Por José Gil
Olmos.
La
Fiscalía General de la República tiene elementos sólidos provenientes de la
primera audiencia de Emilio Lozoya en España que incluye los nombres de los implicados en la
trama de corrupción trasnacional de Odebrecht. En esa lista no sólo están
priistas como Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, sino también el expresidente
Felipe Calderón y algunos panistas de su círculo cercano. Y los implicados lo
saben, pues ese documento fue filtrado al exsenador Roberto Gil Zuarth.
La primera
declaración firmada en España por el exdirector de Pemex Emilio Lozoya Austin
en el caso de la corruptela con Odebrecht -a la que accedió Proceso– menciona
a personajes como Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso,
quienes presuntamente realizaron negociaciones y autorizaron contratos con la
empresa brasileña.
Según los
datos consultados, Lozoya Austin señala que en los compromisos sostenidos
con Odebrecht durante la campaña presidencial de Peña Nieto de 2012 y durante
su gobierno, Videgaray estuvo enterado, e incluso los aprobó; primero como
coordinador de campaña y luego como integrante del gabinete.
Autoridades
mexicanas consultadas comentan que tienen pruebas suficientes para sostener el
caso contra Lozoya, a quien se le imputan los delitos de asociación delictuosa,
operaciones con recursos de procedencia ilícita y cohecho. También, aseguran,
tienen ubicado a Videgaray, presumiblemente en Nueva York.
Lozoya llegó
a la Ciudad de México la madrugada del viernes 17 de julio, luego de una
negociación con la Fiscalía General de la República (FGR) basada en la figura
de “criterio de oportunidad”, y de inmediato fue trasladado a un hospital por
presentar un cuadro de anemia y problemas en el esófago, tras cinco meses de
cárcel en España.
En las
instalaciones hospitalarias, según autoridades gubernamentales, el extitular de
Pemex comenzó a hablar y, con base en esas testimoniales, se llamará a los
testigos e involucrados en el caso de corrupción con la constructora brasileña.
Tanto en su
primera declaración en España como la del viernes 17 en México confirman los
vínculos de Calderón, Peña Neto y Videgaray, entre otros, con la empresa de
Marcelo Odebrecht, que se vienen difundiendo en los medios mexicanos desde hace
tres años.
En 2017, por
ejemplo, la reportera Jesusa Cervantes escribió sobre los 11 contratos que
Pemex firmó entre 2009 y 2012 con la trasnacional brasileña durante la
administración de Calderón por 10.5 millones de dólares, los cuales generaron
pérdidas millonarias al país (Proceso 2010).
Cuando se
difundieron esas negociaciones, Pemex sólo dio a conocer cuatro contratos,
pero la reportera consiguió los siete restantes.
“El único
contrato de 2010 dado a conocer por Pemex fue el que firmó Pemex Gas y
Petroquímica Básica con Braskem (filial de Odebrecht) y Grupo Idesa para el
suministro de gas etano.
“Ese
contrato es considerado la verdadera joya de Marcelo Odebrecht. Es el relativo
a la venta a la empresa Etileno XXI de 66 mil barriles de gas etano por día.
Para llevarlo a cabo, la firma brasileña se comprometió a construir Etileno XXI
con una inversión inicial de 2 mil millones de dólares; al final, el costo de
la obra sobrepasó los 5 mil millones”, señaló la reportera.
En otra
entrega (Proceso 2140), Jesusa Cervantes destacó que desde 2008, cuando
Marcelo Odebrecht estuvo en Los Pinos con Calderón, iniciaron las negociaciones
que se concretaron el 19 de febrero de 2010 para venderle etano a la filial
Braskem –cuando Calderón aún era presidente– y los de mantenimiento en las
refinerías de Tula (2013), Salamanca (2014) y Tula II (2015).
Los primeros
contactos.
En su
declaratoria hecha en España a la que Proceso tuvo acceso parcial, Lozoya
mencionó a miembros de varios partidos involucrados en la distribución de los dineros
que la empresa de Marcelo Odebrecht dio a Peña Nieto para su campaña a cambio
de favores en los contratos realizados en su administración.
El
declarante también dijo que en 2012 Peña Nieto tuvo una cena en Brasil con
el empresario de ese país, quien se comprometió a aportar 4 millones de dólares
a la campaña presidencial de Peña Nieto a cambio de beneficiarse con diversos
contratos, en particular en la rama petroquímica.
En ese
encuentro estuvieron Lozoya, Videgaray e Idelfonso Guajardo, secretario de
Economía en la administración de Peña Nieto.
Ese mismo
año, en noviembre, Peña Nieto y Odebrecht se volvieron a reunir, esta vez en
Querétaro. Al final, uno de los operadores de la petrolera brasileña, Luis
Alberto de Meneses, depositó cerca de un millón de dólares en tres tandas en
una cuenta de un banco en el paraíso fiscal de Liechtenstein, presuntamente a
nombre de Lozoya.
En su libro
Gigante de lodo. Odebrecht y su historia de corrupción en México, Raúl Olmos
apunta que De Meneses declaró ante la justicia de Brasil que se reunió en tres
ocasiones con Lozoya en marzo de 2012 en la Ciudad de México (Proceso 2182).
En esos
encuentros acordó la entrega de los 4 millones de dólares para la campaña de
Peña Nieto a fin de que el mexiquense le facilitara unos contratos cuando
estuviera en Los Pinos. Así sucedió.
No es
coincidencia que en la lista de compromisos del Pacto por México firmado en
diciembre de 2012, en el apartado de la reforma energética, se anunciara una
acción que posteriormente se comprometería con Odebrecht.
“Se
convertirá a Pemex en el motor de promoción de una cadena de proveedores
nacionales y se reforzará su papel en la producción nacional de fertilizantes
(Compromiso 59)”.
Para
entonces, el país no contaba con una planta productora de fertilizantes. Fue
hasta el 20 de diciembre de 2013 cuando Pemex, dirigida por Lozoya Austin, a
través de Pro Agro, compró en 275 millones de dólares Agronitrogenados,
Agroinmuebles y Agroadministración, ubicadas en Coatzacoalcos y Cosoleacaque,
Veracruz.
A la fecha, las
empresas que se compraron no tienen ningún tipo de operación.
En enero
de 2019, la Auditoría Superior de la Federación señaló que se compró la planta
de fertilizantes con equipo incompleto, en mal estado y no utilizable, con 30
años de antigüedad y 18 años fuera de operación.
Informó
que en la compra de Agronitrogenados se incumplieron los objetivos y las metas
de poner en operación la planta de fertilizantes nitrogenados y se rebasaron
los costos en 127%, al pasar de 195 millones a 443 millones de dólares.
De acuerdo
con la declaración que Lozoya ofreció a las autoridades de España y que éstas
entregaron a su contraparte de México, la compra de esa planta de
Nitrogenados se haría con crédito de Nacional Financiera.
La
filtración.
A principios
de 2017, la Secretaría de la Función Pública anunció que realizaría una
investigación acerca de los 10.5 millones de dólares que Odebrecht admitió
haber pagado al gobierno mexicano a cambio de contratos públicos entre 2010 y
2014, lo que habría beneficiado a la compañía brasileña con más de 39 millones
de dólares.
Se trataba
de investigar lo ocurrido en las administraciones de Felipe Calderón y de
Enrique Peña Nieto y sus negociaciones con la trasnacional Odebrecht,
involucrada en casos de corrupción en varios países de América Latina.
Tres años
más tarde, el primer y único funcionario mexicano detenido por este caso de
corrupción trasnacional, Lozoya Austin, ofrece declaraciones en las cuales
señala no sólo a miembros del PRI, su partido, sino también a Calderón y a
exlegisladores del PAN.
La
primera declaratoria de Lozoya en España fue filtrada a panistas identificados
con Calderón presuntamente por el periodista español Antonio Navalón, cercano
al juez Baltasar Garzón, defensor de Lozoya, según lo publicado el viernes 17
en El Universal por el columnista Mario Maldonado.
Maldonado escribe
que el despacho del exsenador Roberto Gil Zuarth, del PAN, consiguió la primera
declaración de Lozoya, que provino de la propia defensa del exdirector de
Pemex.
“Fue el
empresario y periodista Antonio Navalón, socio en México del abogado y afamado
exjuez Baltasar Garzón, quien puso en manos de Gil Zuarth el documento que dice
guardar con recelo la Fiscalía de Alejandro Gertz Manero”, señala el columnista; y añade que
es probable que haya 18 horas de videograbaciones que comprueben los pagos
entregados a legisladores para que aprobaran la reforma energética.
Según
Maldonado, es probable que estén involucrados integrantes del círculo
calderonista que eran legisladores en esa época, entre ellos Ernesto Cordero,
Javier Lozano, Salvador Vega Casillas, así como Mariana Gómez del Campo, Luisa
María Calderón y el propio Gil Zuarth.
Es
factible que también estén implicados José Rosas Aispuro, Francisco Domínguez,
Carlos Mendoza Davis, Martín Orozco y Francisco Javier García Cabeza de Vaca,
quienes hoy son gobernadores de Durango, Querétaro, Baja California Sur,
Aguascalientes y Tamaulipas, respectivamente.
El viernes
17, la FGR empezó a tomar declaración a Lozoya Austin en el hospital en el que
convalece. Trascendió que su permanencia ahí se acelerará para llevarlo al
Reclusorio Norte de la Ciudad de México y poner en marcha las audiencias de su
juicio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.