Lina Luna Castañeda,
una enfermera de 53 años de la Clínica 2 del Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS), fue hallada muerta en la congregación Donato Guerra en el
municipio de Huiloapan de Cuauhtémoc, en el estado Veracruz.
De acuerdo a las declaraciones de los familiares, el pasado jueves la enfermera se dirigía a
su trabajo cuando fue secuestrada por un grupo armado, quienes horas después
exigieron una millonaria cantidad para no atentar contra su vida.
La familia, que no
contaba con la cantidad exigida por los secuestradores, ofreció sólo una parte
de la cifra. Los plagiarios no quisieron negociar, la asesinaron y arrojaron su
cuerpo en el predio antes señalado con huellas de tortura.
Su cuerpo fue encontrado
ayer sábado en avanzado estado de descomposición.
Maricruz Luna Castañeda, hija de Lina Luna, identificó el
cadáver de su madre.
“Hoy no puedo abrazar a
mis hijos, callaron mi cuerpo”, escribió su hija en su cuenta de Facebook.
El pasado 18 de agosto
se velaron los restos de Adriana Salgado Betancourt, una enfermera del estado
de Guerrero quien murió entre el fuego cruzado en una balacera la noche del
miércoles 15 en la calle Zapata, en pleno centro de la capital de Guerrero.
La enfermera cubría el turno vespertino de las 2 a las 9 de
la noche y el día que la mataron apenas había salido de su jornada laboral,
cuando a una cuadra de su centro de trabajo encontró la muerte.
Sus compañeras de trabajo la recordaron como una amiga
solidaria a quien le preocupaba la situación de violencia que se vive en la
entidad, exigieron una amplia y pronta investigación y castigo a los
responsables.
MÉDICOS Y ENFERMERAS HUTYEN DE LA VIOLENCIA.
El Secretario de Salud
de Guerrero, Carlos de la Peña Pintos, informó a inicios del mes de agoto que
los hechos de violencia que ocurrieron anteriormente en la sierra del municipio
de Leonardo Bravo y en El Ranchito, en Heliodoro Castillo, “desafortunadamente
pone en alerta” a médicos y enfermeras, por lo que nuevamente se “replegaron”
de la zona.
De la Peña Pintos reconoció
que los médicos se retiraron porque tienen miedo. Agregó que los médicos no
quieren acudir a laborar cuando hay violencia en la sierra porque “en alguna
ocasión los retuvieron por algunas horas, los soltaron, no les hicieron nada
malo pero esos hechos les provocan miedo”.
El titular de Salud Estatal dijo que ha tenido varias reuniones de trabajo con dirigentes y
trabajadores de aquella zona de la sierra, a quienes les ha pedido que cuiden
los recursos humanos.
Afirmó que los trabajadores ya habían regresado a laborar a
Tlacotepec por lo que paulatinamente se iba restableciendo el servicio, incluso
en las reuniones de trabajo se acordó que iban a conseguir gente de la
localidad para tener arraigo y también en Filo de Caballos.
En cuanto a toda la
zona de la sierra donde continúan cerrados los 16 centros de salud debido a
inseguridad, aseguró que ya se mandó a médicos y enfermeras, “pero se presentan
estas cosas y nuevamente se repliegan”.
¿Si los centros de salud están cerrados, cómo son atendidos
los más de 25 mil habitantes?, se le preguntó, y respondió que por medio de brigadas médicas, “es suficiente con las
brigadas para dar atención porque la mayoría de las personas ya se desplazó, e incluso
hay pueblos que están solos”.
El domingo 13 de agosto
la Policía Ciudadana reportó que hubo casi una hora de balazos contra dos
pueblos de la sierra, pero el vocero en materia de seguridad del Gobierno del
estado, Roberto Álvarez Heredia, aseguró que no existieron hechos violentos.
En Tlacotepec, General Heliodoro Castillo, y Filo de
Caballos, Leonardo Bravo, operan grupos criminales antagonistas que han
provocado mediante la violencia la falta de los servicios.
El 23 de junio
integrantes de la Unión de Comisarios de la Sierra acudieron a la Jurisdicción
Sanitaria 03 de Chilpancingo para pedir médicos, y que se abriera el Hospital
Básico de Filo de Caballos.
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