La mina de carbón El Mezquite,
anunció su cierre temporal y la posibilidad de que este sea definitivo, luego
de que una inspección extraordinaria de la secretaría del Trabajo y Previsión
Social (STPS), ordenara la corrección de anomalías en su operación.
A través de
un comunicado, emitido la noche del viernes, la empresa minera anunció la “restricción de operaciones”, amagando con
despedir a sus trabajadores, se extrañó de la cantidad de inspecciones
federales que ha recibido y acusó una “de ataques infundados” por
extrabajadores y “pseudo-activistas”, a los que atribuye “intereses ciertamente
encaminados a desaparecer la fuente de empleo”.
La inspección se realizó luego de que
el pasado martes 21, la agencia Apro dio a conocer un video y la denuncia de
varios trabajadores de la razón social Minergy Corp, una de las empresas que
forma parte del emporio carbonero de la familia González Garza, en Coahuila.
En dicho
video se aprecian las condiciones
inseguras, con derrumbes no reparados, vigas fracturadas, reblandecimientos e
inundaciones, así como un precario sistema de conducción de aire, lo que
aumentaba los riesgos de explosividad y mantenía a los trabajadores aspirando
aire contaminado.
A través de
un comunicado, Minergy Corp anunció
anoche la suspensión de sus operaciones, extrañándose de la medida, pues afirma
que en los dos últimos años se recibieron 30 inspecciones de las que salió
favorecida, cuando las empresas similares de la región sólo reciben dos
inspecciones anuales.
Además, el comunicado afirma que atenderán todas
las observaciones con lo que podrían reiniciar operaciones en breve, pero luego
advierte:
“Sin embargo, es fundamental señalar
que esta suspensión de operaciones, aunada a la falta de contratos vigentes con
la Comisión Federal de Electricidad para proveer carbón, complica la situación
financiera de este centro de trabajo, que en las últimas semanas debió reducir
su planta laboral y sus operaciones a dos turnos, para buscar mantener las 300
fuentes de empleo que aún existen.
“Consecuencia de esta nueva
circunstancia, la empresa ha iniciado un análisis sobre la viabilidad de
mantener el resto de los empleos que aún conserva y a valorar su cierre
definitivo”.
Finalmente apela a la comprensión de trabajadores,
clientes y proveedores por las medidas que tomarán en los próximos días, sin
especificarlas.
Los señalamientos de los trabajadores
precisamente advertían sobre las inspecciones federales que, ante el cúmulo de
irregularidades no actuaban y ponían especial énfasis en el bloqueo con basura
y escombro de un túnel, el cañón regreso, por el que suele tomarse la salida de
emergencia.
Además, señalaron el pésimo sistema de conducción
de aire que, en lugar de usar “tampones” con block y cemento, se implementaron
con mantas o lonas. Esto es que, en lugar de construir muros pusieron cortinas
en 68 puntos, ahorrándose el gasto, pero incrementando el riesgo de
explosividad pues, dicha conducción de aire sirve para expulsar el gas metano
asociado al carbón.
De acuerdo a
fuentes de la STPS la restricción
ocurrió entre otras cosas por esa deficiencia, en tanto los inspectores que
habían sido omisos en documentar las fallas serán puestos bajos investigación.
Hasta ahora,
el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS),
no ha iniciado ningún procedimiento respecto al registro de salarios por debajo
de la percepción real de los trabajadores, ni otras irregularidades.
La mina,
localizada en la comunidad El Mezquite, en Sabinas, Coahuila, es propiedad de
Alfonso González Vélez, hijo de Alfonso González Garza, un poderoso
concesionario carbonero de la zona, y hermano de Melchor, en cuya mina el Pozo
3 de Binsa, murieron 13 trabajadores y un niño trabajador resultó mutilado de
un brazo, por las malas condiciones de su operación.
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