Gabriel Sosa
Plata.
Se dice con frecuencia que la
creación de comisiones para lo que sea anticipa el fracaso para lo que se busca
alcanzar, sobre todo cuando no existe voluntad o los intereses en juego son más
poderosos que la nobleza de los fines. Esta sensación es la que tuve con el
anuncio, la semana pasada, de la instalación de la Comisión sobre Tecnologías
de la Información y Contenidos Audiovisuales dirigidos a Niñas, Niños y
Adolescentes.
Dicha Comisión, se dice en un
comunicado a medios distribuido por la Secretaría de Gobernación (Segob), nace
para articular y promover acciones para garantizar derechos de niñez y
adolescencia en Internet y su participación en los medios. También para
convertirse en un espacio de “coordinación y articulación institucional para
preservar los derechos de este sector poblacional, tales como el acceso a las TIC’s
e Internet, su intimidad, información y a contenidos adecuados a su edad de
manera segura”.
Suena bien, de entrada, que 22
instituciones coordinen esfuerzos para lograr esos fines, pero resulta
inverosímil su compromiso cuando algunos actores defienden en público una
postura de defensa de derechos y en la práctica combaten legalmente los
intentos de avanzar en el fortalecimiento de dichos derechos. Me refiero, sobre
todo, a Segob y a la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión
(CIRT), que participan en esa Comisión y que son fundamentales para garantizar
el interés superior de la niñez en el ámbito digital y en los contenidos
audiovisuales.
La Segob, como hemos comentado en este espacio,
redujo desde fines de 2015 los horarios de protección para las audiencias
infantiles en radio y televisión abiertas, lo que las expone a más contenidos
no adecuados para su edad y a más publicidad de comida chatarra. Algo inusitado
en el mundo y contrario a las mejores prácticas internacionales en la
regulación de contenidos dirigidos a niñas y niños y que además boicotea las
propias políticas públicas gubernamentales en la obligación de garantizar el
interés superior de la niñez en todos los ámbitos, incluido, claro, el de la
salud.
En
respuesta, diversas organizaciones
sociales y personas presentaron amparos y en primera instancia les dieron la
razón, pero es día que la Segob sigue en la férrea defensa legal de sus
lineamientos en los tribunales, no obstante que los cambios legales se hicieron
sin mecanismos abiertos, sin la participación ciudadana y de expertos, sin
argumentos e investigación que avale la pertinencia de la reforma a la
clasificación horaria.
Lo mismo
podemos decir de la CIRT. Es integrante de la nueva Comisión y tiene una
interlocución privilegiada con el resto de las instituciones para hablar de
responsabilidad en la producción y transmisión de contenidos, pero paralelamente combate mediática y
legalmente, en coordinación con el gobierno federal, los derechos de las
audiencias, incluidos los de la infancia, uno de los grandes logros de la
reforma en telecomunicaciones.
No le repito
aquí esta película de terror, pero es
importante recordar que fue desde el gobierno y algunos medios que los intentos
del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para garantizar los derechos
de las audiencias fueron revertidos. Y fue tan intenso el cabildeo que no sólo
lograron detener los lineamientos en esta materia emitidos por el órgano
regulador autónomo, sino también promover en octubre del año pasado una reforma
legal que desdibujó esos derechos y las facultades del IFT para su debida
protección.
La reforma (en realidad una
contrarreforma) también ha sido impugnada con una acción de
inconstitucionalidad que presentaron 47 senadoras y senadores y diversos
amparos, entre éstos uno interpuesto por la Asociación Mexicana de Defensoría
de las Audiencias (AMDA). Los recursos han sido admitidos, pero
en un hecho incomprensible, la defensoría de las audiencias de la CIRT desea
meterse en uno de los juicios, no para defender los derechos de radioescuchas y
televidentes, sino para ¡defender la contrarreforma!
Por lo
anterior, veo con cierto desánimo las
buenas intenciones de la Comisión, pero hay otras instituciones que podrían y
deberían hacer la diferencia. Además, es imprescindible que participen
organizaciones de la sociedad (no sólo representaciones empresariales), como El
Poder del Consumidor, para que aporten sus conocimientos y experiencia. Ya se
anunció que las incluirán. Pronto conoceremos los alcances de su interlocución
y que tanta pluralidad imperó en la elección de las nuevas integrantes. En todo
caso, lo que se logre en la Comisión, tendrá más un alcance autorregulatorio y
de cierta promoción de derechos, que de aplicación a la ley.
La Comisión
es un logro de Ricardo Bucio, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de
Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes. Su creación se da a pocos
meses de que termine sus funciones la actual administración, lo que acota mucho
las posibilidades para la continuidad de los proyectos, pero sienta un
precedente que puede ser valioso y útil en el siguiente sexenio. ¿Por qué hasta
ahora y no antes? ¿habrá propuestas a los candidatos en esta materia, que ha
sido de poco interés en sus propuestas de gobierno y en sus intervenciones
públicas?
CERROJOS
MEDIÁTICOS
Foro sobre
derechos audiencias. Y justo hoy en el Senado, en el Salón de la Comisión
Permanente, se lleva a cabo el “Foro de los Derechos de las Audiencias… en
espera”, al que convocan la senadora Sylvia Martínez junto con la AMDA y la
Amedi, a partir de las 9:30 horas. En el foro se informará de la presentación
de dos amicus curiae y del estado que guardan los amparos en materia de
derechos de las audiencias. También ofrecerá una conferencia magistral Cynthia
Ottaviano, extitular de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación
Audiovisual de Argentina.
Cambios en
Notimex. El director del Sistema Universitario de Radio, Televisión y
Cinematografía de la Universidad de Guadalajara, Gabriel Torres, asumió la
presidencia del Consejo Editorial Consultivo de Notimex. Sustituyó en el cargo
a Gustavo Lomelín, quien trabaja ahora en la campaña del candidato del PRI a la
presidencia, José Antonio Meade. Rescatar la pluralidad política e
independencia editorial de la agencia de noticias del Estado mexicano es uno de
los retos del Consejo.
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