El “plan de austeridad” para enfrentar la
crisis económica fue replanteado hoy por el presidente Andrés Manuel López
Obrador y, entre sus aspectos más destacados, contempló reducción de salarios,
cancelación de aguinaldos, así como una reducción de 25% en servicios generales
y suministros hasta en 75%.
Sin embargo,
el plan proyectado, no tocará los proyectos y programas insignia de la
administración que el mandatario calificó de prioritarios.
En su
conferencia de prensa matutina, López Obrador dijo que envió el documento a
la secretaría de Gobernación y a la Consejería Jurídica del Ejecutivo para que
inicien el proceso legal con la idea de que los lineamientos sean publicados
hoy en el Diario Oficial de la Federación.
El plan,
dijo, se propone generar más ahorros para reorientarlos y con ello
demostrará que se puede hacer frente a la crisis apartándose del
neoliberalismo.
NO HABRÁ
DESPIDOS.
Las medidas
anunciadas no contemplan despido de personal, pero si la suspensión de
contrataciones, como adelantaron en la primera quincena de abril las
secretarías de la Función Pública y de Hacienda.
El
presidente detalló que los servidores públicos de mayor rango jerárquico
reducirán su salario en 25% y no tendrán aguinaldo. Dos medidas que han
resultado polémicas por ser derechos laborales y que el mandatario no planteó
cómo propone legitimar jurídicamente.
Además, dejará
de ejercer el 75% de las partidas de servicios generales y suministros. Estas
son las partidas 2000 y 3000, que incluyen la contratación de insumos, bienes y
servicios profesionales o especializados, por lo que el anuncio representa
suspender a partir de hoy la contratación de proveedores gubernamentales para
la operación gubernamental.
López
Obrador agregó que desaparecerán 10 subsecretarías, pero garantizó ingresos
y rango administrativo a quienes las ocupan. Finalmente expuso que buscarán una
reubicación de servidores públicos en función de lo prioritario con el fin de
ahorran en la renta de edificios, vehículos e inmuebles.
MEGAPROYECTOS,
INTOCABLES.
Lo que no
tocará son los programas y proyectos creados en su administración, que calificó
de “prioritarios”, entre los que se ubica en primer lugar la pensión universal
para adultos mayores y las pensiones para personas con discapacidad; las becas
para niñas y mujeres trabajadoras, así como el programa de becas “Benito
Juárez”.
Así mismo, la
construcción de las 100 universidades públicas; el programa “La Escuela es
Nuestra”, y el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”. Las tandas del
bienestar, los precios de garantías para el campo, la distribución de
fertilizantes y el apoyo a pescadores.
Tampoco
tocará la Guardia Nacional, ni los proyectos de infraestructura a los que
apuesta el éxito de su administración como lo son el Aeropuerto “Felipe
Ángeles”; la rehabilitación de las seis refinerías y la construcción de la
refinería de Dos Bocas, Tabasco, así como lo proyectado para la producción
petrolera.
El listado
de lo que no se moverá incluye la modernización de hidroeléctricas;
mantenimiento y conservación de carreteras, caminos de mano de obra y caminos
rurales, así como las carreteras que ya están en construcción.
No tocará
el “Sistema Aeroportuario de la Ciudad de México”; ni la terminación del Tren
Interurbano México-Toluca; la terminación de presas y canales; el programa de
mejoramiento urbano; el parque ecológico del lago de Texcoco donde se construía
el aeropuerto ideado en la pasada administración, y el programa nacional de
reconstrucción.
Así mismo, el
Tren Maya, cuya suspensión fue solicitada por decenas de ONG por no
considerarla una obra esencial; el plan de “Internet para todos”, el plan de
Desarrollo para el Istmo de Tehuantepec; la zona libre de la frontera norte; el
proyecto cultural de la ex residencia oficial de Los Pinos y la integración del
Bosque de Chapultepec, así como su programa de defensa de derechos humanos.
AUSTERIDAD
“RIGUROSA”
López
Obrador indicó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)
garantizará la repartición de fondos para los estados y tendrá que aprobar
previamente el uso de recursos que antes formaban parte de los fideicomisos.
También deberá garantizar el pago de nómina, pensiones y la amortización y
servicio de la deuda pública.
Las
secretarías de Salud, Marina, Defensa y la Guarida Nacional, tendrán trato
excepcional.
El
mandatario hizo énfasis en que se aplicará la ley de austeridad republicana de
manera “rigurosa”.
Dijo:
“La
eficiencia, la honestidad y la austeridad nos permitirán aumentar el
presupuesto para fortalecer el blindaje de los programas sociales y programas
prioritarios en 622 mil 556 millones de pesos”.
POBRES Y
CLASE MIDA PRIMERO.
Al mismo
tiempo, abundó, se otorgarán tres millones de créditos dirigidos a la
población más necesitada y a la clase media y se crearán dos millones de nuevos
empleos, aunque no detalló cómo.
Según el
mandatario estas medidas permitirán proteger al 70% de las familias
mexicanas equivalente a 25 millones de hogares, “sobre todo a los pobres y a
los integrantes de las clases medias”, todo ello –reiteró– sin aumentar el
precio de los combustibles, de los impuestos o mediante la creación de
impuestos nuevos, y sin endeudar al país.
“Vamos a
demostrar que hay otra forma de enfrentar la crisis económica provocada por la
pandemia o de cualquier índole, cualquier tipo de crisis, siempre y cuando no
se permita la corrupción, se fortalezcan valores y principios como el humanismo
y se gobierne con y para el pueblo”, concluyó.
Estás
medidas aplican para todo el gobierno Ejecutivo Federal, como órganos
desconcentrados, empresas con mayor participación gubernamental y fideicomisos.
El
decreto entra en vigor este día cuando se publique en el Diario Oficial de la
federación y cesará, dijo, el 31 de diciembre de 2020.
La SHCP,
en un plazo no mayor de 180 días a partir de la entrada en vigor del decreto
llevará a cabos las adecuaciones de carácter presupuestal que en su caso se
requiera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.