En medio de
la discusión por la creación nuevamente de una Secretaría de Seguridad y de la
figura de súperdelegados estatales, la
Cámara de Diputados aprobó el martes 13 de noviembre una reforma sobre la
relación de la Secretaría de Gobernación (Segob) con los medios públicos, que
especialistas consideran un riesgo de control autoritario, aunque los
legisladores lopezobradoristas rechazan esa interpretación.
“A la Secretaría de Gobernación
corresponde (…) proveer el servicio de radiodifusión pública digital a nivel
nacional”. Esta fue la frase que quedó aprobada en el artículo 27 fracción
octava de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (LOAPF) —que
cada nuevo gobierno ajusta para establecer cómo se va a organizar—, a pesar de
que no estaba en la iniciativa original.
Actualmente,
esta ley sólo concede a Segob facultades
para “formular, regular y conducir la política de comunicación social del
Gobierno Federal y las relaciones con los medios masivos de información”, en su
fracción 39, y vigilar que las publicaciones no atenten contra derechos de la
vida privada, los niños o la paz, en la fracción 40.
Para Ricardo
Raphael, académico del CIDE y colaborador de Canal Once —la televisora pública
más antigua de México—, hay un error en
la redacción y antes de pensar que hay una intención perversa del gobierno,
pide que se corrija en el Senado, que recibirá la iniciativa esta semana.
“Si el argumento de la redacción
fuera que la Secretaría de Gobernación debe asegurar la provisión, yo estaría
muy conforme con la redacción, y ojalá la Cámara de Senadores agregue ese
verbo. Pero si queda como está, que es ‘proveer el servicio’, pues sí
estaríamos en una muy mala redacción jurídica que chocaría con otras leyes,
porque pues la UNAM provee el servicio de televisión pública de TV UNAM, y el
Poli (Instituto Politécnico Nacional) provee el servicio de televisión pública
del Once, y el Canal 22 es una empresa prácticamente paraestatal”, señaló en entrevista.
Pero Aleida
Calleja, experta del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y
Convergencia (Observacom), está segura
de que no fue un descuido y consideró que este cambio es un retroceso en el
camino hacia tener medios públicos que sean verdaderamente independientes del
gobierno, como en otras partes del mundo.
“Que la Secretaría de Gobernación
tenga injerencia en la política pública o en la regulación de los medios es uno
de los rasgos autoritarios de los más cuestionables y que no nos hemos podido
zafar en este país. Incluso en países de Latinoamérica se quedan con el ojo
cuadrado de que aquí sea así. Y dos: el poco avance que habíamos logrado para
ir hacia medios verdaderamente públicos y no gubernamentales, dándoles cierto
margen de independencia, pues se va por la borda”, lamentó.
Con la reforma en Telecomunicaciones
de 2013, explicó, ya se había cuestionado mucho que todavía se le dejaran
facultades sobre los medios a Segob, en lugar de que todo pasara a manos del
Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). Aun así, se creó el Sistema
Público de Radiodifusión (SPR) para coordinar a los medios públicos, que en
términos de diseño institucional, aunque no es un organismo autónomo, tampoco
está sectorizado, es decir, no depende de ninguna secretaría, lo cual implicaba
cierta independencia.
Esta preocupación
la comparte Héctor Villareal, quien fue director del Instituto Mexicano de la
Radio (IMER) y de Notimex y ocupó varios cargos de comunicación social durante
los sexenios del PAN. En la época de Vicente Fox, explicó, el IMER pasó de
estar sectorizado en Segob a estar en la Secretaría de Educación Pública (SEP),
y la tendencia era a acercar a los medios públicos más a instancias ciudadanas.
“Regresar a la Secretaría de
Gobernación la prestación del servicio de radiodifusión es acabar, así, de tajo,
anular la expectativa que me parece legítima, ciudadana, de tener medios
públicos como en una democracia normal. Es mandar al diablo los últimos 18 años
o más, y regresar a cuando (Carlos) Salinas”, expresó.
“Vamos a la época de (Manuel)
Bartlett. Es la idea de los medios que él tenía”, dijo en relación a quien fuera
secretario de Gobernación entre 1982 y 1988, hoy propuesto por el presidente
Andrés Manuel López Obrador para dirigir la Comisión Federal de Electricidad
(CFE).
¿Qué
quisieron decir los diputados?
Cuestionada
sobre el sentido de la ley, la diputada morenista Rocío Barrera, presidenta de
la Comisión de Gobernación, que elaboró el dictamen, dijo a Animal Político que el objetivo es que haya mejores contenidos
en los medios públicos.
“Lo que se propone es que se requiere
que la Segob trabaje con el SPR para que más mexicanos y mexicanas tengan
acceso a mejor contenido de radio y televisión. Muy poca gente conoce el
Sistema Público de Radiodifusión, y es porque esta entidad no ha tenido el acercamiento
suficiente a las localidades y a la gente, y el objetivo es cambiar esta
premisa. Entonces con este cambio que nosotros hacemos al artículo 27, abrirá y
difundirá cultura, información y arte. No se trata, como lo han mencionado, de
una máquina política tendenciosa o de propaganda gubernamental. Eso es un
error”.
—Pero la reforma no menciona eso del
SPR, sólo dice ‘servicio de radiodifusión pública’—, se le hizo ver.
“Así es, servicios de radiodifusión,
y lo que se quiere es, como te digo, generar las condiciones de un mejor
contenido en información”, señaló.
Gerardo
Fernández Noroña, diputado del PT, cree
que las críticas a lo aprobado obedecen a que “le andan buscando chichis a las
hormigas” y en realidad la nueva redacción deja todo como estaba, sin dar al
gobierno mayor poder sobre los medios.
“Nuestro objetivo nunca ha sido ese y
nuestras intenciones no podrían estar más lejanas a esa interpretación que se
hace a la ley que aprobamos. Si inclusive a Gobernación se le quitaron un
montón de facultades, Gobernación ha quedado como el espacio de construcción
política y de acuerdo por excelencia. Y los compañeros que van, Olga Sánchez,
Alejandro Encinas, Zoé Robledo, se caracterizan por su absoluta disposición al
diálogo y al acuerdo, ¿para qué demonios van a querer una herramienta
autoritaria? Eso no tiene sentido”, afirmó.
Pero Mario Campos, exdirector de
información en el IMER y actual conductor en medios privados, considera un
riesgo esta explicación.
“Haber trasladado los medios públicos
a la SEP, como se hizo en su momento, y no a Gobernación, mandaba un mensaje
político que indicaba que no eran un instrumento de propaganda, sino que eran
medios como tal de servicio público, con una vocación distinta. Entonces el
cambiar nuevamente y regresarlos a Gobernación, más allá de las personas que
encabecen las instituciones —porque habrá quien diga que Olga Sánchez Cordero
quizá no haga un uso político de los medios y quizá yo podría estar de acuerdo
con ello—, pero las instituciones tienen que ver más allá de las personas que
las encabezan, tiene que ver con el diseño, y cuando lo pasas de la SEP a
Gobernación, mandas una señal que me parece es preocupante para todos”, comentó.
“Lo mínimo que habría que esperar es
una explicación de cuál es la racionalidad detrás del cambio, y de qué
garantías institucionales van a desarrollarse para que los medios se
fortalezcan en tanto medios públicos y no estén subordinados a la agenda del
gobierno en turno”.
Una reforma
a medio proceso legislativo.
El pasado 18
de octubre, el coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, presentó la iniciativa de reforma a la Ley
Orgánica de la Administración Pública Federal, que entre otras modificaciones a
la estructura de gobierno cambia el nombre de la Secretaría de Desarrollo
Social por la de Bienestar y crea la de Seguridad y Protección Ciudadana.
En el
artículo 27, referente a Segob, sólo se
mencionaba con relación a los medios las facultades de administrar los tiempos
del Estado en radio y televisión, y orientar los programas de comunicación
social. Nada sobre “proveer el servicio de radiodifusión pública digital a
nivel nacional”, una frase que quedó
en la redacción final del dictamen presentado ante el pleno.
Animal Político buscó a Delgado para
conocer su postura, pero el diputado pidió unos minutos para revisar el tema y
no dio respuesta.
Rocío
Barrera, presidenta de la comisión que
analizó la iniciativa, dijo que las modificaciones se hicieron tras diferentes
mesas de trabajo y observaciones de los diputados, pero que este punto estaba
desde el primer dictamen que se elaboró el 5 de noviembre y que nadie dijo nada
en contra.
La diputada
de Movimiento Ciudadano (MC) Martha Tagle cuestionó
de dónde salió esta frase que no estaba originalmente, además de criticar que
sólo la Comisión de Gobernación analizó la iniciativa, a pesar de que toca una
amplia variedad de materias y de dependencias.
“No recuerdo que nadie haya propuesto
nada en ese sentido; apareció en el proyecto de dictamen, y varios temas así
aparecieron, como el de que Sedena y Semar sí tenía oficialías mayores y las
demás dependencias no. Lo que nos hace suponer es que, como cuando en el PRI,
hay una mano que metía cosas que nadie había propuesto como legislador”, señaló.
Aleida
Calleja, experta en telecomunicaciones,
también cree que hay motivos para sospechar de esta modificación.
“Cuando supimos de este tema,
buscamos a las personas con las que tenemos contacto del equipo de transición,
les dijimos que el acuerdo había sido que Gobernación no tenía más manos en
esto… Pero si juntas eso, ya en el sospechosismo, con el anuncio de López
Obrador de que los dueños y directivo de las principales televisoras van a ser
sus asesores, pues algo huele, ¿no? Así han operado las televisoras de manera
histórica, gane quien gane quieren estar juntito con derecho de picaporte”.
—¿Pero las
televisoras privadas qué ganarían?
“A los medios comerciales les
conviene que los públicos sean medios gubernamentales, débiles y sin audiencia.
¿Qué pasa cuando tienes medios públicos verdaderamente independientes en el
ámbito editorial? Que informativamente son muy fuertes. La gente puede ver
cualquier cosa, pero para informarse, ve su medio público. Tienes el ejemplo
europeo, es el caso de la BBC, de la ARD en Alemania”, explicó.
La
aprobación de la Ley de la Administración Pública Federal en la Cámara de Diputados
corrió a cargo de Morena, el Partido del Trabajo (PT), Encuentro Social (PES) y
Partido Verde (PVEM), mientras que el PRI y el PRD se abstuvieron en lo
general, y PAN y MC fueron los únicos en contra.
Al pasar a la discusión de reservas a
artículos en particular, el PAN reventó la sesión. Los coordinadores
parlamentarios acordaron que se convocara a una nueva sesión, que terminó de
madrugada, en la que el PAN ya no participó por considerarla irregular y de la
que también se ausentaron MC y el PRD. Tagle tenía preparada una reserva a la
fracción octava del artículo 27, pero ya no la presentó, por lo que el bloque
lopezobradorista aprobó la Ley sin oposición.
Fernández
Noroña, parte de ese bloque, comentó que
él había visto bien la Ley en general y no percibió ningún problema en el punto
que ahora está bajo la lupa. Aun así, dijo estar abierto a que si el Senado
considera que la crítica es fundada y los diputados cometieron un error en la
redacción, les enmiende la plana y la cambie.
La
iniciativa ya fue turnada a la Cámara de Senadores, que este miércoles 21 de
noviembre empezará a revisarla en Comisiones Unidas de Gobernación y de
Estudios Legislativos.
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