Después de 20 días de haber sido
detenido por elementos de la policía estatal, el juez Fernando Serrano Jiménez
liberó a León Fierro, activista de derechos humanos y líder del movimiento
Mexicali Resiste, encarcelado tras encabezar protestas en contra de la
instalación de la cervecera Constellation Brands en Baja California.
Al salir del
Centro de Readaptación Social (Cereso) estatal, Fierro afirmó que su detención y posterior liberación “nos fortalece,
vamos a seguir en la defensa del agua, que es una lucha urgente, no sólo aquí
en Mexicali, sino en todo el país”.
Acompañado
por su esposa e hijos, Fierro afirmó que
se considera “perseguido político” del gobernador panista Francisco Kiko Vega
de la Madrid, e informó que tendrá que firmar durante seis meses en el
departamento de atención y seguimiento a los liberados.
El activista pagó mil 889 pesos por
reparación del daño al policía estatal Edgar Manuel Tapia Castro.
Fierro
atendió las distintas llamadas de reporteros locales y nacionales, mientras que
en el Centro Civil de Mexicali se reunieron integrantes del movimiento coreando
consignas como “¡Va a caer, va a caer, Kiko va a caer!”, en alusión al
mandatario estatal.
Fierro, junto con decenas de jóvenes
activistas e integrantes de agrupaciones de campesinos y de vecinos de
Mexicali, inició desde hace más de un año un movimiento de protesta por los
“gasolinazos” que derivaron en otras agendas, como la defensa del agua del
valle de la capital bajacaliforniana y en contra de la instalación de la
cervecera Constellation Brands.
El pasado 16
de enero, Fierro encabezó una serie de protestas para evitar que se efectuaran
las obras para instalar la cervecera que pretende exportar 10 millones de
hectolitros de bebidas cada año. Para ello, requiere 20 mil millones de litros
de agua, lo que equivale al consumo de unos 750 mil habitantes, así como
afectar a los agricultores del valle de Mexicali.
Tras ser detenido el jueves 3, la
jueza Ruth Álvarez calificó a Fierro como una “persona peligrosa para la
sociedad”, y extendió la prisión preventiva. La defensa de Fierro, así como sus
familiares e integrantes de Mexicali Resiste, inició una intensa campaña en
redes sociales para señalar que se trataba de un “preso político” del gobierno
estatal panista, señalado también por varios escándalos de corrupción.
En
declaraciones a la prensa local, el gobernador Kiko Vega negó que Fierro fuera
preso político. “Todo lo que se tiene en proceso de judicializar tiene una
denuncia y, a través de ésta, es como la Procuraduría tiene que actuar. Así se
actuó y se actuará en cualquier situación en la que alguien se sienta ofendido
o lastimado”, buscó justificar el mandatario estatal.
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