El diario
británico Financial Times, a contra corriente de las encuestas, pronosticó que
el candidato a la Presidencia José Antonio Meade Kuribreña ganará las
elecciones de 2018 “respaldado por la formidable maquinaria electoral del PRI”.
Una de sus principales piezas de antaño los sindicatos del sector obrero,
campesino y popular, que le han tejido redes de votos a cambio de cargos
legislativos y dinero en detrimento de los trabajadores, coinciden miembros de
organizaciones sociales.
El
politólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Maximiliano
García Guzmán cree que en su origen operaban a través del voto duro de su gran
masa de trabajadores afiliados, pero con
el declive del sindicalismo, en el que ha disminuido su número de miembros y
los líderes sindicales están desacreditados, su papel se transformó. Ahora,
dijo, utilizan sus redes de influencia política y recursos para cooptar votos
incluso de ciudadanos que no están sindicalizados.
“Los recursos económicos con los que
disponen esos sindicatos (CTM, CNC, CNOP) facilitan la labor de los
colaboradores que tiene el PRI en cada parte del país para las actividades
logísticas en términos de cooptación del voto”, expuso el especialista en gobierno y
asunto públicos. “El costo más grave en
esta corporación de los sindicatos a la maquinaria es el bienestar de los
trabajadores. Si algo han sacrificado para poder acceder a sus privilegios es
poder representar a sus agremiados, y el más claro ejemplo es el salario”.
El primer
acto que hizo Meade Kuribreña luego de destaparse como el candidato priista fue
acudir a las instalaciones de la Confederación de Trabajadores de México (CTM),
la organización obrera más grande del país. Ahí, el secretario general de la
CTM y presidente del Congreso del Trabajo, Carlos Aceves del Olmo, le entregó
una camisa con el logotipo de la confederación y le ofreció, con documento en
mano, el “aval absoluto” del sindicato obrero que representa a más de 4
millones de trabajadores en el país, entre los gritos “CTM con el PRI”, “CTM
con el PRI”.
“Para los
distinguidos amigos de otras centrales que pertenecen al Congreso del Trabajo
como la CROM (la Confederación Regional Obrera Mexicana), como la CTC
(Confederación de Trabajadores y Campesinos), como el Sindicato de Infonavit,
es un día de fiesta. Tenemos la oportunidad de recibir a quien seguramente
desde hoy, o a lo mejor desde hace más tiempo, ha sido el candidato de la
esperanza”, dijo Aceves del Olmo entre aplausos y el coro “vamos a ganar”.
Meade sonreía.
Fabiola Correa,
de la Central Campesina Cardenista, aseguró que la Confederación Nacional
Campesina (CNC), la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) y
la CTM tienen un voto cautivo clientelar a través de programas sociales.
“Van a
comunidades sobre todo de alta marginación donde existe mayor necesidad y con
eso empiezan a hacer un voto cautivo para el PRI. Es un voto de movilizadores,
es decir, que personas lleven a su vez a votar a otras personas formando una
red. La pobreza ha ido en aumento en México;
los programas sociales no dan resultado porque están secuestrados para esto”,
expuso.
Las cifras
del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social
(Coneval) arrojan que 55.3 millones
viven en pobreza, casi la mitad de la población.
El candidato José Antonio Meade, dijo
Correa, no se acerca a las organizaciones democráticas de campesinos o
jornaleros porque no le ofrecen lo mismo. El politólogo Maximiliano García afirmó que el
acercamiento a la CTM, CNC y CROP tuvo dos mensajes: el externo. en el sentido
de promover la unidad y el interno, más importante, de mostrarles que, aun no
siendo priista, se apega a las reglas tradicionales no escritas del partido
sobre sus privilegios como sindicatos.
Fabiola
Correa, de la Central Campesina Cardenista, aseveró que, a cambio de movilizar el voto, los miembros de estos sectores obrero,
campesino y popular reciben dinero y espacios legislativos en el Senado y
Cámara de Diputados. Deben tener camionetas de 2 millones de pesos, aventuró.
García
Guzmán, académico de la UNAM, coincidió
en que lo que obtienen de retribución es poder político, principalmente en los
escaños en órganos legislativos o en la administración pública, y grandes
transferencias de recursos económicos una vez que el partido al que apoyaron se
instala en el gobierno, dinero “para seguir aceitando la maquinaria”.
El líder de
la CTM, Carlos Aceves, fue Diputado y Senador; el líder de la CNC, Ismael
Hernández Deras, es Senador; y el dirigente de la CNOP, Arturo Zamora Jiménez
es Senador con licencia. Ninguno ha
hecho pública su declaración patrimonial.
Otro sindicalista y Senador es Carlos
Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero, quien se amparó cuando
SinEmbargo hizo una solicitud de información sobre el monto de sus ingresos.
Luis Gómez
Romero, académico de la Universidad de Wollongong, destacó en un texto para The Conversation que, durante décadas, el
Gobierno mexicano ha estado violando los derechos constitucionales de los
trabajadores a través de los líderes sindicales, incluyendo los sexenios
panistas. “En 2012, la legislación laboral mexicana se reformó para dar a los
empleadores más flexibilidad para determinar las condiciones de trabajo”,
escribió. La Reforma fue impulsada por el Senador Javier Lozano a finales del
sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.
Durante el
panismo, la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo fue aliada del Gobierno
federal, aunque fue construyendo su poder desde el salinismo. Actualmente está
en prisión domiciliaria acusada de delincuencia organizada y lavado de dinero
por casi 2 mil millones de pesos.
Fabiola
Correa, de la Central Cardenista Campesina, afirmó que la CTM y la Confederación Nacional Campesina tienen sindicatos de
protección patronal que cuidan los intereses de los patrones en las empresas y
a su vez hacen a los jornaleros y trabajadores afiliarse a ellos pese a que no
los apoyan en lo salarial ni en prestaciones (vivienda, seguro médico, Afore).
“Los
jornaleros han sido coludidos por el miedo a los sindicatos que los amenazan si
se organizan o toman decisiones fuera de la línea de la empresa”, sostuvo. Pese
a ello, surgió el sindicato de jornaleros en San Quintín, Baja California, en
2015, aunque a base de represión y presos que sigue buscando el derecho a un
contrato colectivo.
La CTM asegura
que su ejercicio, basado en los principios de la Revolución, “está ligado
directamente al pueblo y a sus aspiraciones: un mejor salario, y un mejor nivel
de vida para sus familias”.
Sin embargo,
los ingresos de los trabajadores han
permanecido deprimidos durante al menos 25 años. En 1992, el 53.8 por ciento de
los trabajadores se encontraba debajo de la línea de bienestar y en 2016,
todavía el 51.7 por ciento. A partir de 2012, el salario promedio disminuyó 23
por ciento y el poder adquisitivo cayó un 14 por ciento, de acuerdo con un
estudio de la Universidad Iberoamericana.
El informe
explica que varias políticas salariales y de mercado de trabajo contribuyen a
esos resultados: una reforma laboral que
abarata costos de contratación y despido (el líder de la CTM Carlos Aceves
llevó a cabo todas las negociaciones de la Reforma Laboral en el 2012, la
herencia panista); una desvinculación de aumentos salariales con la
productividad o rendimiento de la empresa; aumento en la participación de
trabajadores con mayor precarización (1-3 salarios mínimos) y caída en la
participación de salarios mayores a 5 salarios mínimos.
El
investigador Miguel Reyes, uno de los autores, también destacó la falta de
representación sindical. Actualmente
solo el 20 por ciento de los trabajadores está sindicalizado, documentó.
LA CNC Y LA
ANTORCHA CAMPESINA
El dirigente
de la CNC, Ismael Hernández, es Senador por el PRI. Foto: CNC.
El mismo día
de su destape, el candidato José Antonio Meade Kuribreña también acudió por el
arropo de la Confederación Nacional Campesina (CNC), que representa a más de 3
millones de campesinos y es liderada por Ismael Hernández Deras, Senador
priista y ex Gobernador de Durango. A la muestra de apoyo también acudió la ex
dirigente del PRI, Beatriz Paredes, quien también encabezó la CNC.
“Pepe Meade,
esta es su casa, bienvenido”, dijo el líder campesino Hernández Deras a lado de
la estatua de Emiliano Zapata colocada en las instalaciones de la
Confederación. “Hoy inicia una nueva etapa para el bien del campo mexicano”.
Max Agustín
Correa, del Campo es de Todos, coincidió en que la CNC históricamente ha sido una organización del PRI que se ha
manejado con criterios “meramente electorales” y esa vocación
político-electoral “la ha alejado de las causas de los campesinos”. Además,
dijo, se ha convertido en una organización que “convalida las políticas
públicas del gobierno priista a nivel federal o estatal”, como la reforma al
artículo 27 o la energética, aunque vayan en detrimento de los intereses de los
campesinos y jornaleros agrícolas de México.
Sin embargo,
agregó Agustín Correa, no solo es la CNC.
También hay otras organizaciones como
Antorcha Campesina, la Confederación Nacional de Propietarios Rurales, la
Confederación Nacional Ganadera, entre otras, “que conforman ese aparato de
control electoral y político a las órdenes del PRI”. En vez de plantear reclamos o
propuestas al gobierno, determinó, emiten elogios y reconocimientos.
La Antorcha
Campesina, aseguró Max Correa, “es una fuerza bien organizada” que ha decidido
moverse del lado del PRI de manera más contundente desde 2012 en la campaña
electoral del actual presidente Enrique Peña Nieto, cuyo gobierno le ha
correspondido al otorgarle privilegios mediante entrega de tierras.
La Secretaría de la Función Pública
(SFP) donó a la empresa de Antorcha, Desarrollos de Infraestructura Sustentable
Nuevo Chimalhuacán, 150 hectáreas en una zona conocida como “El Moño”, que
colinda con el Circuito Exterior Mexiquense, Texcoco y Chimalhuacán, en el Estado
de México. Muy cerca del terreno donde se construye el Nuevo Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México.
“Tiene un
aliado de primera que yo diría ha venido sustituyendo a lo que representaba
electoralmente la CNC”, expuso Max Correa.
Movimiento
Antorchista Nacional. Ahora tiene seis diputados en la Cámara: Maricela Serrano
Hernández (EdoMex), Telésforo García Carreón (EdoMex/ex alcalde de
Chimalhuacán), Héctor Javier Álvarez Ortíz (EdoMex), Juan Celis Aguirre
(Puebla), Hersilia Córdova Morán (Puebla/ ex delegada del SNTE) y Edith Villa
Trujillo (Puebla).
LA CNOP.
Después de
recibir aplausos y apoyo de la CTM y la CNC, el candidato José Antonio Meade
finalizó su baño de pueblo en la Confederación Nacional de Organizaciones
Populares (CNOP), fundada en febrero de 1943 en Guadalajara y dirigida por
Arturo Zamora Jiménez, Senador priista con licencia y ex Presidente Municipal
de Zapopan, Jalisco.
Zamora se
comprometió a que “los Secretarios Generales de la CNOP en cada entidad
federativa, en unidad y con inclusión vamos a trabajar para que todos los
mexicanos se sumen a este gran proyecto para nuestro país”.
Alzando los
brazos del candidato, convocó “a cada mujer y hombre cenopista a dar juntos
esta batalla con todo su corazón y toda su fuerza. ¡Los Cenopistas vamos con
Pepe Meade!”.
La
corresponsal Jude Webber expuso en el
texto del Financial Times sobre predicciones para este 2018 que Meade, ex Secretario
de Hacienda, debe convencer a los electores de que pueden confiar en él después
de elevar los precios de las gasolinas un 20 por ciento desde enero del año
pasado, lo que elevó la inflación a más de 6 por ciento. Además, se debe
mostrar diferente y no una copia del actual gobierno priista impopular que ha
fallado “espectacularmente” en atacar la corrupción y al crimen, escribió.
Hasta enero,
a seis meses de que los ciudadanos salgan a las urnas, Meade continúa en el tercer sitio entre las encuestas pese a su
maquinaria electoral.
“La moneda
todavía está en el aire”, dijo el politólogo Maximiliano García. “La maquinaria
priista va a ser un factor decisivo, pero hay dudas sobre si se va a echar a
andar toda y como debe de ser para obtener la victoria”.
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