material quirúrgico y de curación, así como en
productos higiénicos. También se le permitió comprar “todo tipo de mercancías”
y “bienes y servicios” por las cantidades o conceptos necesarios sin necesidad
de licitación pública.
Así, hasta
ahora, no hay rendición de cuentas sobre el costo del mensaje especial
“Estadísticas de la Influenza”, transmitido el 18 de diciembre de 2009. Por
esta campaña, TV Azteca del empresario Ricardo Salinas Pliego recibió 28
millones 750 mil pesos y Televisa de Emilio Azcárraga Jean otros 28 millones
736 mil 121 pesos.
Tampoco,
jamás, hubo una explicación de parte del Gobierno de por qué el tema de la
Influenza sirvió para brindar contratos a empresas fantasma. La auditoría
005/13 realizada a la Secretaría de Salud del ejercicio 2010 reveló que los
domicilios fiscales proporcionados por Humberto Cervantes Bravo, Créalo
Producciones y Especialistas en Imagen Pública – que recibieron en conjunto por
campañas de vacunación 832 mil 480 pesos- no fueron encontrados sin que la
anomalía fuera subsanada, consta en un documento archivado en la Secretaría de
la Función Pública (SFP).
Los
auditores de la SFP encontraron deshabitada la sede de Especialistas en
Imagen Pública, en Luz Saviñón 13, despacho 701, colonia del Valle de la Ciudad
de México, que signó el contrato 034-DGCS-2010 por 500 mil pesos (unos 737 mil
991 pesos de ahora).
Tampoco fue
exitosa la visita a Créalo Producciones en Juan Sánchez Azcona 1603, interior
303, en la Colonia del Valle en la delegación Benito Juárez. A Humberto
Cervantes Bravo tampoco se le localizó en Manuel Ávila Camacho 48, lote 20,
colonia Lázaro Cárdenas, ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México.
CALDERÓN, EL
CRÍTICO.
En 2009,
Felipe Calderón Hinojosa era un hombre de 46 años de edad. Tres años antes,
como candidato del Partido Acción Nacional (PAN), había vencido en las
elecciones presidenciales a Andrés Manuel López Obrador del Partido de la
Revolución Democrática (PRD), con una diferencia del 0.58 por ciento.
“Espurio”, lo llamó desde ese momento López Obrador, quien se nombró a sí mismo
“Presidente legítimo de México”. Y así, el epíteto “espurio”, “espurio” se
reprodujo en varios sectores de la población.
Hoy, el ex
Presidente -según sus propias palabras- quiere convertirse en la oposición del
Gobierno lopezobradorista mediante la formación del partido “México Libre”. El
hombre que gobernó México de 2006 a 2012, está en campaña. Viaja, organiza
mítines, pide afiliaciones y critica a López Obrador.
“No existe
un plan concebido para hacer frente a la crisis sanitaria del Covid 19 ni a la
crisis económica que implica esta pandemia … Me da la impresión que no la
entiende”, exclamó en una entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva en
Radio Fórmula sobre el informe que había rendido el Presidente un día antes, el
domingo 5. Después, en su cuenta de Twitter, dudó de la cifra oficial de
personas infectadas en México por el virus que acecha al mundo entero.
Cuando
Calderón Hinojosa fue Presidente, la falta de legitimidad marcó su decisión de
centrar el Gobierno en una política de seguridad en la que justificó una guerra
en contra del crimen organizado. Nada, ni los avisos de que la violencia se
había convertido en un monstruo de mil cabezas, lo hizo desistir. Lo cierto es
que 2009 -el tercer año de Gobierno calderonista- en México confluyeron la
guerra que para entonces tenía un saldo de casi 18 mil homicidios y la epidemia
de la Influenza.
En mayo de
2019, al presentar en Mérida, Yucatán, su libro “Retos que Enfrentamos”, Felipe
Calderón Hinojosa puso a 2009 como protagonista. Calificó al año como “la
tormenta perfecta” por la crisis financiera en Estados Unidos, la Influenza y
las inundaciones en todo el país. En ese discurso, respecto a la guerra, dijo:
“Sé que perdí la batalla de la comunicación, pero no es cierto que la
estrategia no funcionó”.
En cuanto
a la epidemia, expuso: “Uno empieza a recibir en el escritorio presidencial
reportes de que se muere gente joven de neumonías atípicas y mandamos muestras
a Estados Unidos y los resultados dicen que el virus es mortal, desconocido, no
había vacuna, ni medicina, ni se sabía la letalidad”.
Si a
Calderón se le ve a partir de los registros de los contratos por publicidad
oficial que hizo por la Influenza, se verá que en este episodio, también le
interesaba dar una batalla de comunicación. Pero, en su discurso de Mérida, no
dijo nada si la ganó o no.
MÁS
CONTRATOS
Conforme
se agravó la epidemia, los mexicanos empezaron a sentir el rechazo mundial.
Argentina y Cuba prohibieron los viajes provenientes de México. Antes de entrar
a Estados Unidos había que someterse a una revisión médica. En Japón era
necesario solicitar visas especiales de hasta seis meses. Aquí, los hoteles se
vaciaron al registrar una ocupación de entre 5 por ciento y 10 por ciento.
En la erogación
en publicidad localizada por SinEmbargo, sólo hay un contrato que se refiere
a la estrategia del Gobierno federal para reposicionar la imagen de México en
el extranjero. A la empresa Unidad de Asuntos Públicos se le pagó 50 mil pesos
(unos 73 mil 799 pesos de ahora) por una asesoría para reposicionar al país.
En cambio, las
campañas fluían en una diversidad de escaparates. No sólo gastó el sector
Salud; también otros organismos y dependencias.
Hasta la
Secretaría de Seguridad, a cargo de Genaro García Luna, participó en este gasto
cuando mandó a imprimir material de difusión sobre la Influenza a la Impresora
y Encuadernadora Progreso por 159 mil 850 pesos (unos 235 mil 913 pesos de
ahora).
El Centro de
Investigación en Alimentación y Desarrollo, por su parte, pagó 143 mil 639
pesos (unos 212 mil pesos de ahora) por publicar dos artículos. Uno, titulado
“Avian Influenza in the Migratory Waterfowl”, fue contratado en la Sociedad de
Biología de Chile y apareció en la revista Historia Natural. El otro fue
cabeceado como “Avian Influenza Survey in Migrating Waterfowl in Sonora,
Mexico” y fue editado por American Journal Experts.
INFLUENZAH1N1-CALDERON-CONTRATOS-PARA-CAMPAÑAS.
Por su
parte, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos contrató a
Editorial Santillana por la publicación “¡Saaalud! Hablemos de Influenza” con
203 mil 128 pesos (unos 299 mil 813 pesos de ahora).
Uno de los
contratos más caros -ocupa el cuarto sitio de mayor a menor- lo otorgó la
Comisión Nacional del Agua a Comercializadora Siete de México para difundir la
campaña “Uso eficiente del agua durante la emergencia” y fue el único que se
sometió a licitación pública.
Otros
medios que obtuvieron parte del pastel fueron Radiorama, Editorial Ovaciones,
Organización Editorial Mexicana, Infórmula, Radiorama, el periódico El
Universal, Foreign Information y La Crónica Diaria.
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