Con “dictámenes a modo”, el Partido
Acción Nacional (PAN) “blinda” la salida del gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares, afirma Zenyazen Escobar García, coordinador legislativo de la bancada
de Morena, y acusa que los simpatizantes del panista-perredista dan los últimos
coletazos para “sacar temas pendientes” que le urgen al Ejecutivo estatal.
El pasado 24
de julio, ejemplifica, el PAN y sus
aliados del PRD impusieron a Marco Even Torres Zamudio como fiscal
Especializado en el Combate a la Corrupción, quien rindió protesta entre
mentadas de madre y tuvo que salir huyendo para evitar los golpes.
Y es que ni con el apoyo de cuatro
exlegisladores de Morena –Eva “la recaudadora” Cadena, Judith “Lady Bolsas”
Sheridan, Sebastián Arellano y Nicolás de la Cruz– la bancada panista logró
obtener las dos terceras partes necesarias (34 de 50 votos) para nombrar a
Torres Zamudio, por lo que de forma exprés elaboró un “dictamen flexible” para
tomarle protesta con apenas 27 votos.
“Violentaron la Constitución” y “Even
Torres no tiene legitimidad alguna”, señala en entrevista Escobar García.
Añade: “De las 22 entrevistas que hicimos a los
aspirantes a fiscal Anticorrupción hay gente mucho más capaz, con doctorados,
con estudios en el extranjero y sin el cordón umbilical al gobierno que hoy
tiene Marcos Even”.
Además,
abunda, el pasado martes 7, Yunes
Linares intentó dar “albazo” junto con el presidente del Poder Judicial, Edel Álvarez,
para imponer a los nuevos 12 magistrados, entre ellos los exintegrantes de la
coalición PAN-PRD Lauro López Sumaya, Rafael Moreno Azamar y Rosalba Rodríguez,
así como la juez Alma Aleyda Sosa.
“De aquí no nos vamos a mover, hasta
que se retire de la orden del día la propuesta y aprobación de los
magistrados”, dijo
Escobar ese día, con las rejas del Congreso local cerradas. Un par de horas
después, Yunes Linares tuvo que recular en su decisión y anunció a la prensa
que el paquete de nombramientos de magistrados lo dejaba a consideración del
gobernador electo Cuitláhuac García.
Pero descalificó a los diputados de
Morena, a quienes tachó de “golpistas” y “personas de mente limitada”, además
de compararlos con simpatizantes del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y
el exdictador chileno Augusto Pinochet.
Sergio
Vázquez Jiménez, presidente del Comité de Participación Ciudadana del Sistema
estatal Anticorrupción (SEA), y Yoli García Álvarez, presidenta del Instituto
Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), también reprobaron las formas para ungir a Marco Even Torres Zamudio.
“No debieron hacer así el
nombramiento, las impugnaciones pueden llevarse mucho tiempo”, reprocha García.
Para el gobernador electo Cuitláhuac
García Jiménez, la elección del fiscal Anticorrupción fue “inconstitucional”,
por lo que –advierte– la próxima bancada legislativa de Morena recurrirá a los
tribunales para “corregir” dicha situación. Eso, dice, dará a pie a que
cualquier otro nombramiento sea sujeto a revisión.
“Recordemos que el actual fiscal
(Jorge) Winckler fue abogado de la familia Yunes y fue impuesto en el Congreso,
y ahora un incondicional de él es el fiscal Anticorrupción. ¿Cómo va a
investigar el fiscal en actos de corrupción a sus amigos?”, suelta.
Traidores,
“al basurero político”
Sobre los cuatro diputados de su
partido que traicionaron sus ideales y que por “prebendas y ofrecimientos” se
cambiaron al PAN, se irán “al basurero político de la historia”, afirma Zenyasen Escobar, quien
confiesa que a él también lo buscaron diputados de esa fuerza política para
“cooptarlo” y abandonar Morena.
“Hay ofrecimientos, planteamientos,
hubo gente que cayó en el juego político. Yo entendí que el proyecto de Morena
no era por poder”,
sostiene.
Zenyazen
Escobar, quien llegó a una curul de Morena como líder magisterial, asegura que, tras 87 años de gobierno
priista, el panista-perredista Miguel Ángel Yunes apenas pudo mantener por un
bienio el cambio hacia la derecha por sus falsas expectativas.
“Nos prometió un cambio y se dedicó
en los dos años de gobierno a hacer proselitismo para la campaña de su hijo
(Miguel Ángel Yunes Márquez). Eso molestó a los veracruzanos”.
Ahora, el candidato perdedor en las
elecciones del pasado 1 de julio busca –además de los panistas Marco Cortés,
Rafael Moreno Valle y el propio Damián Zepeda– la presidencia nacional del PAN
o, en su defecto, la secretaría general.
Se vale
disentir: García Montañez.
En
entrevista, el presidente del Tribunal
Estatal de Justicia Administrativa de la entidad (TEJAV), Pedro José María
García Montañez, quien en 2017 fungió como secretario particular de Yunes
Linares, admite la “polarización” legislativa que generó la unción del fiscal
Marcos Even Torres, pero justifica: “Es parte de un clima democrático”, donde
se vale la “capacidad de disentir”.
Diputados de Morena adelantaron que
sus sucesores removerán “los nombramientos inconstitucionales” que hizo Yunes Linares,
entre ellos el de García Montañez al frente del TEJAV. Al respecto, éste señala
que, “de acuerdo con la ley”, su nombramiento es por diez años, y ese sentido,
subraya, se mantiene “ajeno y respetuoso” a los distintos ángulos de las
noticias.
“Somos (en el Sistema Estatal
Anticorrupción- SEA) un ente complejo, con autonomía. Somos ahora y seremos a
futuro un contrapeso de los poderes, cuya transición inclinada hacia el lado
que fuera, no tiene por qué afectar nuestra esencia. Creo que algunos actores
políticos no han entendido que nosotros somos organismos técnicos, que no
tendríamos por qué participar en actividades políticas”, ataja.
–Usted fue secretario particular del
panista Yunes Linares, ¿cómo poder trabajar con el próximo gobernador de Morena,
Cuitláhuac García? –se le pregunta.
–Habrá vinculación institucional. La
ley nos dio facultades para trabajar transexenalmente, durante diez años. Me
tocará trabajar con tres gobernadores, sin importar color o afiliación. En el
caso del fiscal Anticorrupción serán cinco años y tendrá que ser igual,
apegados ambos a los estatutos orgánicos.
Y resalta que incluso ya envió una
“misiva de felicitación” a Cuitláhuac García, porque el TEJAV, insiste, no es
“cuna de políticos” ni forma parte de los acalorados debates legislativos.
“Como órgano técnico y parte vital
del Sistema Estatal Anticorrupción tendremos que sancionar hacia atrás y hacia
adelante también, sin ningún tipo de blindaje”, abunda.
Se quedaron
sin hueso.
El pasado
martes 7, Miguel Ángel Yunes Linares apareció ante la prensa, muy molesto por
la toma del Congreso local, y aseguró que hubo una “ruptura del orden
democrático” por parte de diputados de Morena, lo cual –enfatizó– refleja un
“muy mal augurio” de lo que podría el próximo sexenio.
Tras
reprochar que la prensa y varios sectores políticos y empresariales “extrañan
el pasado” –en alusión a las prebendas del priista, Javier Duarte–, el gobernador aseguró que él no ha
entregado notarías, placas y otro tipo de beneficios que “antes se entregaban”
de manera habitual.
“Yo no haré nada que lastime la
imagen de un gobierno que se ha caracterizado por su limpieza y apego a la ley.
Ese quiero que sea nuestro registro histórico y estoy seguro de que ése será
nuestro registro histórico: un gobierno que restableció el estado de Derecho en
Veracruz y se apegó siempre a las normas jurídicas”, destacó Yunes, quien fue
acusado de desviación ilícita de recursos del ISSSTE cuando fungió como su
director, entre 2006 y 2010.
Cabe señalar
que, en el equipo político de Yunes Linares, varios funcionarios ya se habían repartido cargos públicos para la
siguiente administración o habían hecho “enroques” legislativos.
Por ejemplo, Fabiola Vázquez Saut –hija del extinto
cacique Cirilo Vázquez– presumía que sería senadora, pues la titular, Indira
Rosales, regresaría al gabinete estatal con Miguel Ángel Yunes Márquez.
Carlos
Valenzuela, diputado federal
plurinominal boletinó desde la precampaña que él sería el coordinador de los
diputados federales del PAN oriundos de Veracruz; incluso acudió a medios de
comunicación donde se auto proponía para encabezar una bancada que estimó en 15
legisladores. Pero en las elecciones del pasado 1 de julio, Acción Nacional
apenas ganó tres de 20 distritos.
Jaime Téllez
Marie, actual secretario de Seguridad
Pública (SSP), declaró a los medios que veía complicado continuar al frente de
esa dependencia, pero trabajaría “donde el nuevo gobernador” –en alusión a
Yunes Márquez– le diera encomienda. Otros panistas que jugaron en distritos
electorales complicados aseguraron que ya tenían “apalabrado” un lugar en el
próximo gabinete del hijo del actual gobernador.
Ahora, con un panorama distinto y en
plena debacle yunista, el coordinador de la bancada de Morena, Zenyazen
Escobar, asegura que en la próxima legislatura y con el apoyo del gobernador
electo, Cuitláhuac García, se “revisarán” las irregularidades en manejo
discrecional de recursos y en nombramientos.
“Revisaremos y quien deba algo (sic)
tendrá que pagar”,
concluye.
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