Los precios al consumidor
en México no dejaron de subir durante 2017. Al cierre del año, la inflación
acumulada en el país fue de 6.77 por ciento y fueron los productos energéticos,
así como los alimentos, bebidas y tabaco los que contribuyeron en mayor medida
a los aumentos.
De acuerdo con datos del INEGI, la contribución acumulada a
la inflación total de esos dos rubros fue de 3.7 puntos porcentuales, es decir,
poco más de la mitad del aumento, un 55 por ciento.
Dentro de los
energéticos, la gasolina Magna tuvo un incremento de 17.46 por ciento en el
año, sumando directamente a la inflación en 0.85 puntos porcentuales, mientras
que el gas doméstico LP “hirvió” sus precios en 44.06 por ciento, contribuyendo en 0.70 puntos al
Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en el año.
Se está produciendo una
transferencia de precios más altos de alimentos y energía a otros sectores
PEGAN CARNE, TORTILLAS, PAPA Y LECHE.
En la categoría de
alimentos, los productos que más impactaron a los bolsillos de los consumidores
durante el año pasado fueron la carne de res, la tortilla de maíz, la papa y la
leche, los cuales tuvieron aumentos de hasta 50 por ciento. Solo estos cuatro
alimentos aportaron en conjunto 0.44 puntos porcentuales en el aumento de
precios anual.
Por último, en el rubro de los servicios, la vivienda fue el
tercer componente que más impactó a la inflación, con una incidencia en el
índice de 0.30 puntos porcentuales, seguido de cerca por el aumento de precios
en loncherías, fondas, taquerías y colectivos de transporte, que aportaron el
0.24 puntos de la inflación general.
“Se está produciendo
una transferencia de precios más altos de alimentos crudos y energía a otros
sectores, un efecto que es visible en el incremento continuo en algunas
categorías, como los precios de los restaurantes”, explicó en un reporte Gabriel
Lozano, economista en jefe para México de JP Morgan.
“La tan esperada
reversión en los precios de los productos agrícolas todavía no está ocurriendo,
ya que los precios del tomate y las calabacitas continúan ejerciendo presión
sobre los precios de los alimentos crudos, similar al incremento usual de fin
de año en los precios de los huevos”, agregó el especialista.
De acuerdo con analistas de distintos grupos financieros, la
inflación durante enero de este año mostrará un notorio sesgo a la baja en su
tendencia anual, debido a que ya no se reflejará el efecto del ‘gasolinazo’
registrado hace exactamente un año.
INICIARÍA BAJA EN ESTE MES.
“Es probable que la inflación se ubique por debajo del cinco
por ciento en enero de 2018, una vez que el impacto del aumento en el precio de
las gasolinas se haya desvanecido”, explicó Carlos Capistrán, economista en
jefe para México de Bank of America Merrill Lynch.
Ante una combinación de factores tanto internos como
externos, los precios en el país mostrarán un sesgo a la baja durante este año,
aunque, advirtieron expertos, no está exenta de riesgos.
“Esperamos que la inflación general se modere a lo largo de
2018 dada la combinación de una posición monetaria y fiscal ajustada, la
expectativa de un tipo de cambio estable, condiciones de demanda domesticadas
muy bajas, base estadística muy alta en inflación de precios regulados y probables
precios de alimentos perecederos”, dijo Alberto Ramos, economista en jefe para
México de Goldman Sachs.
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