Por Gloria
Leticia Díaz.
Padres y
madres de los 43 estudiantes de la Normal “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa,
desaparecidos hace casi seis años, exigieron al presidente Andrés Manuel
López Obrador materializar la repatriación con fines de detención de Tomás
Zerón de Lucio y la captura de otros personajes involucrados en la fabricación
de la “verdad histórica”.
A la reunión
de los familiares de los 43 con López Obrador, este miércoles, también
asistieron la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; el subsecretario
de Derechos Humanos, Alejandro Encinas; el fiscal especial para el caso, Omar
Gómez Trejo; la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Martha Delgado, y el
director de Derechos Humanos y Democracia de la Cancillería, Christopher
Ballinas.
Los
padres y madres reconocieron el hallazgo de los restos y la identificación de
Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, uno de los jóvenes desaparecidos, en un
área distinta al basurero de Cocula, escenario de la “verdad histórica”.
De acuerdo
con la información proporcionada, los familiares de los jóvenes desaparecidos pidieron
al presidente fortalecer la Comisión para el Acceso a la Verdad y a la Justicia
y la Unidad Especial para la Investigación y Litigación del caso Ayotzinapa, y
que continúen en coordinación con el Equipo Argentino de Antropología Forense
(EAFF), el Grupo Interdisciplinario de Expertos (GIE), la Oficina de la Alta
Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) y la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Pese a los
avances, señalaron que mantienen vigentes las demandas expresadas en marzo
pasado, cuando se reunieron con el fiscal general Alejandro Gertz Manero y con
el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar.
Subrayaron
que están en contra de “otra verdad histórica”, por lo que consideraron que
toda información que se alleguen los investigadores “debe verificarse y
contrastarse con otras pruebas, para no dar toda la credibilidad a versiones
que pueden darse por intereses que no tienen que ver con la verdad”.
Tras
manifestar que la identificación de Christian es un primer paso para el
esclarecimiento, insistieron en lo que han pedido desde el principio: “la
verdad, aunque duela”.
Los padres y
madres solicitaron a López Obrador una próxima reunión en el contexto del
sexto aniversario de la desaparición de sus hijos e insistieron en que
prefieren una investigación firme a que su gobierno cree “una versión o
narrativa que, sin haberse reunido todas las evidencias, tienda al cierre del
caso”.
En un
documento entregado al presidente, destacaron su preocupación de que se
anuncie la existencia de procesos penales, “pero sin presentar resultados”, por
lo que urgieron a materializar las detenciones pendientes de ejecutar, entre
ellas las de los policías municipales de Huitzuco y Tepecoacuilco, y las
policías Federal y ministerial de Guerrero.
Insistieron
en “detener y someter a proceso a actores clave de la anterior administración
por las irregularidades cometidas en la investigación, empezando por Tomás
Zerón de Lucio”, así como Carlos Gómez Arrieta, acusado de tortura.
En el caso
del exdirector de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la extinta
Procuraduría General de la República (PGR), consideraron inquietante que
“aún no esté verificado” que se encuentre prófugo en Canadá, aunque así se ha
anunciado, por lo que demandaron agilizar su proceso de extradición.
Sobre
Gómez Arrieta, el temor de los padres y madres de los estudiantes es que
continúe con la protección de la Fiscalía General de la República (FGR) o del
gobierno de Michoacán, donde fungió como titular de la Secretaría de Seguridad
Pública (SSP) hasta junio de 2019.
En un video
difundido en redes sociales se observó cómo era torturado uno de los acusados
del caso Ayotzinapa, Carlos Canto, hechos en los que habría participado Gómez
Arrieta.
Los
familiares de las víctimas también pidieron someter a procesos penales a
miembros del 27 Batallón de Infantería en Iguala que estaban activos cuando
ocurrieron los hechos e “incurrieron en falsedad en sus primeras
declaraciones”, y posiblemente tenían vínculos con la delincuencia organizada.
De igual
manera, demandaron detener a las personas que se encuentran prófugas desde
2014, así como procesar bajo nuevas acusaciones a quienes ya obtuvieron su
libertad o están próximos a obtenerla y son “actores claves de los hechos”, así
como aquellos personajes que están sometidos a otro tipo de acusaciones, pero
no por desaparición forzada, y podrían tener información.
Los padres y
madres de los 43 normalistas desaparecidos recomendaron continuar con la
exploración de la “Barranca de la Carnicería”, donde fueron localizados los
restos de Christian Rodríguez, así como explorar otras áreas con el apoyo del
EAAF, y someter el análisis de los restos en laboratorios en el extranjero
recomendados por el grupo argentino, toda vez que “las áreas de servicios
periciales de la FGR no han sido depuradas de quienes con acciones u omisiones
apoyaron la verdad histórica”.
Sugirieron
ofrecer incentivos a las personas identificadas como parte del cártel Guerreros
Unidos que están siendo procesados en Estados Unidos, y pedir el apoyo de la
DEA “para ahondar en las investigaciones” y revisar quiénes de ellos pueden ser
extraditados.
En su carta,
lamentaron que hasta ahora no se haya concretado la solicitud de que se
designe sólo un órgano jurisdiccional donde se analicen todas las acusaciones
relacionadas con el caso Ayotzinapa, como se pidió en el convenio firmado con
el Poder Judicial de la Federación.
Asimismo, expresaron
su “más profunda indignación” por los audios que revelan la corrupción en el
Poder Judicial y que permitieron a uno de los líderes de Guerreros Unidos, José
Ángel Casarrubias Salgado, librar una primera acusación por delincuencia
organizada, por lo que demandaron una explicación por parte del Poder Judicial
y sanciones ejemplares para los funcionarios involucrados.
En la larga
lista de peticiones, consideraron indispensable “depurar a las instituciones
de todos los funcionarios que por acción u omisión avalaron la ‘verdad
histórica’, convalidando así la mentira y las violaciones a derechos humanos”,
toda vez que la evasión de personajes vinculados a la anterior administración
no se explica sin esas redes de complicidad.
Para los
familiares de los 43 normalistas desaparecidos, es urgente que los
secretarios de Marina, de la Defensa Nacional y de Seguridad y Protección
Ciudadana, así como el titular del Centro Nacional de Investigación, entreguen
“sin contratiempos ni obstáculos” la información que ha solicitado la Comisión
para la Verdad y la FGR les han solicitado.
También continuar
con los diálogos tendentes a “romper el pacto de impunidad” con las personas
que están detenidas o que formaron parte de las investigaciones durante la
administración pasada, a fin de que proporcionen información sobre los hechos.
Al
presidente López Obrador le pidieron la colaboración de la Unidad de
Información Financiera (UIF) con la comisión presidencial y la FGR, para
investigar la situación financiera de los personajes que pudieron estar
involucrados en los hechos y en las irregularidades cometidas en la
investigación; que se garantice que la Comisión Ejecutiva de Atención a
Víctimas (CEAV) y la Secretaría de Salud continúen atendiendo a los
sobrevivientes y a las personas heridas, así como a las familias impactadas por
la pandemia de covid-19, y garantizar la seguridad de las familias y
normalistas.
Finalmente, insistieron
en la necesidad de que el presidente Andrés Manuel López Obrador no los
abandone, pues “el pacto de impunidad y silencio no se ha roto, apenas se ha
empezado a resquebrajar”, y ese pacto –subrayaron– será concluido “cuando
sepamos el paradero real de todos nuestros hijos y cuando los verdaderos
delincuentes –esos que ordenaron y realizaron la desaparición, esos que
ordenaron y realizaron la manipulación de las investigaciones– sean llevados a
prisión y sancionados”.
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