México
continuará padeciendo de graves casos de corrupción mientras no se modifique el
sistema que facilita a los políticos abusar de su puesto, como el recién
capturado ex Gobernador del estado de Veracruz, Javier Duarte, dijeron a Xinhua
expertos en rendición de cuentas.
El profesor
investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Mauricio Merino, advirtió que la ubicación
y arresto de Duarte en Guatemala, este 15 de abril, se reducirá solo a un golpe
mediático si continúan intactas las causas que permiten la corrupción a nivel
estatal.
“Se pueden hacer fortunas
estratosféricas, como en el caso de Javier Duarte, porque existen mecanismos
laxos de la administración pública, deficiencias administrativas de controles
ciudadanos, ausencia de mecanismos de vigilancia social y discrecionalidad con
el manejo de los recursos públicos”, enumeró el politólogo.
Duarte se
convirtió a últimas fechas en la cara más visible de la deshonestidad en México
por presuntamente desviar millones de pesos de recursos de Veracruz, pero es el
cuarto ex Gobernador detenido o enjuiciado desde noviembre pasado por daños al
erario o ligas con el crimen.
El primero
en caer fue el ex Gobernador del estado de Sonora, Guillermo Padrés Elías,
encarcelado en noviembre pasado bajo sospechas de que desvió y lavó 9,6
millones de dólares para uniformes escolares, y de que blanqueó otros 8,8
millones de dólares cuyo origen no demostró al fisco.
En enero le
tocó turno al ex Gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, enjuiciado en
libertad por peculado y daño contra el patrimonio, por hasta 169 millones de
dólares, ante cargos de que su equipo dio incentivos y exenciones ilegales a
una armadora de autos para que instalara su fábrica.
Después de
cuatro años prófugo de las justicias de México y Estados Unidos, el ex
Gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba, fue arrestado en Italia
el 9 de abril por supuestamente recibir sobornos de cárteles de la droga, entre
otros graves delitos.
Merino aseguró que no basta con la
caza de “peces gordos” para frenar o inhibir la corrupción, que calificó como
un mal endémico en el sistema político actual de México.
Expuso que los gobiernos de los estados siguen sin
instaurar un servicio profesional de carrera para que los puestos sean ocupados
por profesionales y no por conocidos de los gobernantes, ni hacen esfuerzos por
abrir al escrutinio público la información de ingresos y gastos.
Tampoco han avanzado en el diseño de
sus sistemas estatales anticorrupción o modificado reglas para impedir
conductas deshonestas en la concesión de permisos o contratos, entre otros
aspectos, abundó el
experto.
“Me parece un despropósito que se
quiera simular que se combate la corrupción sin hacer ningún cambio en el
sistema administrativo y político del país, que es el agua en el que estos
peces gordos crecen, se desarrollan y se alimentan”, sostuvo Merino.
A duarte la
Procuraduría General de la República (PGR) lo acusa de malversar los recursos
durante su gobierno, de 2010 a octubre pasado, a través de testaferros y
empresas fantasma para adquirir bienes raíces en México, Estados Unidos y
España.
La lista de
ex gobernantes en el ojo del huracán no acaba con los cuatro anteriores, pues
el ex Gobernador de Chihuahua, César Duarte, está prófugo desde marzo pasado
bajo acusaciones de la fiscalía estatal de que él y su equipo desviaron
recursos por hasta 324 millones de dólares en sus seis años de administración.
Por su
parte, el ex Gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, se encuentra sujeto a
pesquisas federales y estatales por una presunta malversación de fondos, lavado
de dinero y venta ilegal de terrenos propiedad del estado, según las versiones
oficiales.
“Se tiene que hacer un cambio de
diseño institucional y tomar medidas preventivas, no solo actuar ya que se ha
llevado a cabo un proceso de depredación de los recursos de la sociedad”, coincidió el investigador del
Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Ernesto Villanueva.
Ejemplificó que deberían de
introducirse a nivel de ley exámenes de control de confianza a candidatos a
cualquier puesto de elección popular, como una medida preventiva para conocer
si son deshonestos o consumen drogas.
Las recientes capturas de ex
gobernadores por parte de las autoridades federales o estatales han sido
motivadas más por calmar la molestia social que los respectivos escándalos
generaron que por un interés de justicia, criticó el académico de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM).
Manifestó
que entre la sociedad queda la sensación de que el gobierno federal concretó el
arresto de Duarte para demostrar que actúa contra los corruptos de cara a
elecciones a gobernador del central estado mexicano de Veracruz, el más poblado
del país, este próximo 4 de junio.
“Para combatir la corrupción se
tendría que hacer muchísimo más. Hay un problema grave en el país y lo vemos
con la puesta en marcha del Sistema Nacional Anticorrupción, que no tiene ni
siquiera a su fiscal”, sostuvo Villanueva.
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