Javier Risco.
El debate
del domingo pasado nos ha dejado una enseñanza trascendente: es necesario
reflexionar sobre el uso de las cifras por parte de los candidatos
presidenciales. El ejemplo más evidente fue la discusión entre el candidato del
Frente, Ricardo Anaya, y el esfuerzo periodístico de verificación de datos,
VerificadoMX.
Durante el
debate, Anaya señaló: “Es falso que cuando (Andrés Manuel López Obrador) fue
jefe de Gobierno estuviera (bien) la seguridad. Por cada 100 casos en el país,
los secuestros crecieron 88 por ciento. Él va a decir que no es cierto, que son
los números de ‘la mafia del poder’. Entonces, ¿por qué salió medio millón de
personas a manifestarse contra la inseguridad cuando él era el jefe de
Gobierno?”.
Ante esta afirmación el equipo de
VerificadoMX hizo el siguiente apunte: “El equipo de Verificado 2018 revisó las
cifras oficiales delictivas de 2000 a 2005 y encontramos que, efectivamente,
Andrés Manuel logró bajar el número de secuestros en la capital. LA CIFRA QUE
LANZÓ ANAYA SOBRE UN INCREMENTO DE 88 POR CIENTO ES FALSA.
“Del 2000 al 2005, la tasa de
secuestros por cada 100 mil habitantes en la Ciudad de México se redujo 27.22
por ciento. En 2000 se registraron 141 averiguaciones por secuestro y en 2005
bajó a 103. Hubo dos años que reportaron crecimiento: 2001, cuando hubo 148
averiguaciones previas por secuestro, y 2004, cuando hubo 145 y también cuando
se realizó una de las marchas más grandes en la capital con motivo de la
inseguridad, en específico el secuestro”, según el texto que está disponible en su página web.
Ayer por la
mañana en el espacio radiofónico de Así las Cosas tuve la oportunidad de
preguntarle directamente a Ricardo Anaya sobre lo publicado por Verificado y
nos dijo: “Verificado está diciendo otra cosa distinta, diciendo qué ocurrió
con el parámetro de cada 100 mil habitantes, ahorita lo voy a buscar porque es
algo técnico (…) estoy hablando de cada 100 secuestros que se cometieron en el
país, cuántos ocurrieron en la Ciudad de México y eso se disparó 88 por ciento,
es una cifra en la CDMX como proporción de la cifra nacional, así que ahorita
los voy a buscar y les voy a pedir que sean rigurosos”.
Tras esta
aclaración, de dos indicadores distintos, Verificado publicó: “En una primera
versión de la verificación sobre la frase del candidato del Frente, Ricardo
Anaya, se tomó como falso que haya aumentado el secuestro 88 por ciento en la
Ciudad de México entre 2000 y 2005. El equipo del candidato envió las cifras en
las que se basó Anaya. Verificado 2018
revisó los datos, lo dicho por el candidato es cierto. Ambos indicadores, tanto
el utilizado por Verificado 2018, son correctos. En lo que difieren es en la
metodología utilizada y, por lo tanto, arrojan resultados distintos”.
Tras las aclaraciones pertinentes es
necesario ir al fondo del asunto y aunque es cierto que ninguno de los dos se
equivoca, ambos interpretan temas distintos.
1) En
realidad, entre 2000 y 2005 las averiguaciones previas por secuestro bajaron de
141 a 103 en la Ciudad de México; sin embargo, en el mismo periodo también se
redujeron a nivel nacional por lo que efectivamente “por cada 100 casos en el
país, los secuestros crecieron 88 por ciento”. Sin embargo, repito, en la Ciudad de México bajaron. Desde mi punto de
vista es un uso engañoso de las cifras por el Ricardo Anaya candidato del
Frente.
2) Lo apuntó
muy bien ayer el politólogo Guillermo Ysusi, a través de su cuenta de Twitter:
“Me parece que la ‘mentira’ está en que quien hizo la gráfica –que mostró
Ricardo Anaya en el debate– se equivocó
de año (44.9 por ciento fue en 2004 y no en 2005) y en mostrarlo como
incremento en la CDMX cuando en realidad fue un decremento”. Sí, Ricardo Anaya se 'equivocó' o mintió en
la gráfica al quitar el 2005, el último año de la jefatura de Gobierno de López
Obrador, donde se redujo a 37.1 por ciento.
3) Por lo tanto, y es una de las conclusiones
del periodista Daniel Moreno: “Los secuestros en la CDMX representaron 23.9 por
ciento del total nacional en 2000 y 37.1 por ciento en 2005”.
¿Se puede manipular con la verdad?
Aquí tenemos un ejemplo. Una misma cifra puede arrojar dos fenómenos diferentes
dependiendo de cómo se interprete.
Hay una
razón por la que en estadística y en comparativo se usa la tasa por cada 100
mil habitantes para la medición de delitos, de pobreza y otros tantos
indicadores, y es que una entidad, como por ejemplo el Estado de México, con
más habitantes que otros estados del país, muestran una incidencia diferente si
los delitos se cuentan en esa tasa o si se usan números absolutos. Así como exigimos que se nos hable con
estadísticas en la mano, también debemos exigir que sea con responsabilidad y
no con intención de manipular como se usen los números.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.