Georgina Morett.
Ya iniciado
el año electoral, la baraja de precandidatos se acomoda en una interposición de
aspirantes entre los distintos partidos políticos.
Sin duda, en
esta falta de definiciones ideológicas, el mayor beneficiado ha sido Andrés
Manuel López Obrador, de Morena, quien ha logrado acercar a un gran número de
perredistas y algunos priistas.
Pero con la
definición de todos los candidatos, será más claro el acomodo de los
militantes. Muchos priistas dicen que votarán por López Obrador si el aspirante
presidencial del PRI no es visto como un militante cercano a ellos, es decir,
en el caso de que sea el independiente José Antonio Meade, a quien muchos ven
más allegado al PAN, que al tricolor.
Esta visión
es totalmente certera, ya que algunos panistas connotados, como Ernesto Cordero
o Roberto Gil Zuarth, son más cercanos al secretario de Hacienda que a su
dirigente Ricardo Anaya, quien de ser candidato podría perder los votos del
calderonismo.
Sin duda, Ricardo
Anaya es el más fuerte candidato del Frente Ciudadano por México y ha salido
fortalecido de las últimas tempestades, ya que, aunque raspado, logró mantener
a su bancada en el Senado y casi paraliza al país, al no permitir que se
eligiera al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Ese
escándalo desdibujó el Informe Presidencial y fue una demostración de fuerza
para los priistas, que marca el inicio de una fuerte confrontación para lo que
falta del sexenio, pero dividió irremediablemente al PAN.
La también
panista Margarita Zavala, está clara de que es casi imposible que sea la
candidata por parte del Frente Ciudadano por México, ya que no cuenta con el
apoyo de los perredistas. De hecho, ayer afirmó que no le entusiasma, porque no
hay reglas claras.
Sin duda, de
ser candidata, sólo contaría con el apoyo de los calderonistas, ya que ni
diputados ni senadores estuvieron con este grupo en el enfrentamiento en las
cámaras de diputados y senadores.
Si el
candidato por el PAN o por el Frente fuera el exgobernador de Puebla, Rafael
Moreno Valle, perdería muchos apoyos de los panistas, quienes aseguran que
sigue siendo priista, pero, eso sí, contaría con el PRD y, sobre todo, con la
corriente de Los Chuchos, quienes han estado muy cerca de él.
Otro precandidato
que aseguran tiene el apoyo de los priistas para contender es Jaime Rodríguez,
El Bronco, quien, al haber llegado solo y como independiente a la gubernatura,
no tiene a ningún diputado con él y no podrá dejar a un interino afín, sino es
con el voto del tricolor.
Claro que el
respaldo lo tiene en este momento, porque lo único que busca el PRI es que haya
un mayor número de candidatos, y de esta forma se pulverice el voto y eso les
dé posibilidades de triunfo.
El escenario
está tan trastocado como los propios partidos políticos y sus tránsfugas y
oportunistas integrantes.
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