Integrantes de la Comisión de Seguridad Social del Senado cuestionaron al presidente de la Comisión
Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Carlos Ramírez Fuentes,
sobre el estado de los recursos invertidos por el organismo en el proyecto
cancelado del Nuevo Aeropuerto y el pago de pensiones en los próximos años.
La senadora Gricelda Valencia de la Mora, presidenta de dicho
grupo de trabajo, preguntó sobre la
garantía que tiene la inversión realizada en el proyecto del nuevo aeropuerto
de la Ciudad de México, ante su eminente cancelación.
Ramírez Fuentes respondió
que la inversión en el aeropuerto tiene una cláusula de protección, porque no
hay inversión sin riesgo.
Recordó que cuatro
Afores invirtieron 13 mil 500 millones de pesos, en febrero o marzo de este
año, y “en el contrato se estableció una cláusula ante un evento catastrófico,
como la cancelación “.
“Se dispuso que para
proteger el capital de los ahorradores se iba a activar una cláusula a través
de la cual, el TUA, el Impuesto al Uso Aeroportuario, serviría como garantía
frente a las inversiones que se realizaron “, explicó.
Por otro lado, el senador Ángel García Yáñez, del PRI, dijo que los informes trimestrales de la
Comisión señalan que hay un enorme traspaso hacia las Afores que ofrecen
rendimientos menores, lo que resulta ilógico.
Preguntó qué se puede
hacer para ampliar la cobertura del Sistema de Ahorro para el Retiro, y cómo el
Poder Legislativo podría ayudar a solucionar el problema.
La legisladora Mayuli Latifa Martínez, del PAN, señaló que la población de adultos mayores
sigue en aumento año tras año, lo que tendrá serias implicaciones para las
finanzas nacionales.
Expuso que el sistema
nacional de pensiones registra un serio problema estructural, con el cual los
mexicanos están condenados a retirarse con pensiones muy bajas, de tres mil
pesos en promedio mensuales.
En su turno, la senadora María Leonor Noyola Cervantes, del
PRD, manifestó que a un elevado
porcentaje de derechohabientes le da temor, desconfianza e incertidumbre
escuchar la palabra Afores “por los malos manejos que se han registrado de sus
ahorros, y cuando los afectados acuden a reclamar simplemente se les niega
información y nadie se hace responsable”.
Otro problema, señaló,
es el bajo salario que reciben los trabajadores, y que deriva en que no puedan
ahorrar mucho, además de las cargas onerosas que pagan a través de los
descuentos.
Al responder a los cuestionamientos, el titular de la Consar destacó la importancia de que el Congreso de la
Unión reforme el actual sistema de pensiones.
Señaló que ante el cambio
demográfico que se acelerará dramáticamente en la próxima década, México debe
aspirar a un sistema integrado, y anunció que en próximos días entregará a la
nueva administración de la Consar una ruta de cómo podría ser reformado.
Detalló que entre las
propuestas están el aumentar el ahorro de los trabajadores (el voluntario y
obligatorio); atender el problema de las universidades, estados y municipios
con sus sistemas de pensiones quebrados; incorporar a los trabajadores
independientes; bajar las comisiones; y mejorar los rendimientos.
Informó que actualmente
hay 61.6 millones de cuentas abiertas en el sistema de pensiones, aunque no
todas están activas, porque los registros del IMSS e ISSSTE suman 22 millones
de trabajadores cotizando. “Hay mexicanos que cotizaron durante algún tiempo y
luego salieron; si regresan su cuenta individual se activa inmediatamente”.
Añadió que los activos
administrados por las Afores ascienden a 3.4 billones de pesos, cifra que
equivale a casi 15 por ciento del Producto Interno Bruto, y representa la bolsa
de ahorro interno más grande en la historia del país.
Expuso que existen 10
Afores en el mercado, y que el ahorro se invierte principalmente en
instrumentos de deuda gubernamental, que suelen ser muy seguros y pagan un buen
rendimiento.
El 20 por ciento del
ahorro está invertido en deuda corporativa, es decir, en
emisiones de deuda de empresas privadas o las llamadas productivas del Estado,
y 15 por ciento, en 50 países con buen grado de inversión y relativamente
seguros. El resto está invertido en proyectos de infraestructura de todo tipo,
añadió.
Ramírez Fuentes dio a
conocer que al cierre de septiembre de 2018, las Afores tenían más de 1.2
billones de pesos invertidos en actividades productivas.
México tiene un bono demográfico
que inició a principios de la década de los 80, pero va a llegar a su fin hacia
el 2030, lo que se traducirá en menos jóvenes trabajando y cada vez más adultos
mayores que requieran una pensión, agregó.
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