El alcalde con licencia de
Chilpancingo, el priista Marco Antonio Leyva Mena, anunció este lunes que
solicitó al Congreso su reincorporación al cargo y responsabilizó al gobernador
Héctor Astudillo Flores de cualquier atentado en su contra, incluso si es
desaparecido por tomar esta decisión.
“He decidido regresar por los
infundios permanentes del adversario político, por intentar utilizar la
difamación y la calumnia como herramienta para conseguir sus fines, sumados a
la instrumentación de adelantar tiempos de auditorías y aparatos coercitivos
para dañar y desaparecer del mapa político a los que consideran no adversarios
sino enemigos de sus visiones egocéntricas del poder”, expresó Leyva Mena.
El 16 de
octubre, el alcalde de Chilpancingo, el priista Marco Antonio Leyva Mena, solicitó licencia al Congreso local para
separarse del cargo, tras su confrontación con el gobernador Héctor Astudillo
Flores por el control de las ganancias que genera la recolección y reciclaje de
la basura en la región Centro de la entidad.
Dos meses después, el alcalde con
licencia reapareció esta mañana para anunciar públicamente que había solicitado
al Congreso su retorno al cargo.
Enseguida,
arribó a la sede del ayuntamiento capitalino, se metió al despacho particular
de la presidencia municipal donde se encontraba el alcalde sustituto Jesús
Tejeda Vargas, quien sorprendido regresó el saludo y se retiró del lugar,
mientras Leyva Mena era vitoreado por un grupo de seguidores.
Marco Leyva dijo que va a esperar la
notificación del Congreso local para asumir plenamente el cargo y Tejeda Vargas
anunció que procederá jurídicamente contra el alcalde con licencia,
argumentando que extralimitó sus funciones al tomar de manera arbitraria la
oficina y emitir nombramientos a dos colaboradores.
Previamente,
Leyva Mena dio lectura a un comunicado
donde se lanzó directamente contra el gobernador Héctor Astudillo Flores,
también del PRI, al expresar textualmente:
“Sé a lo que me enfrento. A un
aparato dirigido desde el ángulo más oscuro del poder en la entidad. A su
dinero, a la red de intereses y voracidad de ambiciones. A promesas de negocios
o candidaturas que nunca se cumplirán y serán instrumentos de llevar a cabo
felonías a cambio de humo que los harán arrepentirse después”, expresó.
Luego, Leyva
Mena dijo que el mandatario estatal
utilizará “métodos legales y extralegales para poner todos los obstáculos
posibles”, y remató:
“No tengo miedo. Miedo es vivir en la
vergüenza de no luchar y permitir avanzar una injusticia. Por eso encargo mi
seguridad al gobierno de la República: he dejado con un notario de la Ciudad de
México la historia de mis conflictos políticos, no tengo otros, y el interés que
se podría tener, hoy o mañana, en mi desaparición”, expresó el priista, quien
responsabilizó a Astudillo de cualquier atentado en su contra.
Leyva Mena
consideró que “en las visiones
personales, es la opacidad, el manipular el aparato de Estado para sus fines y
hacer desaparecer al enemigo político sea del partido propio o diferente, eso
no importa”.
“Si no hay
alineamiento al eje central de la decisión del Príncipe, entonces es pan, palo
o auditoría dirigida. Es jugar con las percepciones a través de su influencia
en los medios y después de que la realidad demuestre lo contrario, ‘el usted
perdone’ se hará presente”, indicó el alcalde con licencia.
Incluso, definió al gobierno de Astudillo como “los
negocios del recurso público para ganancias privadas, es la imposición del
capricho a los órganos de Estado y por ser impuesta es injusta; utilizar un
discurso de fachada democrática que esconde el rostro más oscuro de un régimen
autoritario”, acusó.
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