El gobernador Héctor Astudillo Flores
afirmó que el problema de inseguridad y violencia que se vive en la entidad,
“es más complejo” de lo que imaginó al principio de su administración en
octubre de 2015.
El
mandatario justificó la incapacidad de
su administración al afirmar que la brutal ola de violencia que azota a
Guerrero, no comenzó en su gobierno, “viene de años atrás”, dijo, y
responsabilizó a sus antecesores postulados por el PRD, Ángel Aguirre Rivero y
el interino Rogelio Ortega Martínez.
A pesar de
ello, hasta la fecha no ha actuado
contra ellos, quienes fueron acusados por la Auditoría Superior de la
Federación (ASF) de desviar millonarios recursos federales del Fondo de
Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) para realizar una compra
irregular de armamento que involucra al Ejército en la adquisición de un
sistema de espionaje telefónico y de contratos millonarios a empresas
particulares sin licitar durante 2014 y 2015.
En noviembre
de 2015, la ASF emitió un dictamen en el
que asegura que los presuntos actos de corrupción, así como el manejo
deficiente y sin transparencia de los recursos públicos del fondo federal,
provocaron “el incumplimiento de las metas” de la estrategia contra el combate
a la delincuencia en Guerrero.
A pesar de
que la ASF ordenó al gobierno de
Astudillo investigar y sancionar los actos u omisiones de los servidores
públicos que administraron de forma irregular los recursos del FASP, los
colaboradores de Aguirre y Ortega siguen impunes.
El
gobernador Astudillo canceló este jueves su gira por Miami, a donde viajó para
tratar de convencer a empresarios de navieras que Guerrero es un estado seguro.
Por la
tarde, ya de regresó en el país, el mandatario emitió un mensaje en la
residencia oficial Casa Guerrero, al oriente de esta capital, para hablar sobre
la ejecución del secretario general del PRD en la entidad, Demetrio Saldívar
Gómez.
Deslinde de
la violencia.
La línea discursiva de Astudillo se
enfocó en deslindar a su gabinete de la ola de masacres, desaparición de
personas y terror que se vive en la entidad, que ocupa los primeros lugares en
homicidios dolosos a escala nacional, y que ahora alcanzó a la clase política
que se mantiene indiferente ante el drama social.
Al respecto,
dijo que “desafortunadamente Guerrero vive una etapa de violencia que no nació
hoy, viene de años atrás”, y enseguida presentó las cifras oficiales sobre
homicidios dolosos registrados en los últimos siete años.
En este
periodo que abarca los gobiernos de Aguirre, Ortega y Astudillo, se han
acumulado 13 mil 29 homicidios dolosos.
De esos, en
2011 se reportaron dos mil 158 asesinatos; en 2012 fueron dos mil 310; el año
2013 cerró con dos mil 87; en 2014 se documentaron mil 514; en 2015 sumaron dos
mil 16; en 2016 dos mil 280 y durante los primeros tres meses de 2017 van
664 crímenes.
Es decir, el promedio anual de 2011 a
la fecha ha sido de dos mil ejecuciones en la entidad, indicó Astudillo.
Enseguida,
expresó: “Es evidente que la violencia homicida
no ha sido causada por mi gobierno” y destacó que el año más violento fue
2012 con dos mil 310 homicidios dolosos durante el gobierno de Ángel Aguirre
Rivero.
No obstante, Astudillo omitió decir que el año pasado
durante su gobierno se registró la cifra más elevada en los últimos cinco años
con dos mil 280 homicidios dolosos, es decir, 30 asesinatos menos que en 2012,
de acuerdo con las cifras oficiales que expuso el mandatario.
Luego, dijo
que a diferencia de las administraciones de sus antecesores, el actual gobierno
está acotado en cuanto a recursos presupuestales.
Admitió que la policía estatal es
insuficiente para tratar de prevenir los delitos y que no cuentan con recursos
económicos para contratar y equipar a las corporaciones policiacas.
Fue entonces
cuando soltó: “Vamos en la cuarta parte
del periodo sexenal, reconozco que el tema de la inseguridad y la violencia es
más complejo de lo que creíamos al inicio del gobierno”.
También justificó las críticas lanzadas por su
secretario de Gobierno, Florencio Salazar Adame contra la dirigencia perredista
a la que descalificó a través de su cuenta de Twitter, al afirmar que el PRD no
tiene moral para reclamar la incapacidad del gobierno de Astudillo porque la
violencia se generó en administraciones pasadas.
“Si hoy hacemos comentarios de las
condiciones en las que se recibió el estado y la administración es para
reafirmar el compromiso con los ciudadanos y que este gobierno no ha sido
omiso, recibimos grandes problemas”, expresó Astudillo.
Luego, condenó el hecho de que el crimen de
Demetrio Saldívar pretenda ser politizado por la dirigencia nacional y estatal
del PRD y afirmó que resulta indeseable que “actores que miran más hacia el interés político y no hacia la
corresponsabilidad de gobernar” asuman esta postura.
“Está claro que estoy obligado a
ofrecer resultados y no rehuimos al compromiso”, indicó Astudillo pero no se
fijó un plazo como en 2015 cuando afirmó que en un año se verían los efectos de
la estrategia de seguridad que dirige el Ejército en Guerrero desde 2104.
Finalmente,
Astudillo remató:
“No estamos
para confrontarnos, ni para descalificar las legítimas posiciones de quienes
cuestionan mi gobierno. Aspiramos a la responsabilidad política la diversidad,
no es lucha de enemigos sino la confrontación civilizada de adversarios”.
Hallan tres
cuerpos embolsados en la Autopista del Sol.
Chilpancingo-Guerrero.
Esta mañana tres cuerpos embolsados fueron encontrados sobre la Autopista del
Sol, poco antes de la caseta de Palo Blanco.
El hallazgo
se registró a la altura de la colonia El Mirador de Chilpancingo.
Uno de los
cuerpos fue atropellado por un vehículo que circulaba por la vía y fragmentos
de esos restos quedaran esparcidos en la carpeta asfáltica.
La Fiscalía
General del Estado realiza las diligencias de ley correspondientes, luego de
que fuera acordonada la zona.
Hasta este
momento se desconoce la identidad de las víctimas que se suman a las 630
muertes violentas que se han registrado de enero a la fecha de este año, en la
entidad.
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