Atzayaelh
Torres.
La Comisión Federal de Electricidad
(CFE) cumplió esta semana 81 años (uno menos de los que tiene su próximo
director) y llega con retos difíciles, pues a diferencia de Pemex, donde los
números no han sido nada positivos en estos casi seis años de gestión, la
Reforma Energética le abrió a CFE muchos panoramas de negocios y oportunidades
muy importantes, pero también le ha dado algunos problemas.
Por ejemplo,
además de dominar el mercado de
electricidad, ha entrado con mucha ambición en el transporte y almacenamiento
de hidrocarburos, específicamente gas natural y también petrolíferos, lo que le
ha generado costos importantes que se comienzan a reflejar en sus finanzas.
Recordemos que al inicio de este
sexenio el director general fue Francisco Rojas, quien se dedicó durante dos
años a alinear las piezas claves de la implementación de la Reforma Energética
apoyado desde la subsecretaría de Electricidad, que encabezaba Enrique Ochoa,
quien a la postre tomaría las riendas de la CFE para la implementación de las
leyes secundarias, lo que le valdría su desastrosa participación al frente del
RIP, digo, PRI.
Hoy el director es Jaime Hernández,
de bajo perfil mediático, pero con un objetivo claro: que la CFE no sea piedra
de tropiezo rumbo al final de la administración de Peña Nieto, pese a que
enfrenta ahora una feroz competencia en el sector industrial, donde a pesar de
que ya ha perdido grandes clientes, sus ingresos no han sido mermados.
De acuerdo
con el reporte financiero al cierre de 2017, el sector industrial le generó la mayor cantidad de recursos a la CFE
con casi 195 mil millones de pesos, muy por encima de los 68 mil 500 millones
que le dejó el sector doméstico, que es donde más clientes atiende (88 por
ciento de su cartera), pero también donde enfrenta grandes pérdidas por las
tomas irregulares, impago, entre otros problemas.
La CFE es la segunda compañía más
grande del país después de Pemex, y también es la segunda más corrupta, al menos en la lista de Andrés
Manuel López Obrador. De ella hemos
sabido poco, el mayor escándalo fue el de los yates y el Ferrari de Néstor
Moreno, exdirector de Operaciones bajo el mando de Alfredo Elías Ayub, sin
embargo, recordemos que hoy enfrenta una
investigación por parte de la Cofece por la compra de medidores a Grupo IUSA y
Conymed, un tema que me cuentan deberá quedar resuelto antes de que termine
noviembre, pues no le agrada nada al próximo director.
Sería imposible pensar que la CFE
pudiera renacer a sus 81 años, sin embargo, los
objetivos que tendrá Manuel Bartlett al frente de la empresa sugieren la
reagrupación de las subsidiarias bajo un mismo mando, donde Generación será la
joya de la corona, pues deberá reactivar hidroeléctricas y cancelar contratos
con los productores privados. Ahí será muy interesante además el papel que
tendrá el Consejo de Administración, el mismo que en febrero de este año
publicó una lista de cualidades que tendría que tener el próximo director de la
CFE, y ninguna coincide con el nombrado por López Obrador.
Eliminando
‘diablitos’... en el papel.
Mañana
jueves 16 de agosto, en reunión a celebrarse entre el Centro Nacional de
Control de Energía (Cenace) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la
comisionada Neus Peniche Sala impulsará
una propuesta para desaparecer de una vez por todas del sector energético el
concepto de “socialización de las pérdidas no técnicas”, esquema por el cual
las autoridades regulatorias buscaban recuperar en el mercado eléctrico
industrial las pérdidas financieras que la Comisión Federal de Electricidad
(CFE), de Jaime Hernández, registra con los usuarios domésticos.
El tema ha sido uno de los
principales reclamos de las empresas privadas participantes en el sector
eléctrico; toda vez que, según el acuerdo 74-2015 de la CRE, estas pérdidas de
baja tensión, que en total representan poco más de 30 mil millones de pesos al
año por la presencia de los “diablitos” o por falta de pago, buscan recuperarse
imponiendo cargos de hasta 26 por ciento a las tarifas de los competidores del
mercado en media tensión.
Es por ello
que el tema que tratarán de resolver los
organismos que presiden Eduardo Meraz y Guillermo García Alcocer es fundamental
para generar condiciones reales de competencia en el Mercado Eléctrico
Mayorista; así como para que los usuarios industriales tengan también acceso a
los beneficios de la Reforma Energética y puedan recurrir a suministradores
calificados con tarifas competitivas.
Entre la
espada y la pared en Pemex.
José Luis
Fong Aguilar, subdirector de Producción Región Norte de Pemex Exploración y Producción
(PEP), y Héctor Agustín Mandujano, administrador del activo Burgos, no saben a quién apoyar en el procedimiento
de contratación No. PEP-CAT-S-GCP-401-25390-18-1, para el servicio de Medición
Trifásica en Pozos e Instalaciones de Explotación, ya que en ella se encuentra
participando Sarreal SA de CV, recomendada de la dirección general de Pemex, y
por otro lado Bin Grupo Administrativo, ligada al panista Juan José Suárez
Coppel, a quien Fong Aguilar y Mandujano le deben la continuidad de su puesto,
ya que gracias a su intervención con el actual director de PEP, Javier Hinojosa
Puebla libró la jubilación para la que ya estaba programado recientemente, casualmente inician mañana inspección
física a una empresa con sede en Edinburg, Texas... algo inusual por parte de
Pemex..
En ese caso
esperamos ver congruencia, como pasó en el fallo de servicio integral de
compresión de gas PEP-CAT-S-GCS-0047316-18-1 de varias partidas por más de 20
millones de dólares que se llevaron ENX COMPRESSOR, filial de Diavaz; y
Sicoval, del empresario Luis García, dejando fuera a Mariano Hernández, nuestro
célebre protagonista de Grupo Nuvoil, y quien no pierde oportunidad de pregonar
que es cercano de Rocío Nahle, la próxima secretaria de Energía, según me han
contado diferentes fuentes.
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