Por Alberto
Pradilla.
Vez Lira
era un referente de la conservación del medio ambiente en Veracruz.
“Si te
quieren matar, te van a matar. Aquí se dice eso de perro ladrador, poco
mordedor, pero si van a matarte, te matan. Hemos tenido amenazas antes, pero
este es el primer y más artero de los ataques”.
Guillermo
Rodríguez es miembro de la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa
Ambiental. Hace 30 años conoció a Adán Vez Lira en labores de defensa de los
humedales y hoy estará en su entierro, después de que desconocidos lo
asesinasen el miércoles cuando viajaba en su moto entre La Mancha y Palmas de
Abajo, en Veracruz.
“Lo
emboscaron”, dijo Rodríguez.
Un día
después del ataque, más de 200 personas acompañaban a su esposa y sus tres
hijos en el velorio que tuvo lugar en el municipio de Actopan, Veracruz. “No
permiten reuniones de más de 50 por el COVID-19, pero mataron a nuestro
hermano, aquí estamos ofreciendo toda la protección a la familia”, aseguró el activista.
Si tiene
que recordar con alguna anécdota a su amigo, Rodríguez se va al 11 de octubre
de 2019, durante una reunión de ecoguías con el subsecretario de minería
Francisco José Quiroga Fernández. “Le dijo que no queríamos minas. Que esta es
una zona sagrada, que tiene una biodiversidad de más de 300 especies”, explica.
El
funcionario se comprometió a que no habría excavaciones en las comunidades que
rechazasen los proyectos mineros. Pero para los ambientalistas no era
suficiente. “No basta la palabra, hay que revocar los permisos de las mineras”, señaló Rodríguez.
Adán Vez
Lira, el tipo que dio voz a la comunidad y dijo “no” a la instalación de
minería en la sierra de Chiconquiaco, fue asesinado el miércoles. Así lo
confirmó la Fiscalía General de Justicia del Estado de Veracruz, que ha abierto
una carpeta de investigación. Por ahora no hay detenidos ni se han hecho
públicas las hipótesis que se barajan.
Un tipo
hecho a sí mismo, que nació en un ambiente rural e hizo de mostrarlo al resto
del mundo su modo de vida. Fue uno de los fundadores de la cooperativa La
Mancha en Movimiento, un grupo de guías ecológicos aprovechan las riquezas
naturales de su territorio para generar riqueza a través de la visita de
escuelas, fotógrafos y familias. Para ello, casi como algo obligado, había que
defender el territorio. Así que realizó labores de protección de manglares y
especies autóctonas y se organizó junto a su comunidad para impedir la llegada
de empresas de minería.
En los
últimos años, la amenaza del establecimiento de los proyectos mineros El Cobre
y Caballo Blanco se convirtió en una de sus grandes preocupaciones.
Los
primeros proyectos de Vez Lira fueron de defensa de los humedales de La Mancha
hace más de 30 años. “Era un experto en el manejo de los manglares, conocía a
la perfección las lagunas en la costa de Veracruz, en la zona de La Mancha”,
dijo Guillermo Rodríguez.
Con la
ayuda del Instituto Nacional de Ecología (Inecol), Adán y sus compañeros
levantaron un campamento ecológico en la zona, construido con madera de palma
producida en la zona.
“Fue uno
de los primeros ambientalistas populares que creció junto a Inecol”, dijo Rodríguez.
“Se
convirtió en una persona activa, que junto con otros campesinos fundó el grupo
de Ecoguías La Mancha en Movimiento hace más de veinte años. Su trabajo dentro
de este grupo fue vital en la trasmisión de valores sobre la importancia del
medio ambiente tanto a los visitantes que provenían de otras regiones como
dentro de su propia comunidad”, señaló la investigadora del Inecol Patricia Moreno, que
distribuyó un texto de despedida del ambientalista.
El
proyecto beneficiaba a unas 20 familias, recibía miles de visitantes al año y
se ganó el premio al Mérito Ecológico de Veracruz, según dijo Moreno.
La vida de
Vez Lira es el reflejo de un hombre polifacético y siempre vinculado a la
defensa del medio ambiente.
Trabajó
en la protección de las aves rapaces que pasan por Veracruz en su tránsito
migratorio, cuidando el cangrejo azul y como impulsor de un turismo ecológico
“que ofreciese alternativas a la comunidad”, dijo Elisa Peresbarbosa, directora de Pronatura AC en
Veracruz.
En la
zona, la ganadería extensiva, la siembra de caña y la pesca son las principales
fuentes de ingresos. Adán Vez Lira apostó por el ecoturismo “como fórmula que
no que no dañara tanto al medio ambiente”, añadió Peresbarbosa.
“Es zona
de riqueza ecológica muy importante, con uno de los corredores de aves
migratorias más relevantes y grandes sitos arqueológicos. El lugar tiene
vocación”, dijo la ambientalista, quien añadió que los proyectos desarrollados
en Actopan “son un ejemplo de ecoturismo a nivel nacional. Todo el que venía
aquí era cálidamente recibido por Adán, comprometido con transmitir los valores
de la naturaleza que le rodeaba”.
A la
víctima la recuerdan organizando cabalgatas, actividades de reforestación y
limpiezas de basura. Uno de sus proyectos estrella era el festival de las aves
que debería haberse realizado el pasado 4 de abril. Él mismo se encargó de
anunciar que deberían posponer el evento en su página de Facebook.
Tres días
después fue asesinado.
“Era un
defensor y todos los defensores tienen el riesgo de sufrir un ataque”, dijo
Patricia Moreno, quien puso en valor el activismo de la víctima contra los
proyectos extractivos y contra planes turísticos “de gran voracidad para
quedarse con los terrenos”. Cada costa puede ser una guerra y el modelo
turístico un campo de batalla. En este caso, hasta el punto de que, según
recuerda Moreno, Adán fue encarcelado injustamente por un litigio de tierras
ejidales.
El
homicidio ha sido un duro golpe para la comunidad. Además, deja una viuda y tres
huérfanos que han pedido protección al gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.
En la familia hay desconfianza. No sería la primera vez que personas a las que
el estado protege son víctimas de un ataque.
De cara al
futuro, Patricia Moreno espera que haya otros integrantes del colectivo que
tomen el sitio que deja la víctima.
En la misma
línea se expresa Guillermo Rodríguez. “Estamos consternados, encabronados,
tenemos mucha rabia, mucho coraje, pero conscientes de que tenemos que actuar
pacíficamente”, afirmó. Asegura que los defensores de la zona “no tenemos
miedo” y que tienen un pacto desde hace mucho tiempo: “a pesar de los ataques o
las amenazas, la resistencia debe seguir”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.